‘La ultraizquierda trata de apropiarse del poder, pero no sabe cómo’
Jorge Gajardo y la trifulca en La Florida
Fotos Rodrigo López Porcile
A casi dos meses de su renuncia, cuando el municipio sigue descabezado, el ex alcalde y actor decidió seguir dando la pelea contra las malas prácticas políticas y la lucha sangrienta por el poder. Esta es la trama de Cuestión de principios, su próxima obra de teatro.
Renunció a comienzos de marzo a la municipalidad de La Florida, “el hospital de los podridos”, acusa, porque ahí varios se enfermaron de puro estrés por las presiones políticas. Y Jorge Gajardo (actor, 74, casado con la actriz Mónica Carrasco) clava sus lanzas al diputado PS Carlos Montes, a quien sindica como responsable de poner trabas a su gestión edilicia y, también, de echar a correr el rumor “de que yo estaba con Alzheimer”. Todo, afirma, porque temía que quisiera ir a la reelección o, peor aún, competir por una diputación.
Y aunque ya no está en primera línea, la trifulca en la alcaldía no cede: siguen sin alcalde, tras un sexto intento abortado por falta de quórum. Es que los concejales concertacionistas quieren evitar, a como dé lugar, que asuma el UDI Rodolfo Carter. “El mal trato a mi gente no para; muchos tienen hoy licencia siquiátrica… Así como están las cosas, mejor que se respete la ley”.
—¿Aunque asuma Carter?
—Sí.
—El diputado Montes dijo que el episodio post renuncia afectó a La Florida, a la Concertación y a la política. ¿Se siente responsable?
—¿Lo soy? Por la falta de autocrítica, de visión a largo plazo… (ironiza) ¿Cuál es el nuevo proyecto de la Concertación? Por lo menos nosotros aportamos en nuestro interés de participación ciudadana.
—¿No admite responsabilidad alguna?
—La edad. Con diez años menos me pillan en otra parada. Mi colesterol está malo, el oído me puede saltar en cualquier momento… No estoy para peleas mezquinas, sino para grandes batallas que daré desde el ámbito cultural.
Viejo político —fue presidente del sindicato de actores, de los normalistas de Chile, hizo teatro de protesta en plena dictadura—, el 2008 dejó en segundo plano su protagónico Guillermo en la serie de TVN Los Venegas para jugársela por el municipio. “Fui concejal cuatro años y vi los errores que se cometían. No quería ser edil-gerente, sino ceder poder, participación en las decisiones. Que nunca más un puñado determine por la sociedad”.
Esa forma de gobernar, afirma, molestó a su sector. Pero la verdadera guerra en su contra partió cuando Eduardo Frei perdió las presidenciales 2009. “Me lo cuestionaban todo, rechazaban los proyectos… Una pelea mortal entendible entre opositores, no entre personas de una coalición”.
Este verano, mientras estaba de vacaciones, su salud le pasó la cuenta. Dos desmayos diagnosticaron riesgo de isquemia en su oído derecho. Ya lo sufrió en el izquierdo cuando, tras regresar de una huelga del cobre en el gobierno de Pinochet, fue perseguido y casi desbarrancó. “Ahora, por estrés no quería quedar sordo”.
Su mujer, la actriz Mónica Carrasco, llegó hasta la alcaldía con la carta de renuncia. “Estaba lleno de periodistas. Después supe que me habían preparado una funa. Querían que despidiera al nuevo administrador municipal frente a los medios”, recuerda afirmando que aunque la ‘máquina del poder’ lo sacó del camino, no bajará los brazos. Dará la pelea desde otras veredas. En lo inmediato, termina Cuestión de Principios, obra de teatro en que cuenta su experiencia política.
No se arrepiente pero tiene vergüenza “por el papelón de la oposición de boicotear el nombramiento del nuevo edil. Eso demuestra lo que he dicho: a estas personas ¡no les importa la gente, sino las cuotas de poder! Estoy desencantado. La Concertación jamás se cuestionó por qué perdió, ningún mea culpa ni autocrítica. Por eso le pregunté a la gente qué quería. Traté a los vecinos como ciudadanos, no como clientes. Y ellos construyeron su propio plan de desarrollo, votaron por los presupuestos participativos. Logré un verdadero consenso, pero con eso también eché por tierra proyectos anteriores. Y cuando hay un diputado como Montes que se siente con un poder especial por ser reelegido seis veces, con antigua historia en la comuna… El no entendió lo que yo hacía porque su forma de hacer cabildo parte de sus intereses, no de las personas. Tuvimos diferencias y fue limitando mi gestión”.
