Está más cauto. Carlos Larraín (70) no quiere mandarse ninguna ‘salida de madre’ para no hacer pelear ni entorpecer la campaña del presidenciable RN Andrés Allamand. Menos ahora cuando en el comando ronda la sensación de que el ex titular de Defensa —con un discurso serio y coherente— le ha ganado los primeros rounds a Laurence Golborne.
Hace poco tuvo un impasse con el presidente de la UDI Patricio Melero, quien lo acusó de no respetar el fair play, luego de que el timonel de RN dijera que Golborne había salido para atrás por abrirse al aborto, rematando: “Se me hace difícil apoyar a quien no tenga una postura nítida de rechazo”.
Fue como un misil al gremialismo, en días en que el propio Presidente Sebastián Piñera les pedía a los abanderados aliancistas no enfrentarse, consejo que entró por un oído y salió por el otro. Porque mientras desde el comando de Golborne acusan a Allamand de ser un político del pasado, éste se refirió al equipo de su adversario, calificando a Pablo Zalaquett (coordinador territorial) como el candidato derrotado. “Se dicen pesadeces inútiles. Le he pedido a Andrés que sea pura paz y amor. Estoy a favor de que hablen cosas importantes y de interés general. Todos los cotejos en lo político son archibuenos; los picotazos chicos, ¡malditos sean!”.
—Usted no colaboró al clima al decir que Golborne había retrocedido por abrirse al aborto, ¿falta de fair play como lo acusó Melero?
—Eso sería no admitir que hay diferencias de ideas. Si hacemos el empeño de primarias es para saber qué piensan y pretenden hacer los candidatos, no para esconderlo. Mi comentario no fue para pegarle, sino para dejar muy claro que en esta materia el abanderado de la centroderecha debe ser firme como roca, sin trizaduras.
—¿Es tan relevante centrarse en las diferencias valóricas?, ¿no son otros los temas que interesan?
—La libertad, justicia, respetar la Constitución tiene que ver con los valores, pero todo esto no importa si aceptamos suprimir la vida incipiente. Todos los seres vivos merecen respeto más allá si un feto es viable o no, incluso alguien de 40 con paraplejia; si no, ¿dónde dejamos a Stephen Hawking?
—Melero dijo estar seguro de que tras la primaria, RN apoyaría a Golborne, dándolo ya por ganador.
—Se está adelantando, tirando un carril. Cuando Andrés Allamand gane la primaria espero que Melero y sus huestes colaboren a fondo.
—El no deja de tener razón al decir que Golborne es el más competitivo hoy frente a Bachelet.
—No sabemos si es Michelle o no. Además, de las encuestas CEP lo único que rescato es que más del 60 por ciento de la centroderecha no sabe por quién votar. Las primarias ponen a la vista a los candidatos; mi única duda es si seremos capaces de llevar adelante este proceso y si contaremos con la gente porque son re’cómodos; en las municipales no fueron a votar. Para la izquierda, la política es todo; en la derecha era una obligación.
“Los derechistas debieran votar por Allamand por su carrera, es un hombre bien estructurado, fue buen ministro, se expresa claro y priorizará la libertad, el trabajo y la educación para el mayor número. Además, tiene un cierto empaque republicano y un partido que lo apoya sólidamente”.
—¿Y qué hacer con la empatía que le faltaría?
—Tiene un ceño un poco duro, es un poco gigantón, eso inhibe un poco, pero se trabaja. Es simpático, si no preguntémosle a Marcela (Cubillos)…
—José Ramón Valente, a cargo del programa de Golborne, dijo que Allamand era político del pasado, a diferencia de su candidato quien además conocía a la gente tras su experiencia en el retail.
—iMala frase! El retail no permite conocer a las personas, sólo lo que les gusta comprar. En este gobierno quedó claro que el enfoque político es indispensable. En la primera etapa se puso mucho énfasis en los académicos y empresarios, en el criterio técnico, y se descubrió tarde que para ganar las elecciones se necesitan los partidos. Que Andrés sea ultrapolítico me parece buenísimo.
—Dicen que ustedes potenciarán el lado empresarial de Golborne como debilidad, ya que se vio que un empresario no es lo mejor para gobernar.
—El Presidente es mucho más que un empresario: ha participado en política, y Laurence fue ministro, algo sabe del sector público, aunque menos que Piñera y Allamand. La UDI no fue a buscar un gerente cesante. Pensar que quienes participan en política no pueden tener pasado es una torpeza.
—El candidato gremialista es más liberal que su partido, ¿quién terminará imponiéndose?
—Son una pareja dispareja. En la UDI está la ortodoxia económica —que va en línea con Golborne—, y la relacionada con la cultura y sociedad, donde hay menos certeza. Se va a enfatizar la primera y matizar la segunda. Ahora, si apuestan tanto por el candidato, tendrán que adaptarse a éste.
—Usted también tiene diferencias con Allamand, partiendo por no apoyar el AVP que él impulsó.
—Sí, no producirá buenos resultados. El matrimonio impone obligaciones, eso de aferrarse a la vieja y viceversa, perdonarse para que los niños crezcan en un ambiente protegido. Y el AVP es desechable, pocas obligaciones, muchos derechos, por lo que desalentaremos a los pocos valientes que aún quieren casarse. Y que sea el primer paso para el matrimonio homosexual, no es bueno…
—¿De acuerdo que se declare inconstitucional?
—No. Si se pierde la pelea, ¡ahí nos lucimos!

“ME PARECIÓ BIEN EL EQUIPO DE GOLBORNE, muy ‘colomizado’ eso sí, con Juan Antonio Coloma padre e hijo a la cabeza. Tengo buena imagen del papá, ¡bien diablo!, vivo, y le dará al candidato el enfoque político que le falta”.
