Personajes

La estafadora

Novia de Jean Paul Belmondo acusada de lavado de dinero y trata de blancas

Por: Interview People

Adaptación Roberto Schiattino.

Podría ser mi elección y mi derecho vivir con una mujer deshonesta’, contestó ‘chocho’ el actorazo francés Jean-Paul Belmondo (77) a los investigadores. La policía no podía creer lo que escuchaba ante las evidentes pruebas de lavado de dinero, estafa y trata de blancas que maneja en contra de Bárbara Gandolfi. La belga y ex conejita Playboy (34) antes de engatuzar al ex deportista, boxeador y estrella de cine, ya era una incipiente empresaria del ‘rubro nocturno’.
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“Tenemos una amistad intensa y especial”, dijo ella hace un par de semanas. Cuarenta y tres años los separan, pero desde que se conocieron en un restorán del sur de Francia han pasado varias vacaciones juntos y a principios de este año viajaron a Hollywood, donde los críticos le entregaron al actor un premio a la trayectoria. No es raro verlos a bordo de yates en el Mediterráneo o paseando por Dubai.

Según los antecedentes de la policía belga, Bebel —como cariñosamente llaman al actor en Europa— habría sido presa de un plan urdido por Gandolfi y su ex marido, Frédéric Vanderwilt, para sacar ventaja de su dinero. Ambos están hace años bajo sospecha. ¿La razón? Sus negocios, que van desde discotheques con acompañantes de alto vuelo, hasta un club de swingers (intercambio de parejas) y boutiques en el Golfo Pérsico. Ella reclama que no maneja nada ilegal, pero jamás pensó que el noviazgo con Belmondo reactivaría las investigaciones en su contra. Mientras tanto, niega a pie juntillas estar aprovechándose del actor. Lo describe como “encantador, galán y amable”.

SU REAL INTERÉS POR JEAN-PAUL NO TENDRÍA NADA DE ROMÁNTICO, según las conversaciones telefónicas grabadas entre ella y su ex. En uno de los diálogos que se filtró a la prensa, Vanderwilt lanza: “Sería interesante contar con varios Belmondo…”.

Así, en los primeros meses de 2010 la policía ha seguido de cerca sus movimientos financieros en busca de blanqueo de capitales y, directamente, de robos al actor durante el año y medio que ha durado la relación con Bárbara. Incluso, exigieron a sus colegas franceses que registren un departamento en Beausoleil (Costa Azul), donde Bárbara Gandolfi aloja a veces con su amiga Sara, una elegante prostituta.

Con problemas de movilidad en la mitad de su cuerpo tras la apoplejía que sufrió el 2001, Belmondo ha derrochado regalos para su Bárbara y hasta le prestó el equivalente a 125 millones de pesos.

También habría comprado la casa donde el ex de su amada vive en Ostende (balneario belga cerca de Brujas), por unos 580 millones de pesos. Por eso la familia y los amigos de Jean-Paul están convencidos de que su novia abusa de su “fragilidad”.

personajes200Cercanos aseguraron que él quedó devastado con las grabaciones y habría evaluado la posibilidad de llevarla a juicio. Pero después de conversar con Bárbara, salió a defenderla contra lo que la mujer describe como “caza de brujas”.

Juntos, de hecho, aparecieron en la última portada de Paris Match. Belmondo sonríe y ella posa con un vestido vaporoso en la popa de un barco en las afueras de Mónaco.

Con argumentos muy poco convincentes, Gandolfi acusó a la policía de haber planificado una persecución discriminatoria contra su ex marido por el simple hecho de que él es belga de origen valón y no flamenco, y advirtió que no permitirá que esto dañe su relación con Belmondo. “Nada ha cambiado entre nosotros”, dijo a Paris Match. “Yo le doy un nuevo aire a Jean-Paul y nunca lo dejaré caer”.

Ella, en todo caso, no reniega de sus especiales ‘negocios-discotheques’: describió uno de sus clubes belgas como “un gran chateau” donde junto a Frédéric Vanderwilt intentó recrear el ambiente de Ojos bien cerrados, la película sado-erótica de Stanley Kubrick que protagonizó Tom Cruise y Nicole Kidman. “Puedes ir a tomar un trago o a bailar”, dijo, pero admitió que “algunas parejas también van para encontrar un tercer integrante para el intercambio (sexual)”. En todo caso, “alejémonos de los estereotipos; nuestros clientes son gente con clase y estas prácticas ya no son tabú. Para mí, en cambio, es estrictamente negocio. Yo jamás iría allí con mi pareja por placer”. Comentarios para la risa si se toma en cuenta su pasado de modelo sin ropa, participante de realities hot y, posiblemente, también acompañante. Ahora está al borde de una acusación por estafa y se investiga si los fondos para sus inversiones provinieron también de trata de blancas.

Belmondo, cuya carrera vive un segundo aire con el estreno de la película Un hombre y su perro, ha dicho que “ella me da la joie de vivre (alegría de vivir)” y negó que alguien lo esté manipulando para quedarse con su plata: “Sería totalmente mi responsabilidad (vivir con una mujer así)”.

Pero los fans están preocupados por su futuro y su familia aterrada con los extraños incidentes que han ocurrido desde que Bárbara entró en su vida.

El año pasado, Jean-Paul y su ex mujer Natty Tardivel (con quien estuvo casado hasta 2008) denunciaron que ellos y Stella, su hija de siete años, recibieron amenazas de muerte. Meses después, el departamento de Belmondo fue robado mientras él y su novia estaban en una fiesta. La policía sospechó de ella, quien rápidamente negó su participación. “No soy la única que tiene llaves de su casa”. Por otra parte, el actor demandó a su ex mujer porque desde que sale con la conejita le prohíbe ver a su hija. Gandolfi, a su vez, tiene dos niñas de su matrimonio con Vanderwilt.

Ella insiste en que su historia de amor es genuina. “Es cierto que 42 años nos separan, pero su carisma hace olvidar la diferencia de edad. Su pelo es blanco, pero no ha envejecido demasiado”, asegura Bárbara. Y cuenta que muchas veces lo ayuda a ducharse y vestirse pero “por lo general no quiere; Jean-Paul es un hombre orgulloso, feliz de estar vivo”.

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