Segundo semestre de 1969. Un laboratorio visitó el Verbo Divino para promocionar una nueva gomina, fijador de cabello que hacía furor entre los santiaguinos de la época. La repartieron en pequeños tubos que llegaron hasta las manos de los 29 alumnos del sexto de humanidades B, siempre en la mira de las autoridades de este colegio católico de Las Condes por su fama de desordenados y rebeldes. Esa mañana de primavera no fue la excepción: para vengarse de una broma de un curso inferior, los jóvenes invadieron su sala y libraron lo que, casi 45 años después, todavía se recuerda como ‘la guerra de la gomina’.




La batahola generó impacto en un establecimiento que se vanagloriaba de su férrea disciplina. El inspector se presentó en el aula exigiendo identificar a los culpables: “¡¿Quién comenzó?!, ¡¿qué ocurrió?!”. Fieles a su estilo unido y contestatario, en una escena que recuerda la película La sociedad de los poetas muertos, el curso completo se paró de sus asientos y contestó: “¡Fuimos todos!”. La insistencia del docente no pudo con el pacto de los 29: “¡Fuimos todos!”, replicaron los jóvenes una y otra vez.




La respuesta fue una verdadera afrenta para los profesores, hartos de un curso que ejercía un fuerte liderazgo en los niveles inferiores. En una junta extraordinaria, decidieron aplicar un castigo ejemplificador. El episodio culminó con la expulsión de cuatro estudiantes, entre ellos el futuro ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, que no pudo egresar formalmente del Verbo Divino.




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“Nos echaron”, recuerda Juan Pablo Castillo. “A mí, a Cristián Donoso, a Carlos Riutort y a… Eyzaguirre. Tuvimos que dar exámenes libres y no nos pudimos recibir con el resto de nuestros compañeros”, señala el empresario. Para otro de los protagonistas, la medida significó un trauma que lo acompañó durante buena parte de su vida: “Todavía no me explico por qué nos castigaron solamente a nosotros. Fue una decisión arbitraria”, reconoce este ex alumno del Sexto B. “Todos estábamos con tarjeta amarilla”.




Eyzaguirre no era popular ni tenía la personalidad ‘canchera’ que se le conoció desde que fue ministro de Hacienda, relatan sus ex compañeros. Cuentan que no eran bueno ni para los deportes ni para los puñetes, dos cosas que en un colegio de hombres como el Verbo se valoraba. Lo molestaban por estar siempre manchado de tinta y lo llamaban ‘Tolín’. Pero el adolescente era uno de los más desordenados y, aunque no existe claridad absoluta, su comportamiento previo contribuyó a que fuera uno de los cuatro expulsados.




El correctivo también se hizo extensivo al resto del curso: “Nos cerraron antes el año escolar y nos quedamos sin ceremonia ni fiesta de graduación”, indica el economista Pedro Arriagada, también parte de este Sexto de Humanidades B.




Este epílogo triste, sin embargo, no afectó la inquebrantable unidad de este curso que tenía una particularidad: la mayoría permanecía junto desde primero básico. Entre ellos Eyzaguirre y Pablo Alcalde, ex gerente general y presidente de La Polar, que se conocieron a los seis años.




“Yo fui a un colegio ‘cuico’. Fui al Verbo Divino, y les puedo decir que muchos alumnos de mi clase eran completamente idiotas; hoy día son gerentes de empresas. Lógico, si tenían redes. En esta sociedad no hay meritocracia de ninguna especie”, fue lo que dijo textualmente Nicolás Eyzaguirre durante una charla en la Escuela de Formación Política del PPD, frente a un auditorio compuesto mayoritariamente por jóvenes.




Sus palabras irritaron a muchos de los egresados del colegio, casa máter de parte de la elite empresarial y política chilena, entre ellos el Presidente Sebastián Piñera.




En una airada carta a El Mercurio, Andrés Montero, ex presidente del centro de ex alumnos, calificó la afirmación de “destemplada”, “errónea”, acusando además “una soberbia inaceptable para un hombre público de su nivel”. “Tratar a muchos de sus compañeros de idiotas es una ofensa gratuita, plagada de odio y de resentimiento”, señaló Montero, que no fue compañero de Eyzaguirre.




