Mientras Silvio Rodríguez (71) —con sus canciones de amor y sobre la revolución cubana— agota por estos días sus shows en Santiago y Latinoamérica, desde Miami, su hijo Silvito el Libre (36), se abre camino en el rap y el hip-hop con coplas que critican con dureza los ideales del régimen castrista que inspiraron a su padre.

Esta analogía, que representa dos miradas opuestas sobre lo que sucede en la isla —una que sigue defendiendo el régimen comunista y otra que busca nuevos espacios— podría servir para graficar lo que sucede en Cuba, en vísperas de la elección de un nuevo gobernante.

Tras 40 años de gobierno de Fidel Castro, sucedido en 2006 por su hermano menor Raúl (86), el nuevo mandatario no tendrá el apellido Castro. Y aunque los analistas internacionales se cansen de repetir —y con razón— que el comunismo y el castrismo siguen y seguirán mandando, el 19 de abril se abre una nueva era en la política de este país. Prueba de ello, es que a días de la elección, nadie apuesta con certeza por el vencedor.

El favorito es Miguel Díaz-Canel (52), actual vicepresidente del Consejo de Estado. Se menciona a Esteban Lazo (74), secretario ideológico del PC y a Mercedes López Acea (49), secretaria del partido en La Habana. Los ex héroes de la revolución José Ramón Machado y Ramiro Valdés también figuran en la lista. Y, por su rol en la apertura con Estados Unidos, nadie descarta al canciller Bruno Rodríguez y a la directora general para EE.UU., Josefina Vidal.

Sin embargo, una “Castro”, Mariela de 55 años, hija de Raúl, al ser diputada en la Asamblea Nacional, podría ser elegible, aunque ya advirtió que no está disponible. ¿Cómo se escoge al nuevo presidente? El 11 de marzo se eligieron los 605 diputados que componen la Asamblea Nacional, que se constituirá el 19 de abril. De este grupo, se escogen, con pinzas, 31 aspirantes al Consejo de Estado, desde donde saldrá el nuevo gobernante de la isla del encanto.