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Personajes

Violencia, droga y ambición

Exclusivo: el lado oculto del divorcio de McCartney.

Por: Miryam Audiffred

La mañana del lunes 17 de marzo del 2008 Paul McCartney cruzó la puerta de la Suprema Corte de Justicia de Londres y con una sonrisa en los labios dijo a los medios: “Ya verán. Todo será revelado”.

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Era el final de su relación con la modelo Heather Mills. Tras meses de escándalo, el ex Beatle ponía punto final a su segundo matrimonio y se alejaba por completo de la mujer con la que estuvo casado 6 años, a quien acusó de “perra malagradecida”.

Como McCartney lo pronosticó, los detalles de su divorcio y de su vida privada fueron saliendo por goteo a la luz pública. Pero hubo un investigador que fue más allá: el escritor Howard Sounes, quien recopiló información por dos años y habló con cientos de testigos para reconstruir esta historia de violencia doméstica, exceso de alcohol, drogas y ambición desmedida. ‘Fab. An intimate life of Paul McCartney’, ya está en librerías inglesas.

También es la primera vez que se pone en evidencia la riqueza de McCartney, quien —según el autor— tiene una fortuna avaluada en 592 millones de dólares. De acuerdo a los cálculos de Sounes, los documentos del proceso de divorcio y de contabilidad de la compañía MPL Communications, propiedad del ex Beatle, el autor de ‘Let It Be’ y ‘Hey Jude’ sólo en propiedades tiene 52 millones de dólares. Los activos de su negocio ascienden a 369 millones de dólares y en su colección de arte figuran piezas de Kooning, Magritte, Matisse, Picasso y Renoir.

“Le gusta que la gente piense que lleva una vida sencilla, la fantasía de que es un hombre común”. Pero no lo es. “Descubrimos que es dueño de una enorme granja en Sussex, nada menos que mil acres, el doble del tamaño del Central Park en Nueva York. Tiene un helicóptero en el jardín, un Rolls Royce y un Lamborghini en el garage. Recién ahí empezamos a entender qué tan rico es…”.

La investigación arrojó un resultado claro: el ex Beatle es un hombre de muchas caras. Un cariñoso padre de familia, pero también un empresario rudo y ambicioso. Generoso pero violento, sobre todo bajo los efectos del alcohol, que consume en exceso, afirma su biógrafo.

LA ÚLTIMA PELEA CON HEATHER FUE CON SANGRE. Según Howard, desde los primeros años hubo discusiones domésticas en las que Paul usaba la fuerza. El quiebre fue el martes 25 de abril del 2006 cuando, en plena pelea, atacó a Heather con una copa de vino rota. “Estaban en Woodlands Farm, una de las casas de McCartney en Sussex, cuando Paul agarró su copa y arrojó el vino sobre ella. Después tomó la de Heather, la quebró, y se le abalanzó para cortarle el brazo. La hizo sangrar terriblemente. Luego la maltrató y la arrojó a su silla de ruedas exigiéndole a gritos que se disculpara por provocarlo. Cuatro días después se separaron”.

paul—¿Esas peleas provocaron la ruptura?
—Fueron muchas cosas. De acuerdo con los papeles de divorcio, él esperaba que Heather jugara el papel tradicional de madre y dueña de casa. La lista de quejas y denuncias presentada en la corte fue larga e incluía cosas como que Paul se había negado a que ella amamantara a Beatrice (hoy de 7 años) diciendo “esos son mis pechos y no quiero un solo trago de leche materna”. También eran problemáticos sus diferentes hábitos de sueño: a ella le gustaba levantarse temprano y él dormía hasta tarde, pero quería verla a su lado cuando despertara. Otro tema era que le prohibiera tener un orinal junto a su cama, pues ella encontraba difícil llegar al baño debido al problema con su pierna. El, sin pensar en su discapacidad, decía que eso era como estar en casa de una anciana.

También le chocaba la ambición mediática de ella, que insistía en ser una celebrity en EE.UU. Aunque a él le gustaba viajar con frecuencia, insistía en vivir en el Reino Unido y criar ahí a su hija Bea, igual que a sus hijos mayores.

—¿Después de tanto analizar la relación, qué cree que fue lo que pasó?
—Durante buena parte de su noviazgo con Heather, Paul usó el anillo de matrimonio que le dio Linda (su ex mujer, que murió de cáncer en 1998). Esperó hasta el día en que se casaron para quitárselo. Además, sé que Heather usó anticonceptivos hasta la noche de bodas, lo que, en mi opinión, sólo significa que Paul nunca estuvo seguro de estar haciendo lo correcto. Lo dudó hasta el último minuto y entonces cometió el error de su vida.

—¿Qué sensación le dejó el proceso de separación?

—Siento pena por él. Fue un divorcio terrible. Por otro lado está Heather, una persona que parece admirable, en cierta medida, que creció en un barrio rudo y tuvo una vida difícil; quiso dedicarse al modelaje, pero perdió la pierna en un accidente. Aun así se casó con uno de los hombres más famosos del mundo y se volvió millonaria. Tras el divorcio recibió casi 25 millones de libras. Uno sólo puede preguntarse guau, ¿cómo lo hizo?

Según la biografía, la ambición de Heather no tiene límites. El mismo McCartney llegó a sentirse usado. Desde que eran novios le regaló sumas estratosféricas de dinero. Le compró una casa en Beverly Hills, que llamaban Heather House, y le dio dinero para adquirir y arreglar otra propiedad en una playa privada de Hove, Sussex.

Ya casados, él movió sus contactos para ayudarla a hacerse conocida en EE.UU. y, por supuesto, le dio más dinero. En menos de un año recibió 765 mil dólares en efectivo, además de un departamento en Londres, una oficina en Nueva York y tarjetas de crédito compartidas.

Según las indagaciones de Howard, tan sólo en 2005 McCartney le regaló joyería valuada en 400 mil dólares. Pero Heather siempre quiso más.

paul300Heather odiaba que su trabajo fuera opacado por el de su marido y armó una historia como modelo y empresaria exitosa que hasta mencionó en la corte. Poco a poco se descubrió que la mayor parte de sus relatos eran inventos.

Se sabe, por ejemplo, que en la época en que aseguraba haber trabajado en Francia como modelo de cosméticos, en realidad estuvo en Londres posando para un manual de sexo donde aparecía desnuda o semidesnuda simulando actos sexuales con un hombre. También, que el trabajo de su institución de caridad nunca fue tan exitoso como decía y que, a diferencia de lo que sostuvo en el tribunal, su matrimonio sólo la benefició. Ella no lo ve así. Entre las múltiples quejas contra su ex, figura el exagerado uso de la marihuana, pese a sus múltiples reclamos. El abuso de sustancias y alcohol llevaron a que varias veces ella tuviera que arrastrarlo por la casa semi-inconsciente. Según Heather, una vez lo encontró bañado en su propio vómito.

Pero tales humillaciones fueron compensadas en el acuerdo de divorcio. Su nivel de vida no ha cambiado nada. Howard descubrió que en tan sólo 15 meses la ex modelo gastó 5.6 millones de dólares, incluyendo 282 mil de viajes en aviones privados y helicópteros.

Según consta en la nueva biografía, ella misma dijo en el tribunal que cada año usaba 764 mil dólares en vacaciones, 200 mil dólares en ropa, 46 mil dólares en actividades de equitación y 60 mil dólares en vino. Además de lo que necesita para seguridad y guardaespaldas.

—¿Alguna vez habló con McCartney?
—Al primero que contacté fue a él. Por cortesía le informé que estaba escribiendo su biografía y que quería hacer un buen libro. El me escribió dando las gracias. Me respondió: “no puedo ayudarte, pero buena suerte”. Aunque me quedé con la sensación de que trató de bloquear mi trabajo y que le pidió a la gente que no hablara conmigo. Incluso su oficina se quejó con mi editor. Le dijeron que yo estaba siendo muy intrusivo.

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