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Misiles apuntan a Hacienda

Francisco Vidal afina puntería ante la derrota

Por: Lenka Carvallo

A veinte días de convertirse nuevamente en ciudadano común y corriente —y probablemente de debutar como panelista político en TV—, el ministro dio esta entrevista a CARAS. Volvió sobre las causas de la derrota concertacionista e identificó responsables…

Fotos Pía Vergara
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La conversación es en su oficina ministerial de calle Zenteno, en un cuarto piso al que se llega después de sortear un estricto protocolo. Se instala en el mismo sitial que usó Pinochet, en sus últimos tiempos como comandante en Jefe del Ejército. Y da la sensación de que queda varios centímetros más arriba. “Esa es la idea, para eso él la mandó a hacer”, comenta Francisco Vidal, el todavía ministro de Defensa, con ese tono tan de profesor universitario, profesión que pretende retomar después del 11 de marzo. Hasta ese día, dice, se guardará muchas opiniones, especialmente las políticas. No es que no se atreva. Al revés: dice tener críticas tan potentes que no quiere acometer a destiempo.

Está dolido con la derrota de la Concertación. Lo que más lamenta, reconoce, es la pérdida del voto popular, que les dio la espalda a pesar de programas como la Reforma Previsional, el Auge y Chile Solidario. Y aunque se cuida, apunta sus misiles a Hacienda, dejando entrever que en su juicio pesaron casos como el paro de profesores a fines del 2009, que dejó por casi un mes a miles de alumnos sin clases…

ATRÁS QUEDAN SUS TIEMPOS COMO DESTEMPLADO VOCERO con frases para el bronce. Con su estilo fuerte y punzante, a veces cargado de una irritante ironía, Vidal fue todo un ‘protagonista’ de la política. Con Lagos tuvo momentos estelares que lo llevaron luego a Interior. Con Bachelet otra vez fue la voz de palacio, aunque el sabor tuvo mucho de amargo… Se le solía ver mal genio, molesto frente a las cámaras; tanto así, que motivó especulaciones periodísticas. El no se queda callado. “Lo de ‘vocero peleador’ fue a mucha honra. Era mi pega. Cuando asumí, la Presidenta tenía un 42 por ciento de popularidad. Y, al finalizar, en febrero de 2009, un 59… Defenderla con el 81 por ciento no cuesta nada… Mejor me callo… Como dice mi colega Armanet: Lo que pasa es que Pancho Vidal habla el corazón… Es un orgullo. Si logro la ecuación entre corazón y cerebro, mejor todavía. En eso he estado…”.

—¿Lo dice porque su estilo trae costos?
—Obvio… Cometí errores. Pero no me arrepiento de actuar —en la vida y la política— desde el sentimiento.

vidal300SUS VACACIONES FUERON TAN INTERRUMPIDAS COMO LAS DEL GABINETE PIÑERISTA… Debió volver de Maitencillo para la promulgación de una iniciativa que moderniza Defensa y que, entre otros, crea al Estado Mayor Conjunto, “lo que nos pone a nivel de países europeos”. Acá la pega lo fue absorbiendo y terminó quedándose, con la sorpresa de que su sucesor será nada menos que el ex DC Jaime Ravinet, único concertacionista que, hasta ahora, aceptó integrarse al gabinete. Vidal separa la discusión política de la Defensa. “Por supuesto que tengo mi visión; no soy neutro ni apolítico, pero desde que asumí dije que salía de la trinchera y lo mantengo”. Y sobre su futuro reemplazante, señala: “Que llegue alguien que fue durante dos años y medio parte de la transformación más sólida de la Defensa Nacional en su historia, constituye una señal de tranquilidad”.

Entre la veintena de temas que le traspasó a Ravinet —en carpeta, no en pendrive—, se encontraban los proyectos de compras de armas y los requisitos para un acuerdo en el Parlamento a fin de terminar con la Ley Reservada del Cobre, iniciativa que la Concertación ha impulsado por años y que aún rechazan los 13 diputados de la comisión. “En el debate parlamentario me quedó claro lo que hay que hacer. Y con Ravinet tuvimos plena sintonía. El lo va a consultar con el Presidente electo; yo con Bachelet. Es el primer ejemplo concreto de un acuerdo en un tema de Estado”.

