A primera vista no hay ningún parecido físico con su controvertido padre. Isabel (25), la menor, es morena, de ojos castaños, más similar a su madre, quien murió este año de cáncer de mama. Cristián (37), el mayor de los cinco hermanos Labbé y ex personaje de reality, comparte más rasgos con el ex ministro de Pinochet, ex alcalde de Providencia por 16 años, acérrimo defensor del actuar de las FF.AA. en dictadura, criticado por homenajear al ex brigadier Miguel Krassnoff como un “héroe de la patria”, pese a estar procesado por violaciones a los derechos humanos. Para las elecciones municipales de 2012 trató a Josefa Errázuriz, su contendora, de “dueña de casa”, lo que precipitó su derrota. Luego vino su destierro político, seguido por una complicada situación económica, mientras que la investigación judicial iniciada en 2003 por eventuales detenciones ilegales y torturas en el campamento Tejas Verdes (San Antonio) sigue su curso.

“Claramente fue un error comunicacional que tratara a su contendora como ‘dueña de casa’”, reconocen hoy sus hijos, quienes defienden la inocencia de su padre en las causas que se le investigan. Sobre su complejo estado financiero, señalan: “Si él ha pasado por problemas económicos es porque no se llenó los bolsillos —dice Cristián­—. Su filosofía es que todo se consigue con esfuerzo; nunca nos regaló nada, de hecho yo trabajé en el supermercado llevando los carritos cuando era adolescente para pagar mis gastos personales…”. Su hermana agrega: “Y yo estudié la carrera de Relaciones Públicas con el Crédito con Aval del Estado”.

Ahora Isabel postula a un cupo parlamentario por el distrito 14 (Buin, Calera de Tango, Paine, San Bernardo, Alhué, Curacaví, El Monte, Isla de Maipo, María Pinto, Melipilla, Padre Hurtado, Peñaflor, San Pedro, Talagante). En tanto, Cristián aspira a un cargo de Core por Santiago IV (Ñuñoa, Providencia, Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea y La Reina).

De carácter enérgico —algo que sí comparten con su progenitor—, no temen despegarse de la sombra del padre y manifestar sus puntos de vista. Por ello, postulan por primera vez a una elección entrando al mundo político, una actividad de la cual hoy su padre se encuentra marginado, alejado de la UDI (a la que renunció en 2016) y como un decidido partidario de la candidatura de José Antonio Kast; esto en abierta y declarada oposición a Sebastián Piñera, a quien buena parte del mundo militar no le perdona el cierre del penal Cordillera y su histórica frase sobre los “cómplices pasivos”.

EN LOS GENES

“La política la llevamos desde niños, desde mi abuelo que fue alcalde de Las Condes, Alberto Labbé Troncoso”, afirma Cristián hijo. “Acompañábamos a mi papá a las campañas, ondeábamos banderas en los semáforos, pertenecimos siempre a este mundo”, cuenta Isabel, quien se inscribió en la juventud de la UDI a los 14 años. “Tenemos la política en la sangre —dicen ambos militantes de la UDI— a pesar de que hemos vivido desilusiones, como cuando el partido le cerró las puertas a nuestro padre y decidió llevar a Evelyn Matthei en Providencia para las municipales de 2016 a pesar de que él había sido por años el alcalde mejor evaluado de Chile”.

En esa oportunidad, Labbé renunció a la UDI y sus hijos evaluaron si seguir su camino. “Más allá de si cometió o no errores, no se abandona a las personas y mi papá había sido un alcalde muy potente, además, él estaba dispuesto a ir a primarias o jugar como el partido le dijera”, dicen. Entonces Cristián hijo iba de candidato a concejal por Ñuñoa e Isabel por Providencia y ambos decidieron declinar para expresar su molestia. “No renunciamos al partido porque ahí están nuestros amigos”, explican.

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—¿Qué los hizo querer cambiar de idea y postular cada uno en estas elecciones?

—Isabel: La Coca (Jacqueline van Rysselberghe) y Pablo Terrazas (vicepresidente) han sido muy deferentes con nuestro padre; lo han llamado, preguntan siempre por él, le mandan mensajes cuando ha estado complicado. Nos sentimos identificados con su estilo de liderazgo y estamos agradecidos; eso nos motivó a participar activamente y lanzarnos con esta candidatura.

