—¿No se ha puesto ni por un minuto en el caso de que la justicia declare culpable a su marido por la causa de violaciones a los DD.HH. de Tejas Verdes?

—No, porque es imposible: Cristián es inocente. No solo creo en su testimonio, sino que estoy absolutamente segura de la verdad: nunca estuvo en Tejas Verdes.

—El perteneció a la DINA, un aparato de represión.

—Cristián siempre ha reconocido que dependía de la DINA por estar a cargo de la seguridad del Presidente (Pinochet). Pero eso no significa que haya sido un violador de los DD.HH. En la DINA deben haber habido estafetas, choferes, secretarias. ¿Los van a culpar también? Las acusaciones en su contra no tienen ni pies ni cabeza y hablar de montaje, es poco. Esta es una persecución realmente asquerosa.

—¿Quién cree usted que está detrás?

—Detrás de la persecución a Cristián hay gente de izquierda.

Bárbara Coombs es la mujer fuerte de la familia Labbé. Casada hace 21 años con el ex alcalde de Providencia, no tienen hijos en común, pero conformaron un clan unido con los cuatro de él y los tres de ella, que para efectos de este matrimonio son todos iguales. Militante fundadora de la UDI y parte del engranaje interno del partido —era el principal nexo del ex alcalde con el gremialismo— en los 16 años de mandato de su marido trabajó junto a él en la alcaldía. “Ad honorem, como es obvio. Me mueve la vocación de servicio”, aclara ella. Actualmente, es la presidenta de su colectividad en el distrito 21, Ñuñoa y Providencia. 

Wp-labbe-450-2

Cuando él perdió las elecciones hace dos años, se transformó en su principal apoyo. También lo ha sido en este nuevo capítulo de la historia reciente de Labbé: el lunes 20 de octubre, cuando el ex alcalde fue notificado por la ministra Marianela Cifuentes de que quedaba detenido por asociación ilícita, alcanzó a hacer una sola llamada: a su señora. Ella sabía que su marido había ido a una diligencia al tribunal. Pero pasadas las once de la mañana, le extrañó que no hubiese vuelto a la casa. Hasta que sonó el teléfono.

—“Malas noticias”, le contó el ex alcalde de Providencia.

—“¡¿Qué pasó?!”.

—“Me están procesando. Van a llevarme detenido al Comando de Telecomunicaciones de Peñalolén”. 

“Desde ese momento” —relata Coombs— “comenzó esta especie de película, una mezcla de filme de terror y de monitos animados, porque cuesta demasiado creerla”. Dice que ella quedó en estado de shock y que le costó mucho reaccionar.  

De inmediato llamó a la familia, a los más cercanos, al abogado Cristián Espejo y, como no sabía qué hacer, se juntaron en su casa antes de partir por la tarde a verlo a la prisión. “Cristián estaba en el mismo estado de impresión que todos nosotros. Pero lo vi bien parado, porque es hombrecito y tiene los pantalones bien puestos. En ningún momento lo vi derrumbado. Solamente impresionado, porque no lograba entender nada”, señala mientras toma una bebida light en la azotea del hotel Sheraton. “Fue un golpe absolutamente inesperado”, señala. “Cien veces peor que la derrota de 2012. No tiene ninguna comparación”.

—¿Por qué usted acusa una persecución?

—Porque lo procesaron y lo tuvieron detenido sin haber hecho nada. ¿No es eso una persecución y una odiosidad sin límites? Lo acusan de ser un torturador, de preparar a los torturadores. Y son todas mentiras con mayúscula.

—¿Para qué lo harían?

—Para hacerle el mayor daño posible, porque le tienen odio y no puedo explicarme las razones. Quizá porque nunca ha negado haber pertenecido al gobierno militar y porque no ha sido políticamente correcto como mucha gente que prefiere abstenerse de contestar. Les molesta que Cristián se haya acogido a retiro, se haya metido en política y durante cuatro períodos realizara una brillante gestión en Providencia, apoyada por los vecinos en forma transversal. Lo atacan porque le tienen envidia, por eso no lo aflojan. No pueden soportar que un ex militar haya sido un alcalde exitosísimo. 

—Pero a su marido lo procesó el Poder Judicial, un órgano independiente y autónomo del Ejecutivo y del Congreso.

