Angela Merkel tenía 36 años cuando recibió el apoyo de Helmut Kohl, por lo que la llamaron Kohls Mädchen, la niña de Kohl. Fue justamente él quien le dio su primer puesto como ministra de la Mujer y la Juventud (1990). En realidad la joven científica (doctora en Física) no tenía carisma ni don de mando para imponer su opinión, era más bien tímida, retraída y sin mucho carácter, pero el canciller vio en ella potencial y apostó sin equivocarse.

24 años después esa ‘niña’ se ha convertido en una de las mujeres más poderosas del mundo. No sólo es la canciller de Alemania, también preside la Unión Demócrata Cristiana alemana (CDU) desde el 2000, ejerciendo a la vez como diputada del Bundestag. Ha estado al mando del G8 y también del Consejo Europeo, siendo la segunda mujer en la historia en desempeñar ambos cargos, sólo precedida por Margaret Thatcher. Su influencia sobre la Unión Europea y las decisiones que se han venido tomando a través de la misma en los últimos años, ha sido tan notoria desde su ascenso al poder, que se la considera la líder de hecho de esta entidad, por lo que la llaman: The Decider

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Pero su historia se divide en antes y después de la caída del Muro de Berlín. Fue justamente en 1989 cuando comenzó una carrera política fulminante. El comunismo se desestabilizó y se fundaron nuevos partidos. Merkel entró al DA (Resurgimiento de la Democracia) y trabajó sin honorarios como administradora provisoria del sistema. Desde febrero de 1990 entra en el equipo de trabajo del presidente del partido, Wolfgang Schnur, quien se convierte en su verdadero descubridor, la nombrará vocera de prensa y miembro en la presidencia del partido. Lothar De Meziere es elegido nuevo presidente y nombra a Merkel como vocera del gobierno. Angela participa activamente en las negociaciones para la unificación de los dos gobiernos. Cuando se firma el tratado definitivo en Moscú (septiembre de 1990) ella participa de la delegación. 

El DA se une al partido de la Democracia Cristiana (CDU). Con esto Angela Merkel ya tiene su carrera política definida. En ese tiempo llamaba la atención por su apariencia y personalidad. Sus primeros encuentros con grandes políticos son legendarios, debido al asombro que causaban sus tenidas con poleras, faldas de jeans y zapatos bajos. Especialmente en su partido conservador, donde los políticos le dan gran importancia a la elegancia. Ella llegaba tímida y sencilla, pero abría la boca y dejaba a todos sorprendidos con sus reflexiones. Era un fenómeno y la prensa vendió mucho destacando su imagen negativamente. A medida que escaló en el poder se asesoró con diseñadores que la ayudaron a cambiar su look

Su primer trabajo lo realizó en la oficina de prensa del gobierno (BPA) y luego fue candidata a la CDU, donde ganó sus primeras elecciones con un 48.5 por ciento. Luego es nombrada por Helmut Kohl como ministra de la Mujer y la Juventud, y Angela comienza una nueva vida en Bonn. 

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La joven Merkel deberá enfrentar innumerables crisis como la famosa Affere de donaciones de dineros para el partido en forma ilegal. Esta crisis le valió la pérdida del poder político a la CDU en 1998. Es precisamente este episodio el que se convierte en el secreto del triunfo de Angela Merkel, al alzarse como la salvadora del partido. Para ello se distanciará de su padrino Kohl y se ubicará sola en el mando para darle un nuevo impulso a la CDU.  Entonces raya la cancha: “Hay que dejar algo muy claro, soy una mujer normal de la CDU. Aquel que me elige porque soy distinta se desilusionará amargamente”. Con estas palabras toma distancia directa de las mujeres que la ven como una nueva promesa y que esperan que defienda posturas modernistas o revolucionarias feministas. Merkel se considera una conservadora, defensora de los valores tradicionales de su partido, unido a los intereses cristianos y en pro de la hegemonía nacional y la promoción de los valores de identificación cultural. Desde entonces, no dejará pasar ninguna oportunidad para afianzar su imagen como la mujer ideal para representar a Alemania durante la siguiente década. El 22 de noviembre de 2005 lo logra y es elegida canciller de Alemania. Su “deseo servir a Alemania”, suena como el eco de esperanza y adoración que despierta en sus admiradores. 

“Es una mujer del Este, fuertemente influida por la dictadura de la RDA. Sabe lo que significa la libertad. Aprendió ante todo a actuar con mucho sigilo, a no comprometerse prontamente, observar y analizar las situaciones y dejar muchas opciones abiertas. Domina el arte de la abstención. Sabe esperar con sus decisiones hasta que se presenta el momento indicado. Es unideológica y tiene gran capacidad de transformarse. Es una pragmática con gran sensibilidad para el poder. El famoso ensayo de Max Weber Política como profesión describe las tres cualidades más importantes de un político: Pasión concreta, sentido de la responsabilidad y equilibrio distanciado. La debilidad más grave de un político es la vanidad. Angela Merkel cuenta con todas estas cualidades y está libre de una vanidad presuntuosa. Sigue un estilo de poder sobrio y sensato con fría eficiencia y mantención del poder estoico. Es profunda y sólida en el trabajo de la política”, señala Volker Herres, director de la red de TV ARD 1.

