Desde su oficina en el piso 6 de la alcaldía de Recoleta, la vista de la comuna donde nació y vivió por 40 años, es insuperable. “Esto es lo único bueno que me dejó la derecha porque cuando llegamos las finanzas municipales estaban quebradas”, dice de entrada Daniel Jadue Jadue. Reelecto en 2016 con el 56% de los votos, el alcalde comunista tiene sus energías en la inmobiliaria popular que en su primera etapa ofrecerá 38 departamentos de calidad para más de 200 vecinos de los sectores más necesitados. “Las postulaciones deberían abrirse en septiembre a un precio justo que no debe superar el 25% del ingreso familiar”, cuenta con la esperanza de replicar el éxito de la farmacia y la óptica popular.

A sus 51 años, este arquitecto y sociólogo con estudios de posgrado, impresiona por su aspecto juvenil, algo que no sólo se relaciona con su genética palestina. Cada mañana antes de emprender rumbo al trabajo desde su casa en La Reina, practica una hora y media de ejercicios. “Corro, hago elíptica. Siempre he practicado deportes y además me gusta mucho bailar”, cuenta quien fue director de un grupo de danzas palestinas que llegó hasta el Festival de Viña décadas atrás. Defensor de la vida sana, admite que en las tertulias que tanto disfruta con sus amigos, su estilo de vida suele estar en el centro de las bromas. “Me han maltratado mucho por eso, me han hecho bullying desde los tiempos del colegio, pero lo mío es pura convicción. Nunca he sentido curiosidad por probar ni drogas ni alcohol”.

Cuando su agenda se lo permite se dedica a la jardinería, pero la lectura es su gran pasión. Puede devorar una publicación por día y su biblioteca suma más de 8.000 ejemplares, algunos de ellos tienen hasta ficha. Aunque hoy no cree en nada más que en la consciencia, como buen marxista, admite que no siempre fue así. “Soy bautizado y estuve a punto de ser cura así que tengo el pecado original dicen. Pero hace tiempo que las religiones dejaron de importarme”, agrega, al recordar sus tiempos escolares.

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—¿Qué creencias le ha transmitido a su única hija?

—Ninguna, responde tajantemente, antes de pedir el fin de las preguntas personales. Incómodo, argumenta que ni siquiera le gusta ir a programas de televisión a pesar de que durante seis años fue panelista del desaparecido El Termómetro en Chilevisión. “Lo que pasa es que soy más bien tímido, introvertido”, señala.

Hijo de un padre pinochetista que lo abandonó a los tres años y de una madre que él mismo define como “machista”, Jadue ingresó al Partido Comunista en 1993. “Hasta ese momento yo militaba en el Frente Popular para la Liberación de Palestina. Ese era mi espacio natural. Me convertí en un hombre de izquierda a partir de abrazar la causa de derechos humanos de la libertad y la justicia del pueblo palestino. Fue cuando Arafat firmó el Acuerdo de Paz de Oslo lo que siempre consideré como un error garrafal, al borde de la traición. Pensaba que con eso se había hipotecado la causa palestina para siempre y que por lo tanto ya no había mucho sentido de permanecer en la responsabilidad que tenía hasta ese minuto. Así que al día siguiente de la firma de ese tratado, escribí una columna de opinión en el diario El Siglo y partí a inscribirme al PC”.

—¿Se considera feminista?

—Me siento cercano a una causa que tiene que ver con la igualdad en los seres humanos, no sé si el nombre es feminista. Miro con distancia cualquier tipo de fundamentalismo. He visto mujeres que se declaran feministas, pero cuando sus parejas las dejan, culpan a las mujeres. Lo que no acepto es el maltrato. El enfoque de género me parece algo más adelantado.

Una de las polémicas twiteras del verano fueron sus críticas a la gestión del canciller Heraldo Muñoz, a quien acusó de estar alineado con los intereses norteamericanos en la crisis en Venezuela. De hecho, el ministro respondió que importantes dirigentes del PC le habían pedido disculpas por los cuestionamientos de Jadue, algo que el alcalde se resiste a creer. “No lo he visto y no le creo. Sentí que mi partido me dio un respaldo tremendo porque al día siguiente, no sólo habían salido a validar lo que yo había planteado, sino que con la misma dureza a decirle: ‘mire, usted está jugando un rol que es peligroso para la democracia en América Latina’”.

—Usted dijo que lo que más le había decepcionado de este gobierno era su política exterior.

—Voy a hablar como miembro de la comunidad chilena de origen palestino. A nosotros nos golpeó mucho, sobre todo a quienes somos de izquierda, que el gobierno de Sebastián Piñera haya sido el primero en reconocer el Estado Palestino y que no lo hayan hecho los gobiernos de centroizquierda. Eso se lo he comentado muchas veces a la Presidenta Bachelet.

—¿Qué le respondió la Presidenta?

—Ella es muy cercana a la causa palestina, no así su canciller que ha tenido una relación muy estrecha con los organismos internacionales y eso marca, marca mucho porque ahí hay una subordinación. Hay algunos que sienten que Naciones Unidas es un organismo multilateral que aspira a mantener la paz, yo no lo creo así. Para mí es una organización que tiene cinco socios de primera categoría, que son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y a cuyos amigos nunca les pasa nada, porque siempre hay alguien que puede vetar una resolución de condena.

Jadue rechaza la tesis de la actual crisis de la izquierda. “Cada día hay más gente que no cree en el capitalismo”, responde. Partidario de la legalización de todas las drogas, es un convencido de que “hay que saber diferenciar bien que los adictos no son delincuentes, son enfermos y si usted a un adicto lo trata como delincuente jamás va a resolver el problema ni de la delincuencia ni de la adicción. Por ello, creo en estatizar tanto la producción como la circulación de la venta de la droga, de tal manera de generar un sistema en donde pudiésemos llevar el control de la adicción y pudiéramos abordarla a tiempo en conjunto con las familias”.

—¿Qué les dice a quienes lo han mencionado como una futura carta presidencial?

—Ni siquiera se ha discutido el tema en mi partido y a mí nadie me lo ha pedido. Mientras el PC no diga otra cosa seguiré aquí en Recoleta. Mire todos los proyectos que hemos impulsado desde este lugar. Uno puede transformar el país generando conciencia desde cualquier lugar, no necesitas estar solo en La Moneda.

Según Jadue, “aún hay prejuicios contra los comunistas en Chile y eso sólo se irá extinguiendo con el tiempo a medida que vayan desapareciendo las generaciones que incubaron aquello. Si usted piensa que ya casi un 40% de la población creció y nació después de la dictadura, hay un mundo de inflexión frente a ese prejuicio tan brutal creado desde los medios de comunicación de los aparatos comunicacionales de la dictadura y avalado por publicaciones contemporáneas”.

—Tras su reunión con Joaquín Lavín hubo quienes cuestionaron a su par de Las Condes.

—Solo dos personas de su sector levantaron la voz. Uno que escribió que los tontos útiles eran los que venían a darle luz a iniciativas que hacían los comunistas come guaguas, pero esas son dos personas, yo creo que gran parte del sector, incluso los que están en la academia y que pertenecen al sector de Joaquín Lavín no solo valoraron la iniciativa, sino que además reconocen la necesidad de traspasar todas las fronteras para poner al centro al ser humano. Basta ver lo que pasa en la Asociación Chilena de Farmacias, donde soy el presidente y el vicepresidente es Germán Codina de Renovación Nacional, la vicepresidenta es Nora Cuevas de la UDI, y el tesorero es Jorge Sharp del Frente Amplio. Creo que eso es lo que marca la política que este país quiere”.