—Son poderes independientes, pero todos sabemos que de repente hay presiones. Nosotros solo esperamos que la Justicia, desde ahora, haga su trabajo y que todo esto se esclarezca lo antes posible. Porque, ¿quién le paga a uno el daño familiar que provoca una situación como ésta? Para los adultos es tremendo, pero tenemos capacidad de análisis. Para los niños, en cambio, ha sido terrible. Tenemos trece nietos y cinco de ellos son grandes, saben leer y escribir. Por si veían las noticias, hubo que explicarles lo que estaba pasando con el Tata, que idolatran. ¿Quién nos paga todo lo que hemos pasado? Toda esta situación me violenta, porque no lo están acusando por robar unos anteojos o pasarse una luz roja, sino de cosas horribles.

—¿Condena las violaciones a los DD.HH. en dictadura?

—Por supuesto que no justifico las violaciones a los DD.HH.

—Hubo mucha gente que consideró que finalmente comenzó a hacerse justicia con respecto al ex alcalde Labbé.

—Toda esa gente a la que le produce alegría que estemos pasando por un pésimo momento sabe perfectamente que el señor Labbé no tiene absolutamente nada que ver con el caso Tejas Verdes. Tienen el cerebro podrido y eso me provoca mucha pena por Chile. Pero por otro lado reconforta saber que a Cristián lo quieren mucho. Estoy impactada con la cantidad de mensajes de apoyo. Jamás me lo hubiera imaginado.

—Los llamó la viuda de Pinochet, Lucía Hiriart, y su hijo Marco Antonio. ¿Cómo está ella?

—No he estado con ella, lamentablemente, pero he sabido que está bien de salud. Somos muy cercanos, queremos mucho a la señora Lucía y siempre tratamos de ir a verla. A Marco lo vemos habitualmente y comemos juntos, porque tenemos amigos en común.

Wp-coombs-450

—Usted dice que condena las violaciones a los DD.HH., pero es amiga de la familia Pinochet.

—¿Pero qué tiene que ver su familia? No entiendo por qué no podría mantener una amistad con los Pinochet. En el actual gobierno está lleno de gente que fue terrorista y ahora son grandes autoridades. Un diputado comunista —Guillermo Teillier— reconoció públicamente que ordenó el atentado de 1986. Es parlamentario, nadie dice nada y no es el único. Entonces, ¡por supuesto que puedo ser amiga de la familia Pinochet! A ellos les tocó y no los envidio, porque lo han pasado bastante mal.

—Finalmente ustedes defienden el régimen, donde se cometieron abusos sistemáticos a los DD.HH.

—No hemos negado nunca que apoyamos a Pinochet, a mucha honra. Si hubo cosas malas, lo lamento y de verdad estoy convencida de que fueron las menos. Pero que Cristián haya pertenecido al gobierno militar y nosotros lo hayamos apoyado, no significa que él haya estado involucrado en algún tipo de excesos.

—La agregada cultural Javiera Parada señaló que Labbé, en su entrevista a El Mercurio, pidió el debido proceso que le negó a tantos chilenos.

—Es justamente a lo que me refiero cuando digo que a Cristián le tienen inquina. ¿No puede pretender un debido proceso por haber pertenecido al gobierno militar?, ¿se trata de una venganza?

 —¿Usted no habla de dictadura?

—Normalmente hablo de gobierno militar, pero me da lo mismo. Igual que cuando hacen la diferencia entre golpe de Estado y pronunciamiento. Los uniformados no actuaron porque se les ocurrió, sino porque la mayoría de la población de Chile lo pidió. Por eso, es una cosa de semántica nomás y no me preocupa.

El ex alcalde pidió la rebaja de su fianza por encontrarse cesante. “Cuando uno es inocente no debería pagar fianza. Pero efectivamente: Cristián no está trabajando. Y en las universidades donde hacía clases, decidieron dejarlo fuera, lo que encuentro bien feo: no se respetó su presunción de inocencia. En la Andrés Bello se lo mandaron a decir y en la Finis Terrae lo comunicaron a través de la prensa. La gente es bastante curiosa y desde ahora, imagino, el asunto irá peor”, señala.

—¿Están con problemas económicos?

—Apretados hemos estado, pero no voy a llorar mis problemas personales en público. Simplemente, uno quiere tener derecho a poder trabajar, nada más.

—La Municipalidad de Providencia organizó una actividad para explicar el procesamiento del ex alcalde Labbé.

