‘EL QUE NO PAGA PENSIÓN ¡es un mariconazo!’
Ministra del Sernam, Carolina Schmidt
Fotos Diego Bernales
No se tomó posnatal con ningún hijo, pero defiende a concho su proyecto de seis meses. Dice que deben existir condiciones para que las madres compatibilicen trabajo y familia, porque “sólo así saldremos del subdesarrollo”. Parte por casa: no es partidaria del 24/7 y a cierta hora apaga el celular, aunque para las emergencias está disponible en su casa. Hoy, también, les da duro a quienes no pagan la pensión alimenticia.
Se movió hasta que lo obtuvo. Ocupó toda su capacidad negociadora y muñeca política, hizo equipo con la ministra del Trabajo Evelyn Matthei, juntas le doblaron la mano al titular de Hacienda Felipe Larraín, y lograron que el Presidente Piñera aprobara su gran proyecto: posnatal de seis meses. Una tarea que para Carolina Schmidt (42, ingeniera comercial UC, casada, tres hijos) fue durísima. “Debí lidiar con posturas que iban desde dos años de permiso a no tomarse ni un día, pasando por las más feministas que pedían licencia sólo para hombres”.
Está tan convencida de la importancia de compatibilizar maternidad y trabajo —“es la única manera de alcanzar el desarrollo y superar la pobreza”—, que seguirá peleando la ley en trámite hasta que se apruebe en el Congreso, aunque la primera comisión para analizar el tema, fijada el 25 de abril, no se concretó.
“Con la mitad de la gente trabajando, el país jamás saldrá adelante. Y nosotras tampoco estamos dispuestas a integrarnos al mundo laboral si no nos dan las condiciones para cuidar a nuestros hijos. Por eso la incorporación del hombre en la crianza resulta vital… entre casa, pega y niños ¡no damos abasto!”.
—Usted debe correr todo el día, con esto de ser ministra 24/7…
—No estoy de acuerdo con trabajar 24 horas durante siete días. Lo entiendo para emergencias, terremotos o catástrofes, pero convertirlo en un estado permanente es incompatible con la vida personal. El marido y los hijos merecen un espacio y que los necesitamos para ser mejores trabajadores.
—El Presidente Piñera dijo a CARAS que las mujeres del gabinete son las que más mantienen el celular apagado, ¿le cae el sayo?
—A cierta hora del día ¡claro que lo apago! No puedes vivir pegada al teléfono. Estoy siempre disponible, en especial para el Presidente, pero a cierta hora lo pongo en silencio; cualquier emergencia me ubican en mi casa.
En Alemania, cuenta, enfrentaron la baja natalidad mandando a las madres de vuelta a casa, previo pago de 25 mil euros. “El resultado fue fatal, con la tasa de nacimientos más baja desde la posguerra. Las naciones nórdicas, en cambio, no sólo la recuperaron, sino que aumentaron la participación laboral femenina a través del alargue del permiso, mayor integración del padre, redes de cuidado infantil y un mercado laboral flexible”.
YA BATALLÓ CONTRA LOS MACHISTAS Y VIOLENTOS. Ahora sus dardos apuntan a los que no pagan pensión alimenticia. Además, quiere terminar con leyes que discriminan a la mujer como la de Sociedad Conyugal que hoy le impide administrar los bienes que tenía antes de casarse y los que hereda y aporta durante el matrimonio.
—En lo del posnatal tuvo que compartir esfuerzos y honores con la ministra Matthei.
—Inteligentísima. Tiene una experiencia política y parlamentaria gigante. Cuando le mostré las cifras me dijo ¡obvio! Las leyes no benefician a todas las mujeres por igual. Evelyn fue jugada, comprometida, tremenda partner.
—Antes de llegar al Sernam, ¿no dimensionaba los grandes problemas de las mamás?
—Vi estos temas manejando fábricas, pero es distinto cuando estás en contacto diario: las madres en Chile están solas en el cuidado familiar, crían a sus hijos sin redes de apoyo y con mucho miedo de que en su ausencia se vayan por mal camino. Son las que generan el ingreso, se levantan a las 6, con un sistema de transporte en que deben recorrer todo Santiago para dejar a sus niños en los colegios y llegar a la pega. ¡Qué decir cuando uno de ellos se enferma!
—Muchos sostienen que alargar el posnatal dificultará la contratación femenina.
—Yo opinaba igual, pero lo he estudiado y la información está de nuestro lado. Las mujeres se tomarán un permiso efectivo de cinco meses y medio, que acaba con la incertidumbre del empleador si volverá a los tres u ocho meses (por licencias que se alargan por enfermedad de la guagua).
—¿Por qué si la ley busca mayor lactancia y apego, discrimina entre quienes ganan más de 650 mil y pueden renunciar a la extensión, y las que ganan menos, que no pueden?