En el mismo sentido y con distintas perspectivas opina Günter Bannas del diario Faz. “Es una mujer orientada al consenso de la mayoría, por ejemplo con la nueva ley del sueldo mínimo o con la jubilación de 63 y no de 67 años. Ella está siempre orientada a la esencia de las cosas, no es vanidosa. Persigue una política de poder de éxitos. No polariza como lo hacía Margaret Thatcher. De hecho, es la primera canciller que puede gobernar en coalición con distintos partidos, desde los liberales (FDP) hasta los socialistas (SPD). Incluso podría haber gobernado con los Verdes, si éstos hubiesen querido. Siempre describe en forma objetiva los problemas y esconde lo que realmente desea hacer. Un ejemplo fue el término de la energía nuclear. Primero estaba de acuerdo en alargar los periodos de trabajo de las centrales nucleares, después de la catástrofe de Fukushima decidió terminar con la energía nuclear”. 

Angela antes de ser Merkel vivía en Brandeburgo. Nació en Hamburgo como hija del pastor luterano Horst Kasner y la profesora de inglés y latín, Herlind Kasner. La familia emigró a Quizow en la Alemania comunista cuando Angela sólo tenía unas semanas de recién nacida. En 1957 nació su hermano Markus y en 1964 su hermana Irene. La madre de Merkel no pudo seguir ejerciendo como profesora y se dedicó a criar a sus hijos. Luego de tres años se trasladaron a Templín, un pueblito en las cercanías donde vivirían toda la vida y donde Angela Merkel mantiene hoy una casa de vacaciones. Cuando los Kasner llegaron a la zona de Brandeburgo, encontraron un paisaje con caminos de arena y charcos, sin mayor desarrollo ni reparaciones luego de haber sido bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. No había autos, sólo un camión, un bus y tractores para trabajar el campo.

Estudió en el colegio politécnico de Templín (POS). Era una niña que no llamaba la atención, socialmente integrada, excelente alumna, especialmente en los ramos de matemáticas y ruso. La familia tenía un departamento en el primer piso de la comunidad Waldhof (varios edificios en medio de bosques y paisajes verdes), donde Horst Kasner tenía un seminario de prédicas que dirigía, también había una fundación de la Iglesia Luterana llamada Stephanus. Una organización que cuidaba enfermos mentales y era parte del ambiente donde creció la canciller. En esta zona faltaba de todo y no vivía mucha gente, incluso muchos compañeros del colegio de Angela se fueron, ya que sus familias huían del régimen comunista, cruzaban la frontera por el río Havel hasta llegar a Berlín Occidental. Además, los habitantes de los alrededores de Brandeburgo no se relacionaban mucho con la comunidad luterana debido a los enfermos mentales. Por estas razones se afirma que Angela Merkel tuvo siempre una historia de Aussenseiterin (aislada). Pero para ella era una vida normal de la cual tiene gratos recuerdos y habla con mucho cariño. Una de sus profesoras la describe: “era una alumna que demostraba en todas sus áreas un alto desarrollo, tenía mucha capacidad de recordar los sucesos y relacionarlos en forma lógica, tenía predilección por las ciencias naturales. Era demasiado madura para su edad”.  Tenía que hacer trabajos obligatorios de defensa civil en vacaciones, como todos los jóvenes. También participaba en las filas de la FDJ, las juventudes de la Alemania comunista. Era muy aplicada, siempre con un libro bajo el brazo estudiando palabras en ruso. Habla el ruso y el inglés perfecto.

Gert Langgut, político y politólogo alemán, que escribió biografías sobre Merkel, afirmaba que ella tenía características de doble personalidad en su vida profesional y privada. No se sabe exactamente cómo fue su vida y es muy difícil reconstruir el puzzle de una situación bajo el comunismo. Langgut destaca en sus libros las afirmaciones de sus colegas y amigos del pasado quienes dicen que hoy es una mujer completamente distinta y no la reconocen. Esto se explicaría no sólo por su educación bajo el régimen comunista y por su aislamiento durante la infancia, sino también por su competencia con los hombres fuertes y conservadores de su partido CDU del (Westen) Occidente. 

Terminado el colegio se trasladó a Leipzig para estudiar Física. Gracias a su memoria de título, que es considerada una contribución a la Academia de Ciencias Alemana, comenzó su carrera científica. Se casó con Ulrich Merkel, de quien tomó el apellido y juntos se mudan a Berlín del Este a trabajar en el Instituto Central de química y física de la Academia de Ciencias de la República Democrática Alemana, Adlershof. Después de 5 años, se separan. Más tarde conoció a Joachim Sauer, un colega científico, con quien se casó luego de vivir 14 años juntos. Sauer es separado y tiene dos hijos de su primer matrimonio. Angela Merkel no tuvo hijos, pero trata como propios a los de su marido.

En 1986 escribe su doctorado, también evaluado como excelente, pero debe presentar un ensayo que pruebe la colaboración con los contenidos marxistas leninistas del sistema comunista. Su ensayo se llama ¿Cómo es la forma de vida socialista? Merkel no era miembro del partido comunista (SED) , pero tampoco participó de la oposición. Sin embargo, la caída del muro lo cambiaría todo. El resto es historia conocida.