—Con eso queda claro a qué se dedica la Municipalidad de Providencia, que la gente saque sus propias conclusiones. Resulta patético. Hacen tanta tontera que me da lo mismo, pero es obvio que tratan de utilizar el procesamiento de Cristián para sacar dividendos políticos. La alcaldesa Errázuriz y su equipo lo quieren inhabilitar como posible candidato de la competencia. Hacen todo lo posible para hacerle alguna rayita, no me cabe ninguna duda, aunque lo nieguen a grito pelado. Pero si quieres aniquilar a alguien es porque le tienes miedo y a ellos les importa mucho lo que le pase a Cristián. La actual administración de Providencia tiene un sesgo político brutal y debería mejor ocuparse de los asuntos que a los vecinos les interesan. 

—Justamente a medio camino entre la derrota y la siguiente elección, su marido después de la detención indicó que aún no sabe si va a seguir en política.

—No es algo que él haya decidido todavía, pero se equivocan quienes piensan que aniquilaron políticamente al señor Labbé.

—En la Alianza se habla de varios nombres para Providencia, entre ellos el del ex alcalde. ¿Está abierta la puerta para 2016?

—Si él se decide, por supuesto que sería un tremendo candidato de la Alianza, como alcalde o parlamentario. Bastaría con medir a Cristián en Providencia para darse cuenta de que sale arriba en todas las encuestas, lo tengo claro. A la izquierda finalmente le va a salir el tiro por la culata porque si pretendían borrarlo de la política, este episodio lo va a fortalecer. Se equivocaron, se pasaron de revoluciones.

—¿En serio cree que no le va a pesar haber sido procesado en una causa de DD.HH.?

—Va a salir inocente y, por el contrario, la gente va a darse cuenta de que lo quieren aniquilar y no pueden.

—También se habla de usted. ¿Estaría dispuesta a ser la candidata de la Alianza por Providencia?

—Si la Alianza decide que soy la mejor del sector, estaría dispuesta a ser candidata y dar la pelea para recuperar Providencia. Pero evidentemente todo esto tiene que ver con la decisión que tome finalmente Cristián.

—¿Cree que la derecha tenga opciones de recuperar Providencia?

—De todas maneras: la derecha va a recuperar Providencia.

—La actual alcaldesa señaló en entrevista con CARAS que “la derecha ya no es mayoría” en la comuna. Y que así lo han demostrado las cifras de las elecciones posteriores a 2012.

—Es una mala mirada. Providencia no es de derecha ni de izquierda. En materia municipal es transversal. Los vecinos lo único que quieren es tener un alcalde que haga una buena gestión. Las municipales no son políticas, a diferencia de las parlamentarias o presidenciales. Por lo tanto, creo que su análisis es errado, aunque me da lo mismo.

 —La última municipal en Providencia tuvo un fuerte componente político, porque finalmente a Labbé le pesó su ideología.

—Hay que ver quién la politizó y no quiero ni referirme a ese tema, pero fueron circunstancias bien especiales. Por ejemplo, en la elección 2012 se inauguró el voto voluntario y, lamentablemente, nuestros electores se confiaron. En las próximas va a ser diferente. La gente se dio cuenta de que no da lo mismo votar o no votar. Y si se quedó en la casa porque pensaba que su alcalde estaba seguro, no está dispuesta a cometer el mismo error. Los electores, pienso, se movilizarán para valorar la gestión de su alcalde que lo único que debe hacer es tener una comuna agradable y segura para vivir. 

—La alcaldesa Errázuriz anunció que irá a la reelección. ¿Cree que tenga opciones?

—Eso habría que preguntárselo a los vecinos, sobre todo a los que votaron por ella. Parece que los arrepentidos no son pocos.

—Suenan otros nombres que no son de la UDI: el ex ministro Luciano Cruz-Coke e incluso la ex primera dama, Cecilia Morel.

—Finalmente, vamos a apoyar a la mejor carta para ganar. Pero en lo que a mí respecta, va a ser un candidato de la UDI, obvio. Y vamos a trabajar porque así sea. Ahora, si hay que ir a primarias, iremos a primarias. Pero la UDI va a llevar un candidato sí o sí a Providencia.

—Errázuriz ha dicho: “Labbé es pasado”.

—¿Ella define que Labbé es pasado? Me parece que ella no es la indicada para decir si Labbé es pasado o no. Ya se verá.

—La gestión de Josefa Errázuriz debutó con una auditoría externa para revisar el estado financiero de Providencia.

