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‘Bielsa es un antisistema’

Román Lucht, biógrafo del entrenador

Por: CARAS

Por Matilde González, desde Buenos Aires

A un mes de la inminente partida del seleccionador nacional, habla el periodista que más conoce al DT de la roja y que acaba de lanzar La Vida por el fútbol, una biografía con detalles inéditos de su historia.

bielsa
“La primera vez que entrevisté a Marcelo Bielsa (55), recién empezaba como técnico profesional en el club Newell’s Old Boys, era el año 1990. Cuando me presenté, de inmediato me preguntó: ¿Cuál es su nombre? ¿Para qué medio trabaja? Lo hacía de verdad y no por una cuestión meramente formal. Luego tuvimos varias reuniones más”. Así comenzó la relación entre el periodista deportivo argentino Román Lucht y el actual entrenador de la selección chilena de fútbol. Una amistad que se mantiene hasta hoy y que le permitió a Lucht escribir La vida por el fútbol, una biografía editada por Sudamericana y que está en Chile.

“Mi principal motivación es destacar a un personaje que ha hecho mucho por el deporte, pero que también destaca por su manera de actuar en la vida. Es un hombre más preocupado del ser que del parecer. Defiende sus convicciones y su ética a rajatablas. La mejor definición de él me la dio uno de los 60 testimonios que tomé para hacer esta biografía: Cualquiera que entra en una casa con 20 ventanas, cuando sale da un panorama de lo que vio desde una de las ventanas, pero Bielsa lo hará desde cada una de las veinte. Esa es una definición exacta de lo que es Marcelo: una persona con cosmovisión”.

—¿Cuál es su definición?
—Es un antisistema, un contracultura, un rara avis, una especie en extinción. Al mundo le vendrían bien muchos Bielsas, a la Argentina, ni qué decir, y al fútbol en particular, ni qué hablar. Tiene un grado de rigurosidad en su manera de ser, de mantener una línea, como poca gente.

En uno de los capítulos de las 400 páginas también queda patente la impresión que vivió Bielsa ante el terremoto del 27 de febrero de 2010 y la molestia que tuvo con Mario Kreutzberger porque anunció su presencia en la Teletón sin haberlo consultado. “De ninguna manera Bielsa iba a negarse a estar en un momento como ése, y dijo presente, conversó tres minutos con el conductor, entregando su parecer de lo vivido”, cuenta Lucht.

bielsa200Y agrega “esa misma mañana, el DT junto con el sacerdote jesuita Felipe Berríos, había estado en la zona más castigada por el terremoto, conversando con quienes perdieron sus casas y posando con amabilidad en fotos con los niños. También recorrió Constitución. Sobre eso me dijo: Todo lo que vi es demoledor. Pero tenemos esperanzas. La gente tiene un dolor latente, inmenso y lacerante, pero a su vez ya está levantándose. Hay optimismo y una energía que no se puede vincular con un dolor y un duelo tan marcado”.

Como estos hechos, el libro aporta muchos datos desconocidos de la vida de Bielsa.

—¿Le avisó que escribiría sobre él?
—Se lo informé porque aunque Marcelo mantiene distancia con el periodismo, tuvimos una relación de respeto y cordialidad. Por eso correspondía que se enterase por mí. Además, iba a hablar con gente muy cercana a él, igual lo iba a saber.

—¿Cómo lo tomó?

—Diría que fue una respuesta aceptable. El está muy alejado de la exposición pública. Me dijo algo así como: Bueno, ya que es inevitable, me alegra saber quién lo va a hacer.

Cuando Bielsa asumió la dirección de la selección trasandina terminó con la tradición de dar entrevistas sólo a los grandes medios. Cuando el equipo fue eliminado del Mundial de Corea-Japón (2002), le cobraron la factura”.

—Debe haberlo vivido como una gran derrota.
—Desde la estadística fue un fracaso y él lo reconoció. No deberíamos haber sido eliminados, pero hubo una serie de hechos que ayudaron para que Argentina no siguiera. Y esto es una de las grandes paradojas en la vida de Bielsa: trabaja para reducir al mínimo el margen de azar y siempre hay algo que queda y le juega en contra y no puede hacer nada. Ese es su reto: eliminar el azar… Lucha por eso.

—¿Se puede analizar por qué Bielsa decide dejar la selección chilena ante la derrota de Harold Mayne-Nicholls en las elecciones de la ANFP? ¿Hay relación con lo que fue su salida de la albiceleste?
—El tampoco comulgaba con las ideas del titular de la Asociación del Fútbol Argentino, Humberto Grondona, pero llevaba seis años trabajando en la selección. Eso es muy desgastante, casi como un ministerio de economía. El panorama después del 2002 se le hizo muy complicado, perdió la Copa América, y creo que ya no se bancaba el sistema ni a Grondona, pero además ya había logrado la clasificación para el próximo Mundial. En el caso de Chile, la salida no es porque no congenie con los que ganaron, sino porque él cree que no podrá trabajar de la misma forma porque tiene empatía con la actual directiva.

—¿Podría volver a dirigir en Argentina?

—No lo creo, salvo con Newell’s, el club de sus amores y por una cuestión meramente afectiva. Algo así como que el equipo estuviera peleando su permanencia en primera división y le pidieran ayuda. Pero como el estadio tiene su nombre, la vara está muy alta. Además, se acostumbró a ser un técnico de selección. Lo de Chile es un ejemplo.

bielsa201—¿Por qué dice eso?
—Porque con la roja pudo hacer un plan integral, partiendo de las selecciones juveniles hasta la mayor. En el Mundial de Sudáfrica fue uno de los tres equipos más jóvenes. Nutrió el plantel con juveniles. A él y a sus colaboradores les gusta trabajar con gente joven. Siente que son menos reacios al cambio, a la exigencia.

LA EMPATÍA ENTRE BIELSA Y MAYNE-NICHOLLS PARTIÓ DESDE EL COMIENZO. Román Lucht cuenta que cuando el técnico visitó por primera vez el complejo deportivo Juan Pinto Durán, vetó el estado de las instalaciones. Discutió la posibilidad de reconstruirlo y se produjo el siguiente diálogo:

—Bielsa: ¿A usted le molestaría que yo viviera aquí?

—Mayne-Nicholls: Cómo va a vivir aquí, Marcelo, no hay restoranes, cines, ni centros comerciales. Nada.

—MB: ¡Mire lo que es esto! Qué más maravilloso que levantarse, caminar y ver esa tremenda montaña nevada allí enfrente…

—M-N: Bueno, si usted quiere vivir aquí no hay ningún problema, pero esto es todo lo que hay.

Justamente, su vida despojada de grandes lujos lo llevaba a encontrar allí un excelente contexto para trabajar y estar cerca de sus jugadores.

—Hay una contradicción. Usted dice en su libro que no le gusta la ostentación, pero se cotiza bien alto y defiende sus contratos con todo…
—Pero también cuento que cuando él era técnico del Newell’s, les preguntaba a los empleados si habían cobrado su sueldo. Su lógica es que si cobras te pueden exigir. Se hace pagar en función de sus logros.

—¿Bielsa tiene derecho a ‘plantar’ a la roja de esta manera?
—Creo que dos veces en su vida se manifestó abiertamente en situaciones que excedían el ámbito futbolístico. Una fue un día antes de las elecciones en Newell’s en donde hizo una carta abierta pidiendo que votaran en contra de la persona que dirigía al club desde hacía más de 15 años. Y la otra fue esta vez, en Chile. Creo que tiene que ver con su manera de ser, de pensar y de vivir.

—Habló casi tanto como Castro o Hugo Chávez, ¿se le pasó la mano?
—Es que su cabeza es una tormenta de ideas. Por eso evita las conversaciones, las entrevistas… Teme ser malinterpretado. Cuando estaba en la selección argentina, respondía una pregunta y luego volvía sobre lo que ya había contestado para aclarar, quería que todo quedara bien comprendido. Raya en la paranoia. Tiene una obsesión, no ser entendido. Por eso se demoró 45 minutos en explicar que se iba.

La polémica conferencia de prensa de Marcelo Bielsa

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