En la misma página del Cuerpo A de ese diario, otro ex alumno, Sergio López, hizo ver su extrañeza por el momento escogido por Eyzaguirre para lanzar sus críticas: recordó que en 2000, cuando se celebraron los 50 años del colegio, el economista fue premiado junto a otros alumnos destacados en una ceremonia en el gimnasio.




 

“Trece años después, seguramente es lo correcto políticamente, dado que nuevas autoridades asumirán el gobierno de Chile, el señor Eyzaguirre, con una liviandad insólita, trata despectivamente a su colegio e insulta sin respeto alguno a sus compañeros de generación, borrando con el codo lo que manifestó públicamente el año 2000”, aseguró López cuando circulaba el nombre del economista como la más probable carta para Educación del próximo gobierno, anunciado finalmente por Michelle Bachelet cinco días después.




Matías Rivas, director de Ediciones UDP, y ex alumno del Verbo, también reaccionó con molestia. En una columna que publicó La Tercera bajo el título de Abajismo, el escritor señaló: “Eyzaguirre intentó burdamente desacoplarse olímpicamente de su pasado y quedó mal, como un pije enredado en sus contradicciones”.




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—¿Cree que hubo intencionalidad detrás de sus declaraciones?
—No creo que tenga la capacidad de armar estrategias, sino que Eyzaguirre funciona por su carácter: es de pensamiento hablado, un lujo peligroso para un ministro de Educación. Si no puede entenderse con el Verbo Divino, ¿cómo lo va a hacer con el movimiento estudiantil? Si en su madre (la actriz Delfina Guzmán) el desparpajo tiene gracia, en el hijo no sale igual. El no es tan buen actor, no le crees como personaje.




Después de la polémica, Eyzaguirre rectificó en una carta a El Mercurio y en privado ha reconocido que aunque sus dichos fueron desafortunados y torpes, los expresó en una reunión que suponía privada.




“Fuimos un curso súper unido y por eso nos llamó la atención lo que dijo Nico”, relata Pedro Arriagada, economista y director de la Alianza Babson-Universidad del Desarrollo. El empresario agrícola Patricio Zañartu no disimula su molestia: “No lo merecemos”, dijo a CARAS.




Pero hubo algunos que se lo tomaron con humor, sobre todo porque recuerdan el estilo de Eyzaguirre. También porque en el fuero íntimo saben que sus palabras —no la forma— encierran una buena cuota de una verdad incómoda. “Conversé con un par del curso y encontramos que era una salida de madre sin ninguna importancia —cuenta Juan Pablo Castillo—. Es una reacción propia de la personalidad de Nico. Cuando se refirió a Bachelet como ‘mi gordi’, fue con una liviandad tremenda. No pensó en el revuelo que iba a causar”.




En medio del debate, uno de los ex compañeros de curso de Eyzaguirre cambió el nombre del grupo en Whatsapp que mantienen hace meses. Lo rebautizó como ‘Los idiotas’. Luego organizaron una comida donde se comentó el exabrupto, a la que asistieron algunos de los 29 integrantes del Sexto B.




Siempre se juntan: cuando estalló el caso La Polar, la mayoría del curso visitó y entregó en privado muestras de respaldo a Alcalde, el primero de la lista. No era buen estudiante, pero gozaba de un tremendo liderazgo y popularidad. “Le dimos nuestro apoyo irrestricto”, señala Domingo Amunátegui, empresario del sector inmobiliario.




Los ex alumnos de este curso recuerdan a Nico —como lo llamaban casi siempre— como un muchacho inteligente, bueno para las matemáticas, aunque nunca llegó a estar en el grupo de los brillantes (el primer lugar era disputado por Felipe Soza y José Jiménez). Lo molestaban por su letra imposible y compensaba su poca habilidad física con una memoria prodigiosa para recordar los registros deportivos: no había resultado que no reviviera con absoluta precisión.




