Se agotó el gobierno de la Concertación.
Rotundos vaticinios de Sergio Melnick
Tienen tiempos de unidad, dice el tarotista y ex ministro de Pinochet. Entrarán nuevos líderes pero, entre ellos, no divisa a MEO: ‘‘Se sigue definiendo de izquierda pura, y en ese lote tiene poca cabida. Será castigado duramente por sus propios referentes…’’.
“¡Se agotó el gobierno de la Concertación!”, lanza sin piedad el economista Sergio Melnick. El 44 por ciento de Piñera y el 29,6 de Frei, dice, es la culminación de dos ciclos (1970-1990 y 1990-2010), se viene un rebaraje del naipe y se cruzarán las fronteras ideológicas. “Es tiempo de unidad. Atrás quedó el gobierno militar y la Concertación, eso salta a la vista: Sebastián invitará a oficialistas a trabajar en su gobierno; los viejos tercios deben retirarse, nuevos líderes entrarán a la cancha. Si tuviéramos que hablar de un sello en particular es la transversatilidad”.
Para el ex panelista de Tolerancia Cero la irrupción de MEO —aunque tiene un discurso atractivo—, fue más táctico que profundo, y no le ve proyección alguna. “Hay poco espacio para que pueda desarrollar un movimiento político propio. Se sigue definiendo de izquierda pura, y en ese lote, tiene poca cabida. Su mayor crítica apunta a los dirigentes de la Concertación, no a sus ideologías, por lo que será castigado duramente por sus propios referentes”.
—¿Cuánto cree que pesó en estas elecciones el fallo sobre la muerte de Frei Montalva?
—Muy poco o nada. Piñera estuvo con Frei en el Caupolicán y votó por él como opositor a Pinochet. El timing de esa resolución judicial es a lo menos poco prudente, ya que existen pesquisas pendientes y demasiados espacios sin explicar… De proceso a fallo hay mucho trecho, quizás años. Si es efectivo, sería un hecho horrible, asqueroso, injustificable, repudiable, sin atenuantes… Pero si al final no existen pruebas ni condenados, igual de mal.
—¿Finalmente, se pondrán de acuerdo las fuerzas que apoyan a los dos candidatos?
—Nada seduce como el poder. A la hora de la verdad, todos se alinean con los que mandan. El Poder Ejecutivo es demasiado grande en Chile. Si el presidente tiene liderazgo claro, no hay quien se desborde. A Lagos nadie lo dejó de lado, a pesar de un período muy malo en la mitad de su gobierno. Bachelet, en cambio, fue la responsable de la crisis política de su coalición por su mal manejo en los tres primeros años.
—¿Cuál es la primera medida que debe tomar el próximo presidente?
—Invitar a la unidad nacional, con hechos más que palabras. Declarar la lucha real contra la pobreza, que no es asistencialismo. Y dar la partida a la gran campaña por el empleo productivo.
Gabinete ideal
Hacienda: Cristián Larroulet, Juan Andrés Fontaine o Hernán Cheyre.
Vocero: Rodrigo Hinzpeter.
Educación: Mario Waissbluth.
Canciller: Juan Gabriel Valdés.
Interior: Alberto Espina.
Salud: Santiago Soto.
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