—¿Se puede compensar ese déficit?
—Sí, se aprende. Vienen ocho meses muy peleados. La derecha debe lucirse en un ambiente constructivo para que escoja a quien mejor encarne nuestro pensamiento. No podemos esperar el retorno de Bachelet. Llegó el minuto de no votar más por recuerdos, sino por cómo queremos Chile. ¿Vamos a continuar con el cuello de botella en energía porque no se pueden hacer represas o seguiremos inaugurando termoeléctricas? La Concertación echó a andar ¡102!, y a nosotros no nos dejan hacer ni un hoyo en una acequia.
—Allamand dio por muerto HidroAysén.
—Fue un réquiem prematuro. Ese proyecto es tan importante para el futuro, que corregido y mejorado puede hacerse. Aquí pagamos el doble en energía que el resto de Sudamérica, y Aysén, ¡cuatro veces más!
—¿Cómo está el apoyo de La Moneda? Golborne dijo que varios ministros lo respaldan.
—Seguro habrá algún catecúmeno por ahí. Nosotros tenemos muchos udis de primera línea que están con Andrés. Una lista larga no divulgable.
—Melero protestó en contra de la vocera Cecilia Pérez por considerar que al reunirse con el Movilh le hacía campaña al abanderado RN.
—¡Raro!… si los dos son partidarios del AVP.
—¿Cómo evitar que la tensión de la campaña llegue a La Moneda?
—Tiene que ser ultraprescindente como hasta ahora, y los ministros deberán morderse la lengua nomás. Ya advertí que si se dan mordiscos, dejo la presidencia RN.

“FUE COMO UNA PICÁ DE ABEJA el resultado de la municipal. Y, también, una alerta. Hay mucho tonto por ahí que cree que todo va para mejor, y se equivocan; ¡todo puede ir para peor! Tenemos que ganar las parlamentarias, que empresarios y profesionales actúen y convencer a mucha gente para que participe. Y el gobierno, que termine con la súper gestión que ha hecho, pero con los partidos, de lo contrario, los resultados se irán a la porra si perdemos la presidencial”.
—Una ‘súper gestión’ que aún no se traduce en apoyo, ¿es reversible eso?
—Trabajando. Hay muchos en permanente campaña en contra de lo que se ha hecho, porque a la Concertación le dolió como diablos perder el poder, y en manos de un empresario que ven como el paradigma de lo malo. ¿Por qué no apreciar lo bueno?
—¿Quiénes han sido los más dañinos con la imagen del gobierno?
—Carlos Peña es de un negativismo que ¡no sé cómo puede levantarse en las mañanas! Me da pena; le da al hombre para satisfacer las pretensiones de algunos. Ignacio Walker con su teoría de la letra chica fue muy perjudicial… Aunque varios piensen lo contrario, Piñera ha prestigiado la institución presidencial; hoy los chilenos viven mejor. Cometió errores como no haber enfrentado la reconstrucción con una ley de facultades extraordinarias o no aceptar la primera solicitud de indulto de la Iglesia Católica. Habría sido una señal de convivencia.
—Usted predijo el fracaso en las municipales. ¿Quién se queda con La Moneda?
—Para ganar debemos hablar, persuadir, sin ser altaneros ni pesados. Explicando nuestra identidad, que sepan que no somos nazis, comunistas, ni partidarios de matar las guaguas. Y si no nos apoyan es porque no sabemos hacer las cosas bien. Tampoco tenemos plata: RN terminó con 400 millones de pesos en contra la ultima elección.
—A pesar de ser el partido de los empresarios.
—¡Ah, eso piensas tú! ¿Por qué crees que perdimos las últimas parlamentarias? Porque no tuvimos apoyo. Acuérdate del amor de ellos por Ricardo Lagos, ¡morían por él! Es muy divertido comprobar cómo la izquierda fustiga la economía de mercado y se les olvida todo lo que hicieron para casar el socialismo con el liberalismo económico, diciéndole a todos compre hoy, y pague después.
—¿De verdad piensa que pueden revertir el ‘fenómeno Bachelet’?
—Tengo la convicción absoluta. Debe volver, no vaya a ser que Andrés Velasco le coma el piso. Ahí sabremos qué piensa, se destaparán los roces de la Concertación y dilucidará la relación con el PC. Camila Vallejo ya dijo que las armas de Carrizal bajo que no han sido detectadas están guardadas por si cambian las condiciones. Y su casi gemelo Camilo Ballesteros aseguró que Bachelet puede ganar, pero la gobernabilidad dependerá de los comunistas. Y ahora Guillermo Teillier le pega unos rugidos tremendos a Walker y lo deja tembloroso.
—¿No cree que el continuo ataque del gobierno a la ex presidenta terminó fortaleciéndola?
—Es muy probable; se agrandó otro poco. Pero ¡cómo lo hacíamos para dejar al descubierto su mala gestión!, en un año de elecciones el gasto público creció en 18,8 por ciento con un déficit de 3,4 por ciento. Enap con un forado de cuatro mil millones de dólares, y el Transantiago para qué decir.
—¿Nunca pensaron en una candidata?
—No vimos a nadie en el horizonte; si no, ¡feliz! Las mujeres son mucho más habilosas…
—Carola Schmidt siempre lideró las encuestas.
—Le ofrecí ser parlamentaria, no quiso y no le pregunté más; lo admito. Hay que madurar por etapas. La naturaleza no da brincos así…
—¿Eso va para Golborne?
—Eso lo dijiste tú.