—Mientras era alcalde, su padre homenajeó a Miguel Krasnoff como un héroe de la patria. ¿Respaldan este tipo de actos?

—Cristián: La lealtad no se tranza y en eso mi papá ha sido enfático; en ese sentido nos crió de muy buena manera. Además que hay homenajes que se le han hecho a personas de izquierda, de derecha, hay un monumento a Allende en La Moneda y todo se debe respetar. Que mi padre haya querido homenajear a Krassnoff es algo que no pienso cuestionar. Dicho esto, cada uno tiene su opinión respecto al pasado, pero la historia no se puede borrar y por lo tanto hay que avanzar. Nosotros, los hermanos Labbé, vamos hacia adelante.

—I: Además que es mucha la gente que lo quiere, lo constatamos cada día en terreno; preguntan cómo está, quieren que vuelva. Creo que hay más gente de derecha de la que se cree. Te dicen para callado: yo te voy a apoyar, saludos a tu papá…

—Otros asocian a Cristián Labbé como un torturador que operó en dictadura y que participó de detenciones ilegales en el regimiento de Tejas Verdes.

—C: Es fuerte. Por supuesto que negamos de plano su participación en esta clase de actos. ¡Absolutamente! Mi padre es inocente y hasta ahora la justicia no ha podido acreditar nada.

Pero hasta aquí llegan las defensas. A la hora de entrar en materia política, la visión de los hermanos discrepa con la del padre. “Yendo al grano, muy directamente, nosotros estamos con Piñera y él con Kast”, dice la menor de los Labbé. Y su hermano agrega: “Es el único candidato con las competencias para sacar a este país de la flojera, el estancamiento, el más preparado”.

—Piñera acuñó frases como los “cómplices pasivos” y cerró el penal Cordillera. El mundo militar no se lo perdona…

—C: Esa es una deuda que tienen que arreglar entre ellos; nosotros los jóvenes no estamos para pagar deudas de otros.

—I: Queremos mucho a la familia militar pero no por eso vamos a dejar de apoyar a un candidato que tiene las capacidades para sacar adelante al país.

—¿Dónde queda entonces la lealtad con su padre?

—C: Ojo, que hay lealtades mal entendidas. Yo no soy el títere de mi padre, tengo mi opinión, mi forma de ver… El voto es personal y voto por quien quiera. Eso es democracia.

—I: Tenemos el apellido Labbé, pero no somos sus representantes.

—¿No será más un acto de pragmatismo político considerando que vende más tomarse la foto con Piñera que con Kast?

—C: Es una manera de verlo…

—I: Es que nosotros creemos que hay otras luchas que dar, como la salud, la educación, la economía, y ahí Piñera es el mejor candidato.

—Varios líderes de la UDI han sido procesados o están siendo investigados por la Justicia…

—C: Eso ha estado mal, lo reconoce la misma presidenta de la UDI, no se puede tapar el sol con un dedo. Y los que han estado involucrados, tanto los que han recibido condena y los que aún no, representan temas personales. Pero las instituciones están sobre las personas y yo creo en eso.

—¿Se reconocen pinochetistas?

—I: Yo no, para nada; no podría. Era muy chica cuando todo eso pasó…

—C: Yo tengo fotos con Pinochet, tuve la oportunidad de conocerlo, lo respeto, como también respeto a Gladys Marín y a otros dirigentes. Pero siento que es un tema súper manoseado; hay que dejarlo descansar. En los debates están más preocupados de ver quién está a favor o en contra de Pinochet en lugar de preguntar quien va a ayudar a surgir a la clase media. Hay que avanzar, mirar el futuro. Por eso estoy en política. Aunque no sea cool.

—¿Convencerán a su padre de votar por Piñera en segunda vuelta?

—I: Quien tiene que hacerlo es el futuro presidente, nosotros vamos a ayudar un poco porque es de ideas fijas. Pero puede aflojar…

—Para ganar en segunda vuelta Piñera necesitará los votos de la derecha militar.

—C: Absolutamente, y para eso se tendrá que comprometer con ella, garantizar paz. Para avanzar hay que perdonar.