“El sector más revolucionario del PS me quiso utilizar: intentaron apoderarse del cargo y de información municipal: sueldos, posibles ascensos; querían meter gente. Es típico: la ultraizquierda trata de apropiarse del poder, pero no sabe cómo. Cuando vi esta colusión, ¡los sacamos! Ahí partieron las presiones y oposición permanente de concejales cercanos a Montes. Criticaron duro una publicidad que hicimos para incentivar matrículas en escuelas, ¡qué no dijeron!, y resulta que el gobierno la premió como la mejor en educación”.
—¿Un complot en su contra?
—Los concertacionistas eran mayoría, y vieron que uno de ellos podía salir elegido en caso de irme por ineptitud o por ‘enfermo’. Era tal el divisionismo que ante la llegada de nuevos concejales, los antiguos se repartieron las comisiones. El PS y PPD no cumplían con lo que yo les pedía, sólo querían cargos o prebendas. No cedí.
—¿Qué tipo de prebendas?
—Es que las peores empresas solían ganar las licitaciones y, entonces, después había que hacer nuevo llamado y otra vez los trabajos… Si se debía elegir entre dos camionetas, se quedaban con la del amigo. Hay apellidos que se repiten hace años en las propuestas. Traté de combatir esto, pero se me vinieron encima… Una encuesta de radio Cooperativa me da 53 por ciento de aprobación ¡ése era el peligro que Montes debía borrar! Porque si él aspira a ser senador, ¿quién lo sucederá? Yo soy de una corriente distinta…
—Montes lo niega y acusa a su sector de querer torpedear una carrera senatorial.
—Claro. Y comentaba que por eso la derecha me apoyaba. Tengo pruebas de que su jefa de gabinete decía de mí está enfermito, está enfermito… Hablaba pestes del arquitecto Patricio García (comisión vivienda) porque obtuvo plata para proyectos que Montes nunca logró. Pregunte en el Serviu si quieren trabajar con él, ¡pregunte!… Fue muy feo, ahora se hacen las blancas palomas…
—Los concejales lo acusaron de no invertir en seguridad para la comuna y el tesorero Pedro Hernández dijo que gastaba 600 millones mensuales en nuevas contrataciones.
—¡¿600 millones?!, ¡absurdo! El era uno de los ultraizquierda siempre en desacuerdo con mi gestión. Creamos un departamento de infancia y se contrató personal a honorarios para limpieza y poda, aun así faltó gente. En seguridad mantuvimos los servicios y el presupuesto para protección ciudadana aprobado por el Concejo. ¿De qué me acusan? Fuimos uno de los 50 barrios en paz elegidos por el Ministerio de Interior.
—Sus detractores no veían con buenos ojos que los martes partiera a grabar Los Venegas.
—Llegaba a las 8:30 y me iba a las cinco. Trabajaba sábados y domingos en terreno. A toda costa trataron de quebrar la organización.
—A pesar de todo accedió a presiones de Montes y despidió personas que a él no le parecían.
—Saqué a un administrador público y a una socialista que trabajó con el diputado por mucho tiempo. Montes pensó que la mujer iba a hablar mal de él. Conversamos y cedí. Pero eso significó tener que seguir cediendo… ¡no pues!
—¿Osvaldo Andrade trató de intervenir?
—No, él es presidente del PS, no lo iba a meter en la pelea chica, la ropa sucia se lava en casa.
—¿No se fue por lo cómodo, soltando la pelea sin pensar tanto en los que votaron por usted?
—¿Y qué querían, que me enfermara?
—¿Cuánto ha perjudicado a los floridanos todo este tiempo sin alcalde?
—Tratan de seguir con sus actividades normales, pero la credibilidad se pierde. Muchos amigos sacaron sus patentes en otras comunas por el espectáculo acá… Es atroz que los propios concejales concertacionistas no definan la situación. Es una lucha de poder fratricida. Nicanor Herrera (DC) quería ser alcalde y desistió. En la derecha están Rodolfo Carter y Eulogia Lavín. Y la concejala PPD Inés Gallardo, aburrida de la manipulación, optó por romper con su partido y apoyar al candidato UDI.
—¿Carter constituye una buena carta?
—Tenemos posiciones distintas, pero es un buen abogado. Yo era partidario de una consulta popular. Pero insisto, así como están las cosas ¡que se respete la ley! y salga el segundo candidato más votado.
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