—No, el permiso es irrenunciable para todas. Pasa que ahora, con el proyecto, después de las doce semanas, todas tendrán el derecho a complementar su subsidio trabajando en jornadas parciales o banco de horas, previo acuerdo con el empleador, para llegar a su sueldo normal. Hoy, esto es penado. El 23 por ciento que gana menos de 650 mil reciben un subsidio 30 por ciento inferior a la remuneración promedio que tenían al irse. Y, por otro lado, está el grupo que no puede pasar siete meses y medio sin trabajar… En ambos casos, podrán nivelar su ingreso con la nueva ley.
—¿Dependerá del empleador que puedan volver antes para aumentar su remuneración?
—No. La empresa está obligada a llegar a un acuerdo con ella; no puede negarse, sí ofrecer alternativas. Por ejemplo, si le falta una hora diaria para completar su sueldo, las puede juntar en una sola jornada.
—¿Qué hará el Sernam para frenar el embarazo adolescente?
—El 30 por ciento de las jóvenes que desertan del colegio es por esta causa. El tema estaba en terreno de nadie y los padres muchas veces no lo enfrentamos creyendo que los niños son muy chicos o ya están grandes… Con Joaquín Lavín trabajamos un portafolio de programas de educación afectiva y sexual obligatorio desde primero básico, que se implementará el 2012. Estos respetan el derecho de los padres a educar según sus miradas y convicciones e incorpora prevención del abuso sexual, control de la natalidad y anticonceptivos… No puede ser que muchas adolescentes de estratos más bajos se embaracen adrede porque no tienen un proyecto de vida o necesiten sentirse valoradas. Ellas deben ver que también tienen oportunidades.
—¿Usted habla de sexualidad con sus hijos o sigue esperando el ‘momento oportuno’?
—Conversar tarde por temor u otras razones, no es lo mejor, ésa es mi experiencia. ¡Oye, si como mamá nadie te enseña a enfrentar esto! Por eso, con librito en mano, a mis niños les expliqué a cada uno cómo se llega al mundo, con todos sus contextos e implicancias. Fue la primera parte; la enseñanza debe ser continua.
—¿Cuál será la postura del Sernam ante un posible proyecto de aborto terapéutico, impulsado hasta hace poco por su partner Evelyn Matthei?
—La vida de una mujer no vale menos que la de un hijo, por ello los doctores están obligados a tomar todas las medidas para salvar a la embarazada. Y si fruto de esa acción en forma indirecta el feto muere, aclaremos ¡no es aborto! Otra cosa es terminar con un embarazo por inviable. Entendiendo y acogiendo el tremendo dolor, como también lo debe ser un hijo con enfermedad terminal, no lo apoyaremos, porque buscar la forma de poner fin a esa vida no es el tipo de ayuda que buscamos dar.
—La pensión alimenticia constituye otro gran tema. La ley entrega a la madre la tuición, sin embargo, no la apoya en la mantención de sus niños.
—Se ha modificado tantas veces y los que no pagan se van presos, no pueden salir del país, pero el problema continúa porque seguimos con la idea de que somos las únicas responsables de los hijos. Hay que generar un cambio: la familia ¡no es la mujer!, el cuidado de los niños ¡no depende sólo de nosotras! Eso le da la libertad al otro para mandarse a cambiar y no pasar un peso, total la mamá se hace cargo. En el Congreso se discute el proyecto de tuición compartida que generará mayor corresponsabilidad entre los padres, que ambos se hagan cargo de los menores más allá si están juntos o separados. Además de una pensión, significa estar presente y un régimen de visitas permanente.
—Se viene la campaña entonces Maricón es el que no paga la pensión.
—La labor del gobierno es generar un fortalecimiento efectivo de la familia. Y si maricón es el que le pega a una mujer, el que no paga la pensión, ¡es un mariconazo! Se desentiende ¡si son sus hijos!
—También da la batalla contra la agresión, ¿cómo se explica que el gobierno contratara al fiscal Peña acusado de violencia intrafamiliar?
—Condeno a cualquiera que sea maltratador, más allá del cargo que ostente. No podemos aceptarlo como sociedad.
—¿Cómo motivar a las mujeres para que denuncien maltrato, si en la práctica poco se controla que el agresor no se acerque a sus víctimas?
—Por desgracia muchas agredidas terminan defendiéndolos. Y si bien un 23 por ciento ha sido asesinada con una denuncia previa, el 73 por ciento de víctimas de femicidio jamás lo hizo. Hay que denunciar para iniciar el sistema de protección y que la agredida entienda los riesgos de reunirse con su victimario, por duro que sea cortar esa relación donde hubo cariño. Se deben mejorar las medidas cautelares, aunque es imposible tener un carabinero por casa. En el Sernam estamos trabajando en un proyecto para entregar a las víctimas una especie de beeper para alertar si el agresor se acerca…
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