—Si uno hace una auditoría porque tiene dudas, cuando llega el resultado debería hacerse público con la misma fuerza que el anuncio. Pero eso no se puede considerar como parte de su gestión. Solamente querían ver si encontraban alguna yaya, pero pueden morirse buscando alguna en los 16 años de Cristián.

—También debutó con gestos simbólicos, como el cambio de nombre de avenida 11 de septiembre a Nueva Providencia.

—Pero esas son cosas políticas y ahí es donde encuentro que la gente está confundida: en una municipalidad, del alcalde para abajo, todo gira en función del servicio al vecino. Gestión, gestión y gestión. Y acá nos volvimos locos con el tema político. El hecho de que le haya cambiado el nombre a la avenida 11 de Septiembre es agresivo. Yo no bautizaría de nuevo una calle que se llame Salvador Allende, que puede no gustarme, pero se trata de un asunto de respeto. Pero en este país se exige respeto para un lado y para el otro, nada. ¿Hasta cuándo dividimos a los chilenos? Este ánimo de seguir sembrando odio es muy malo. El odio engendra odio y eso me carga.

 —En septiembre pasado, hasta un sector de la UDI estaba por revisar la declaración de principios del partido por su posición respecto del 11 de septiembre.

—Pero era puro maquillaje. Yo no le cambiaría nada a la declaración de principios del partido, porque no tiene nada de malo, muy por el contrario. Y no eran muchos los que estaban por eso, eran más bien bastante pocos. No se hizo nada y no creo que vaya a hacerse algo.

—¿Qué le parece la polémica que se ha generado en torno a la restricción horaria a la venta de alcohol en Providencia?

—A nadie le gusta que haya más delincuencia y que esté lleno de gente ebria en las calles. Pero la restricción no es la forma de pararlo. Primero, porque también anda gente con alcohol manejando de día. ¡Que controlen! Segundo, imposible generalizar: no todos los locales nocturnos son sinónimo de descontrol. Y tercero, yo creo en la libertad.

—¿Cómo es eso?

—Claro, porque si quiero sentarme a conversar con una amiga, con una hermana, con mis hijos, con mi marido, y nos agarró la conversa hasta las cuatro de la mañana en un restorán, ¿por qué me lo van a prohibir? Como concepto eso está mal. O sea, ¿ella decide a qué hora nos podemos ir a la casa cuando salimos por la noche? No me parece. La juventud va a salir del local y va a tomar en la calle, en los parques, es mucho peor. Tengo entendido que el índice más alto de la delincuencia no es a esa hora. A nadie le gusta el griterío y la curadera en las calles, todos tratamos de manejar ese tema, pero hay que controlar las leyes y las normas. Yo no lo habría hecho así. Y de hecho, Cristián jamás lo hizo.

—Los comerciantes protestaron y apareció un video llamado Prohibidencia.

—Están en su derecho, nada que hacer.

—Hay asuntos de gestión heredados, como el plan regulador de 2007 y el contrato de recolección de residuos domiciliarios, que es el mismo de la época de Labbé, según ha explicado la alcaldesa.

—Es una manera muy burda de sacarse los pillos, echarle la culpa a la gestión anterior. Pero la pregunta es bastante sencilla: ¿por qué antes no había problemas con la basura y ahora sí? Hoy la Municipalidad de Providencia está muy mal gestionada. Y esto es muy simple: antes aparecía a la cabeza de todos los ránking y ahora no. 

—¿Usted visita la comuna?

—De repente pasa un rato largo que no vengo, y otras lo hago bastante. Y efectivamente, lo que veo, es que el tema de la basura ha sufrido un bajón importante, a simple vista. Las áreas verdes también están muy mal mantenidas, más feas.

—La alcaldesa ha dicho que la gente en situación de calle de Providencia les ha contado que en la época de Labbé los tomaban y los iban a dejar a otra comuna.

—Eso es falso, de falsedad absoluta. No sé cómo alguien puede hacer una acusación de ese calibre. No es nuestro estilo, y espero que el de nadie, pescar a una persona en situación de calle y tirarla para otra comuna. O sea, lo que ella dijo es demencial. Me parece tremendo que haya dicho una cosa así.

—¿Le reconoce algún logro a Errázuriz?

—No estoy tan interiorizada. A lo mejor más internamente puede haber hecho algo, porque algo que se vea, que bruto que se vea, no se lo conozco. Pero puede ser porque no ando muy preocupada de ella.