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La generación sin recuerdos

Enfermos de Alzheimer

Por: CARAS

Por Patricia Andrade y Silvia Peña  Fotos: EFE / Zuma Press/EFE

A medida que crece la esperanza de vida, avanza esta enfermedad que deja sin pasado, autonomía ni dignidad a millones de personas en el mundo. Ha pasado un siglo desde que se descubrió, pero aún no hay cura, sólo se sabe que por alguna causa, el cerebro se atrofia y poco a poco el cuerpo se olvida hasta de respirar. Los costos materiales y emocionales son devastadores, por eso en muchos países es un tema de Estado, en Chile no está ni en el Auge.

Wp-Alzheimer-600Graciela fija la mirada en su hija, mientras repite por tercera vez en media hora: ¿por qué no traes la comida? La pregunta, que incomoda a los comensales, la hará varias veces durante la velada, casi tantas como las consultas sobre la salud de los invitados.
Graciela, de 68 años, está en una etapa inicial de la enfermedad de Alzheimer y lleva una vida ‘casi normal’, pero se olvida a menudo de arreglarse y tomar sus remedios. Algunas noches no puede dormir, se siente aterrada y necesita que alguien la contenga. Otras veces se enoja porque no reconoce lugares de su propia casa y quiere irse con su mamá, a su pieza… la que tenía cuando era soltera. Su mente batalla entre la realidad que la confunde y la certeza del recuerdo de una niñez en una casona de Providencia. ¡Quiero irme con mi mamá!, grita y agrega: tú no te metas en mis cosas, te voy a echar a la calle, cuando su empleada de toda la vida intenta ayudarla. Poco a poco se va encerrando en su cabeza, en quizá qué pensamientos y sus recuerdos y actividades son cada día más escasos.

Como ella hay unos 36 millones de personas en el mundo, 28 millones de las cuales no están diagnosticadas (¡el 93 por ciento!), esto por el desconocimiento de los propios médicos y la falta de un diagnóstico claro.
El aumento de la esperanza de vida ha puesto a esta patología, un tipo de demencia, en los primeros lugares de prevalencia entre los adultos. Según un informe de la Federación Internacional de Asociaciones de Alzheimer (ADI), la cifra de afectados ascenderá a unos 66 millones el 2030.
La tragedia personal que supone, el drama familiar que acarrea, su alto costo económico —el tercero después del cáncer y la enfermedad cardíaca— y su dimensión epidémica han llevado a países como Noruega, Reino Unido y Francia a desarrollar planes nacionales para enfrentarla. A convertirla en un tema de Estado.
Se calcula que 230 mil chilenos sufrían al 2010 algún tipo de demencia y tomando como base los datos demográficos del Instituto Nacional de Estadísticas, se espera que el 2025 los adultos mayores superen los tres millones de personas. Si a ello se agrega que entre el  cinco y ocho por ciento de los mayores de 65 años desarrolla una demencia y que su aparición se duplica cada cinco años, el tema adquiere una relevancia abrumadora.
Aunque este mal se descubrió hace más de cien años —fue descrito en 1906 por el siquiatra alemán Alois Alzheimer—, todavía no se sabe por qué o qué lo produce. Esto básicamente porque estuvo ‘durmiendo’ por 60 años. Recién despertó interés en la década del 70, cuando la familia de la actriz  Rita Hayworth aclaró que su escandalosa conducta no se debía al alcohol, sino a esta patología. En los últimos años también fue la causa de muerte del ex presidente Ronald Reagan y de los  actores Charlton Heston y Peter Falk (Columbo). En todo este siglo, lo único claro que se tiene es que se trata de una enfermedad producida por el deterioro cerebral.

Wp-Alzheimer-200“Se caracteriza por la presencia de dos lesiones: una extracelular constituida por la formación de placas seniles o amiloides (depósitos proteicos de Beta Amiloide y otros componentes, entre ellos la Apoliproteína E (Apo E, que permiten la transmisión de señales entre las neuronas)) que cubren la corteza y otra intracelular constituida por ovillos neurofibrilares (al interior de las neuronas), cuya unidad básica es la proteína Tau, que en su forma normal permite el flujo de nutrientes a través de cada neurona. Estos dos procesos patológicos se potencian provocando una degeneración de las células nerviosas implicadas en la memoria y las funciones cognitivas superiores (lenguaje, aprendizaje, habilidades viso espaciales y/o capacidades ejecutivas). Este deterioro, que ‘achica’ y ‘endurece’ el cerebro, afecta la autonomía, la relación con los demás e interfiere en las actividades diarias, por lo que el enfermo necesita de manera creciente la asistencia de otras personas”, explica el neurólogo del Hospital Militar Sergio Ferrer.
Esto se traduce en un conjunto de síntomas.
“Hay un fenómeno que se llama retrogénesis, cuando uno crece hay una serie de etapas en que el cerebro va madurando y uno va adquiriendo habilidades: desde caminar, hablar, etc. Acá se da un proceso inverso. El cerebro va perdiendo la madurez que adquirió, de tal modo que la imagen final del paciente con demencia avanzada es un catre clínico muy parecido a la cuna de recién nacido, con pañales, mamadera: una guagua de 85 años”, señala Patricio Fuentes, neurólogo de la Universidad de Chile y miembro del directorio de la Corporación Alzheimer Chile.

Prevención: El Grupo de Trabajo Demencias de la Sociedad de Neurología, Siquiatría y Neurocirugía preparó una serie de recomendaciones para prevenir, hasta donde sea posible, la aparición de una demencia.

1. MANTENER ACTIVIDADES SOCIALES: Reúnase y escríbase con amigos y familiares. Asista y participe en actividades grupales.
2. INTERÉS INTELECTUAL: Desarrollar intereses, por ejemplo, leer y escribir diariamente, mantenerse informado; participar en juegos de mesa o de estrategia; adquirir nuevas habilidades: pintura, cocina, computación.
3. ALIMENTACIÓN SALUDABLE: Consumir al menos cinco unidades de frutas o verduras frescas al día; preferir carnes blancas (pescado o aves) y carnes rojas sin grasa; aumentar las legumbres, cereales, palta, aceite de oliva, aceitunas, nueces, almendras, maní. Disminuir la sal y azúcar. Tomar suficiente agua (2 litros).
4. REALIZAR EJERCICIO FÍSICO: Caminar, andar en bicicleta o realizar otros ejercicios por 10 a 30 minutos, ojalá todos los días. Pueden ser actividades entretenidas: bailar, jardinear, gimnasia grupal.
5. NO FUMAR.
6. TOMAR ALCOHOL CON MODERACIÓN: Hasta dos copas de vino al día.
7. MANTENER PESO CORPORAL ADECUADO.
8. CONTROLAR ENFERMEDADES CRÓNICAS: Hipertensión arterial, diabetes, depresión y otras. Evitar automedicarse.
9. DORMIR BIEN: Evitar el uso de drogas para conciliar el sueño.
10. PASARLO BIEN: Reír, la alegría es un signo de buena salud.

Lea el reportaje completo en la edición del 16 de diciembre.

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