De adolescente, recuerdan varios de sus cercanos, Eyzaguirre era un fumador empedernido, de los que se escapaba a echar humo en el escondite del tercer piso. Pese a que vivía cerca del Verbo, muchas veces lo vieron con su mejor amigo, el economista Ernesto Edwards, saltando la pandereta para no llegar atrasado a clases.




Su casa estaba en la calle Portofino y era un centro de reunión para el Sexto B. Cuentan que se encerraba en su pieza a tocar guitarra y que tenía poca destreza a la hora de relacionarse con las niñas del Villa María Academy, las amigas de las primeras fiestas.




Los compañeros de curso suelen juntarse con frecuencia en los matrimonios de sus hijos, en los funerales —algunos de ellos han fallecido— y en encuentros sociales. Cuenta Arriagada: “Siempre nos reunimos. Para celebrar los 40 años de egreso, en 2009, nos vimos en un almuerzo en la casa de Felipe Soza. Eramos achoclonados, diversos”. Eyzaguirre, sin embargo, se ha mantenido más lejos. Pese a que ha tenido gestos de aprecio hacia sus compañeros —cuando asumió en Hacienda invitó a un pequeño grupo a Teatinos 120—, el ex presidente del directorio de Canal 13 casi no se junta con los que en 1969 fueron parte del mítico Sexto B.




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LISTADO DE ALUMNOS 




- Alcalde Saavedra, Pablo Sergio: Ingeniero comercial de la Universidad de Chile. Ex gerente general y ex presidente del directorio de Empresas La Polar.


- Amunátegui Cousiño, Domingo: Ingeniero civil de la Universidad Católica. Ex gerente del banco Edwards. Empresario del rubro inmobiliario y director de empresa.


- Arriagada Stuven, Pedro Ramón: Egresado de Ingeniería Comercial de la Universidad Católica. Doctor en Economía de la Universidad de Boston. Director Alianza Babson – UDD y profesor adjunto de Babson College.


- Berguecio Sotomayor, Germán Alonso: Ingeniero forestal de la Universidad de Chile. Empresario del rubro forestal.


- Betteley Shaw, Fernando Gabriel: Ingeniero industrial de la Universidad de Chile. Ex director nacional del Instituto de Previsión Social. Socio de la empresa Splash, dedicada a la ornamentación de plazas, parques y jardines.


- Castillo Astaburuaga, Juan Pablo: Dueño de la importadora y exportadora Kreativa.


- Edwards Risopatrón, Ernesto Lionel: Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile. Master of Arts y Doctor en Economía de la Universidad de Boston. Fue vicepresidente del Banco del Estado durante el gobierno de Aylwin y presidente del directorio de la Empresa Puerto San Antonio en la administración de Lagos. Vicepresidente de HITES.


- Guerrero Gutiérrez, Miguel Ignacio: Ingeniero comercial de la Universidad Católica. Master en Business de la Universidad de Harvard. Muy amigo y ex socio de Sebastián Piñera en CMB Prime y en LAN. Empresario y director de Ripley, entre otras empresas.


- Jiménez Olmo, José Miguel: Ingeniero calculista de la Universidad de Chile. Socio de Gatica Jiménez Ingenieros y Cía. Ltda.


- Onfray Asenjo, Bernardo José: Arquitecto de la Universidad Católica. Socio de la oficina de arquitectura Cortés & Onfray.


- Eyzaguirre Guzmán, Nicolás: Economista de la Universidad de Chile y doctor (c) en Economía de la Universidad de Harvard. Ex ministro de Estado de Ricardo Lagos, ex director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), ex presidente del directorio de Canal 13. Futuro ministro de Educación de Michelle Bachelet.


- Riutort Barrenechea, Carlos Matías: Estudios de Estadística en la Universidad Católica. Presidente en Calzados Romano.


- Soza Donoso, Luis Felipe: Ingeniero civil de la Universidad Católica. Empresario y director de empresas.


- Zañartu Rozas, Patricio: Empresario agrícola.