PODRÍA SER PANELISTA DE TOLERANCIA CERO o de un nuevo espacio en Mega o de otro en CNN, porque ofrecimientos tiene. “No he decidido aún —dice alimentando el suspenso—. Ahora pretendo un respiro. Me gustaría hacer clases de Defensa y retomar la cátedra de Historia en la Alberto Hurtado… No me veo en la trinchera. Lo digo con absoluta convicción. Esta no es una retirada avergonzante. He participado en dos gobiernos; y en lo personal soy el segundo ministro mejor evaluado. Tengo derecho, no a un año sabático porque debo seguir trabajando, no tengo acciones en ninguna empresa (sonríe irónico), pero sí a dedicarme un tiempo a la reflexión”.

Principalmente quiere entender por qué se perdió la presidencial. “No el área chica. Esta derrota, no obstante el buen gobierno, tiene causas mucho más profundas…”. Saca de su escritorio una serie de papeles y va cruzando datos que él mismo solicitó a Mideplan. “Sólo analizando Santiago, perdimos 5 puntos en el mundo popular. Es gente que dejó de creer en nosotros y eso me duele profundamente. Si por una razón estoy en política es para ayudar a los más débiles”.

“He escuchado a otros decir que les da lo mismo. A mí, no. Cuando ves que objetivamente has puesto un grano de arena para que mucha gente mejore su calidad de vida y luego te dan la espalda, es triste… Pero hay razones y yo tengo mi diagnóstico, con nombre y apellido… encantado te lo doy, después del 11”.

vidal301—¿Responsabiliza a una sola persona?
—Son varios los que influyeron…

—La Concertación no hizo bien las cosas.
—Es que los datos no tienen que ver con la coyuntura de la semana, ni siquiera de la última elección. Hubo agotamiento, incumplimiento, falta de credibilidad… no obstante que soy el primero en defender lo que se ha hecho y que el país es distinto, algo faltó… Dicen que se hará un gran seminario concertacionista en marzo (con todos los líderes y miembros de los cuatro gobiernos)… Me encantaría poner mis reflexiones en el debate. Sobre todo con los ministros de Hacienda… Es todo lo que voy a decir por ahora.

Que Vidal no se llevaba bien con Andrés Velasco y tampoco con Edmundo Pérez Yoma, dicen en Palacio. Que lo habían dejado solo, que no toleraban su forma de enfrentarse a los medios y, menos aún, que contara con el apoyo de la Presidenta. “Es tan subjetivo (suspira)… Hice mi pega. Y fíjate que en los distintos cargos en los que estuve jamás me perdí… La lealtad siempre es con el Presidente, lo demás sobra”.

—¿Le parece leal que figuras como Pérez Yoma, amigo de Piñera, anunciara el triunfo de la derecha cuando aún faltaba el 40 por ciento de los votos y que visitara al mandatario electo por más de dos horas en Ranco?
—Todo eso lo conversamos después del 11 de marzo. ¡Te vas a entretener mucho!

—¿Cuál deberá ser el rol de la oposición?
—Fiscalizar y proponer: es la única forma de establecer la diferencia para que en diciembre del 2013 esta coalición pueda volver. Aunque lo primero será el recuperar el voto popular perdido.

—Hay concertacionistas que consideraban necesaria la derrota; si no se habrían eternizado en el poder por el poder, con más desgaste.
—Discrepo; este no es el juego de una elite… El ejercicio de la alternancia es bueno para evitar las distorsiones. Me refiero a un ejercicio del poder bien controlado, porque éste es un país con pocos sinvergüenzas.

—¿Deben cambiar también los liderazgos?
—Para mí la política no pasa por usar calzoncillos o calzones ni por el carnet de identidad sino por ideas. Tengo 56 años y me siento más joven que unos que andan por ahí que tienen 20 y que de alma son más viejos que yo.

vidal200—¿Sería parte de esta nueva oposición?
—No. Voy a estar involucrado en política hasta que me muera, pero en esta etapa quiero un par de años para bajar revoluciones y reflexionar.

—¿Decisión personal, cansancio?
—Yo no me agoto nunca. Pero me gustaría colaborar en las ideas, no en la trinchera… Ya no estoy para la patada y el combo. Me ha servido mucho este Ministerio, donde me tocó el último año en Defensa con el fin de un ciclo, con la reforma más importante en los últimos cien años: la nueva doctrina, la renovación del equipamiento de las FF.AA.; la incorporación plena de la mujer a todas las ramas; el servicio militar voluntario y la creación del soldado profesional, entre otros.

—¿Defensa ha sido su mejor cargo?
—Lo pasé estupendo en la vocería. Interior tiene un tema de una responsabilidad tremenda por la información que se maneja. Ahora, si me preguntas dónde me siento en mi salsa, es aquí. Es el cargo en el que siempre debí estar.

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