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‘Lo de Frei es una muerte lenta y dolorosa para la concertación’

Jocelyn-Holt frente a la ‘estampida’ oficialista

Por: Lenka Carvallo

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Apocalípticos anuncios hace este historiador que se la jugó por MEO a tal punto que fue a votar ¡por primera vez desde 1988! Y frente al oficialismo dice: ‘‘Ante el pánico todos los animales corren’’.

Es uno de los historiadores y escritores más descarnados. Intelectual connotado, columnista de The Clinic y panelista en Radio Zero, se confiesa marquista consumado y optimista porque, dice, al no pasar Marco Enríquez Ominami a segunda vuelta, su votación se convirtió en el comienzo de un profundo cambio en el orden político. “Estas elecciones fueron la constatación de que el oficialismo está en las últimas… Si hubiera ganado MEO, habría sido una muerte súbita… Como fue Frei, se trata de una agonía lenta y, como tal, dolorosa…”.

Fueron, dice, las elecciones más relevantes desde 1988. “Ningún dirigente político quiere aceptarlo, pero la sensación está… es como cuando agoniza un pariente cercano y nadie quiere aceptar que no hay vuelta. En ese sentido, Marco ha sido fundamental: encarna la incertidumbre frente a algo que se suponía inmortal”.

Según este experto, férreo seguidor de su amigo Enríquez Ominami, el porcentaje del candidato no será endosable. “Voté por primera vez desde 1988. No van a contar conmigo en segunda vuelta. Algunos irán por Piñera y otros por Frei, pero si se trata de dos tercios o uno, es impredecible… Por eso aplaudí que Marco dijera que no era transferible. De lo contrario, si negocia, corre el riesgo de que ese capital aparezca como algo fugaz y se convierta en nada”.

Convencido de que la elección del 17 de enero ya está ganada por Piñera y de que Frei no tiene más esperanzas de vida, ironiza: “Recurrir entonces a los votos endosables de Marco sería como maquillar a un muerto…”.

—Y el acto de salvataje del gobierno encabezado por Carolina Tohá, ¿respiración artificial?
—La Moneda estuvo en la campaña de Frei hace bastante tiempo. El propio Andrés Velasco pauteó y vetó proposiciones programáticas del plan económico. Están desesperados, creen que hay que aparecer haciendo cualquier cosa… Es el síndrome de la estampida: ante el pánico todos los animales arrancan. En una de ésas, derecho al precipicio…

—¿Cómo debe capitalizar su apoyo Enríquez Ominami?
—El demostró que existe un potencial extraordinario al margen de los partidos, cuyos dirigentes brillaron por su ausencia en el escenario post elección. ¿Dónde estuvieron Latorre, Escalona? Desaparecieron. Hay que entender que, después de esto, Marco pasó a convertirse en el jefe de la oposición. Así podrá sacarle punta al capital obtenido en primera vuelta y aglutinar a las fuerzas hoy dispersas. Con Piñera en el gobierno y Marco en la oposición, se gesta otro escenario, un nuevo eje político en el que ambos podrán potenciar la buena relación que tuvieron durante la campaña.

—¿Y qué pasará con la Concertación? ¿Viene la ceremonia fúnebre?
—Piñera en el gobierno y Marco en la oposición será el golpe final para la coalición oficialista. Una Concertación sin Estado, sin la presidencia, sin los ministerios, es sólo un mejunje.

Gabinete ideal

Pragmático, Alfredo Jocelyn-Holt no se la juega por carteras ideales ni siquiera con su amigo Marco Enríquez. “Especular sobre cuál sería el equipo dorado no va conmigo. Me opongo a toda esa ola de vaticinios que al final son pura farándula. Esperemos la segunda vuelta y hablamos”.

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