¿Y comieron perdices?
Un anillo que se negaba a entrar en el dedo de la novia, invitados extravagantes, otros inesperados, algún ausente; calles atiborradas de curiosos, exceso de seguridad, millones de televidentes en el mundo y una fiesta de amanecida ultraprivada. Kate y William se casaron. Ahora vienen las apuestas sobre el futuro. Desde los que aseguran que serán felices hasta los que vaticianan que el 2018 ya estarán divorciados.
ESTILO probado. Diseñado por Sarah Burton de la casa Alexander McQueen, el vestido con delicado cuello en V, corsé que acentuaba la cintura y mangas de encaje con finos bordados de seda, evocaron el que usó Grace Kelly, la princesa plebeya que se casó con Rainiero de Mónaco en 1956. La tiara Cartier (de la colección privada de la reina Isabel II y que fue el regalo de sus abuelos cuando cumplió 18 años), combinaba con las terminaciones de filigranas florales del velo. El ramo, del florista Shane Connolly, tenía Sweet William, también conocidas como flores de Constantinopla o clavel de Japón. En la iglesia rododendros, azaleas y lilas traídas de distintas regiones del Reino Unido, representaban al campo inglés.
LA ÚLTIMA NOCHE DE SOLTERO. William alojó en Clarence House con Harry, Carlos y Camilla. Los gritos de los súbditos por saludarlo no terminaron hasta que el príncipe salió a la calle. Pancartas y regalos, lo esperaban. El novio aprovechó de pedir consejos para su nueva vida de casado. Kate, por su parte, se recluyó temprano en The Goring Hotel en compañía de su mamá y hermana.
MALDICIÓN EN LA ABADÍA. La pareja firmó el registro de matrimonio en la capilla de Eduardo, el Confesor. Un breve momento privado que no captaron las cámaras. La sala contiene el relicario del rey que fundó Westminster en la Edad Media. Es considerado el santo patrón de los monarcas ingleses, pero también de los matrimonios difíciles porque no tuvo descendencia. Terminó mandando a Edith, su mujer a un convento, y su suegro, el conde Godwin of Wessex al exilio.
Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl


