Astros de cara al universo
Ciencia y tecnología
Por Javier Galaz
Para turistear por tres de los observatorios astronómicos más importantes del mundo, basta una simple reserva telefónica o un correo electrónico y partir al norte de Chile. En diez años más, desde ellos se podrá explorar incluso la luz más antigua del Universo, buscar planetas donde sea posible la vida y alertar a los terrícolas de potenciales amenazas espaciales, tal como en la película Impacto profundo.

Por unas horas, es posible sentirse como Galileo Galilei. O mejor que él, habría que decir, porque el italiano vio los cráteres y los valles de la Luna, las estrellas de la Vía Láctea e, incluso, manchas en el sol, con un primitivo telescopio que él mismo construyó en 1609. Ahora, asomarse a la lente de un megateles-copio es una experiencia que Galileo pudo imaginar… Más todavía, si todo se ve desde el norte chileno, en Coquimbo y Antofagasta, donde están emplazados los grandes observatorios que ubican al país a la vanguardia de la investigación astronómica mundial.
Los observatorios de Cerro Tololo, La Silla y Paranal se han convertido en eficaces polos de atracción de este turismo científico. Cada año, cerca de 20 mil personas, de las cuales un 30 por ciento corresponde a extranjeros, llegan a sus instalaciones, aprovechando que los fines de semana abren gratuitamente. Sólo se precisa una reserva anticipada (tres o cuatro semanas, por la creciente demanda en verano) y transporte propio.
No son las únicas opciones: otros seis observatorios pequeños, diseñados especialmente para la experiencia del visitante, completan la oferta.
La zona, en todo caso, tiene más anzuelos. El astrónomo estadounidense Chris Smith, director del Tololo, propone incluir la visita en una ruta que termine en los observatorios pero que parta en las playas de La Serena para ir subiendo hacia el magnetismo y las energías telúricas del Valle del Elqui; y recorra las rutas pisqueras hasta Vicuña, cuna de Gabriela Mistral y sede del primer observatorio público municipal de Chile: el Mamalluca.
“En estos centros de turismo se puede tener la experiencia de observar directamente por un telescopio, de noche, como antiguamente hacían los astrónomos”, asegura Smith.
Entre los atractivos más interesantes están los gigantescos espejos del telescopio de Cerro Tololo que concentran la luz de las estrellas (el más grande tiene 4 metros de diámetro), además del impresionante funcionamiento mecánico de su cúpula. Esto, junto con un documental, se muestra en las visitas guiadas que se hacen gratis los sábados, en turnos de mañana y tarde.
El reportaje completo en CARAS HOY del viernes 25 de febrero
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