‘No somos ni cartuchos ni conservadores’
Herman Chadwick reivindica el Consejo Nacional de TV
Fotos Diego Bernales
La ola de sanciones aplicadas por el CNTV es tema de comentarios en la red. Pero su presidente les resta validez argumentando que quienes tuitean son “unos pocos que están contra el establisment y que quisieran libertinaje total”.
Hombre de ideas fijas el presidente del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), máximo organismo que controla la televisión en Chile. Cuando algo lo entusiasma, sube la voz y golpea la mesa para remarcar el punto. Energía no le falta, a pesar de que participa en 14 consejos y directorios. Pero al Consejo, aparato estatal ‘autónomo’ como recalca, le dedica gran parte de su tiempo, reconociendo, eso sí, que su mayor pilar es el estudio Chadwick & Aldunate, “la base de mi vida”. Así, trabaja hasta veinte horas diarias, “a veces en contra de mi voluntad, la de mi señora y de mi familia, pero sagradamente les dedico los fines de semana”.
—¿Cómo le da el tiempo para cumplir con el Consejo Nacional de TV?
—Tengo mis directorios repartidos durante el mes en horarios que no perturben lo de la televisión. A mi oficina de abogados voy muy temprano y llego al consejo a eso de las diez. En la tarde, regreso como a las cinco y me quedo hasta las nueve de la noche. No he dejado de ejercer mi profesión porque es lo que más me gusta, lo que mejor sé hacer y donde gano un poco de plata…
—¿Nadie lo ha cuestionado por los otros catorce directorios en los que participa?
—Presidir el CNTV no tiene inhabilidad ni incompatibilidad alguna. Me he cuidado de estar en tareas que no se relacionan con la televisión.
Dueño también de una inmobiliaria, no necesita trabajar tanto para vivir “pero me gusta”, dice este militante UDI, hiperactivo al estilo Sebastián Piñera, su primo hermano. Forman parte de una familia grande, donde los Piñera Chadwick (ocho hermanos) y los Piñera Echenique (seis) se criaron muy juntos. “El tío José (padre de Sebastián) era hermano de Paulette, mi mamá. Fueron los únicos que tuvieron hijos, porque de los otros dos hermanos, uno era sacerdote (Bernardino, hoy obispo); y la otra, una tía soltera que murió”. 
Piñera lo nombró en el máximo cargo del CNTV cuando llevaba nueve años en el organismo. Llegó como consejero en 2002 gracias a Ricardo Lagos, de quien es muy amigo desde que Chadwick estaba en Copsa y el ex mandatario en Obras Públicas.
“Quiero que seas el presidente del Consejo; tienes experiencia, sabes de qué se trata”, le dijo el Presidente, cuenta Chadwick con la respiración entrecortada después de subir los tres pisos hasta su despacho en una casona de calle Mar del Plata.
EN TWITTER LA GENTE COMENTA QUE EL CNTV ESTÁ ON FIRE… Este verano sancionó a los humoristas del Festival y amonestó a los cuatro principales canales por la cobertura del incendio en la cárcel de San Miguel. Acto seguido acogió 243 quejas contra el reality Año Cero y otro con La tierra en que vivimos, de Sergio Nuño. “Queremos invitar a la ciudadanía a que hagan sus denuncias. El Consejo tiene que ser el Sernac televisivo”. Entre enero y marzo recibieron un total de 450 denuncias frente a las 76 en igual fecha de 2010. “Son más de 100 reclamos al mes, se nos quintuplicó el trabajo”.
—En redes sociales existe un fuerte rechazo hacia el CNTV. Lo más suavecito que le han dicho: cartuchos, retrógrados, censuradores…
—En la última encuesta, el 96 por ciento aprobó nuestro trabajo. Es que los tuiteros tienen un perfil determinado, siempre en contra del establisment, quisieran libertinaje total. En todas las democracias maduras occidentales existen organismos como éste. Fui elegido presidente de la Plataforma Iberoamericana de TV porque hacemos lo mismo que en España, Portugal, Perú, Argentina y Colombia.
—Jaime De Aguirre, director ejecutivo de CHV, dice que no se necesita el Consejo, que para eso están los Tribunales de Justicia…
—No, los tribunales no pueden asumir 450 denuncias ciudadanas todos los meses; les estaríamos dando una carga de trabajo que no corresponde. La Constitución le encomendó esta misión al Consejo que no es ni cartucho, ni conservador… Tenemos una diversidad absoluta de opiniones. Y las votaciones son en un 90 por ciento unánimes.
—Sancionaron a cuatro canales por el tratamiento a la tragedia en la cárcel de San Miguel. Sin embargo, lo que se mostraba eran imágenes y audios tomados por los propios internos y que hoy circulan por internet. ¿No se están quedando atrás respecto de las nuevas tecnologías?
—Nos encargaron velar por el correcto funcionamiento de la TV. Y lo que más nos ha preocupado de la modificación legal actual, es que debe tratar la convergencia digital. Hay que estudiarlo bien y buscar hasta dónde este consejo puede inmiscuirse, algo que en el mundo no está resuelto.
—Aparte, existen temas nuevos. La teleserie nocturna ‘El laberinto de Alicia’ habla del abuso infantil, lo que resulta chocante para algunos.
—Después de las diez de la noche el horario es para adultos, debemos confiar en el criterio de la gente. Además, todos tenemos temas sensibles; habrá uno con un hijo abusado, drogadicto, homosexual, separado… Así es la vida.
—¿Y cuando alguien causa alarma con las catástrofes naturales?
—Hay un geólogo que va a un canal casi todos los días para asustar… Lo conversamos en el Consejo, pero no hemos tomado determinación.
—También fiscalizan a las estaciones de cable, a pesar de que son contenidos globales…
—Ojo, que nuestras facultades van más allá de la multa en dinero; podemos llegar a suspender la señal. Ellos no pueden decir que es imposible modificar contenidos. Cuentan con los recursos. Para que sepa: los operadores de cable están recibiendo de la TV de pago casi más dinero que la televisión abierta en su publicidad. Así es que si ellos creen que su facturación no basta para ordenar su programación, que cierren y se vayan.
—Con multas no los disuaden: lo descuentan del pago que hacen a la empresa programadora.
—La cosa va cambiando: estamos subiendo las sanciones y le damos publicidad en la prensa. Por eso figuramos con más fuerza que antes.
‘LA TELEVISIÓN Y LAS PREOCUPACIONES HAN CAMBIADO”, dice Chadwick y da como ejemplo las críticas a las parodias homosexuales incluidas por los humoristas para el Festival de Viña. “Eso jamás habría sido tema diez años. Hoy la gente fiscaliza y quiere que se respeten sus derechos en asuntos como la dignidad, discriminación, diferencias de género, violencia, sensacionalismo, medio ambiente…”.
—Sin embargo, cuando el CNTV recibió una denuncia debido porque ninguno de los cuatro canales había llevado la huelga de Farmacias Ahumada en sus noticieros principales, ustedes se abstuvieron. ¿No cojea ahí la mesa?
—No. Sólo podemos intervenir en los contenidos de un canal, no cuando éstos se omiten. Las opiniones de los consejeros estuvieron divididas.
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