Personajes

‘Yo soy su padre’

Exclusivo CARAS habló con José Juan Arias

Por: Mónica Stipicic

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Luis Miguel no sale del ojo del huracán. Una ola de negros rumores sobre su salud se expandió hace días. Algunos aseguraron que estaba en coma irreversible, otros que se recupera en su casa, mientras hubo quienes hablaron incluso de muerte. En medio de la batahola, desde la oficina de su abogado en Puerto Rico, José Juan Arias confirmó a CARAS —en una de las contadas entrevistas que ha dado— que está seguro de que Luis Miguel es su hijo, asevera que ha enfrentado la férrea ‘protección’ que impone el manager del cantante y que sospecha seriamente que Marcella Basteri fue asesinada. A todo lo que está ocurriendo con el intérprete se suma el pedido de la justicia puertorriqueña para que se realice un examen de ADN. El plazo era hasta el 12 de mayo. Si se niega, podría ser incluso arrestado.

Era principios de los ’90 y mientras el disco Romance se convertía en un exitazo mundial, el resultado de una investigación descubrió la noticia que sorprendió a los mexicanos. Luis Miguel, ‘El sol’, no había nacido en tierras aztecas sino en San Juan, Puerto Rico, el 19 de abril de 1970. Un hecho que parecía irrelevante, casi veinte años después puede convertirse en el capítulo determinante en la misteriosa vida del cantante. Quien reclama ser su padre es justamente un empresario boricua. José Juan Arias, que a finales de 2009 publicó el libro Luis Miguel es mi hijo, insiste en que sólo a comienzos de los noventa se dio cuenta de que el mexicano podría ser su hijo, cuando lo vio en una revista junto a sus padres. Asegura que inmediatamente recordó a la mujer con la que había tenido una relación pasajera hacía más de 20 años. Pero el hecho que más lo removió fue que el rostro del joven artista se parecía sospechosamente al suyo.

Ató cabos y las fechas le coincidieron. El famoso cantante podía ser su hijo… su único hijo. Desde la oficina de su abogado en Puerto Rico, José Juan Arias contó a CARAS cómo conoció a la madre de Luis Miguel: “Un amigo me presentó a Marcella Basteri en julio de 1969. Me ofrecí a llevarla a su casa, las cosas se dieron y pasamos juntos esa noche. Yo tenía 19 años y ella 23, no sabíamos nada el uno del otro. Para evitarme problemas, pues tenía novia, le mentí y le dije que me llamaba Miguel. A la mañana siguiente le pregunté con quién vivía y me contestó: ‘con un viejo que me maltrata’… nunca supe que tenía marido”.

luismi200Basteri estaba casada con un cantante español de poco éxito, Luis Gallegos, más conocido como Luisito Rey. Estaban en Puerto Rico por compromisos de él, ya que en esa época viajaban mucho. Arias alega que se sorprendió cuando el amigo a través del cual la había conocido le contó que estaba embarazada y que lo buscaba. “Me dijo: ‘te fastidiaste, te vas a tener que casar’… yo era muy joven y me asusté. Sin embargo, a poco andar comencé a darle vueltas a la idea de tener un hijo y formar una familia, pero los escasos datos que ella me había dado eran falsos y no pude encontrarla… entendí que tampoco quería que la localizara. Entonces simplemente creí que la historia del embarazo no era cierta”, dice.

Los Gallego-Basteri se instalaron en México. Doce años tenía Luis Miguel cuando demostró su talento y Luisito Rey decidió abandonar su propia carrera para manejar la de su hijo. De todo se ha dicho sobre la relación padre-hijo: que era violento, egoísta y que no tenía empacho en explotar a su primogénito. Circulan historias que hablan de drogas y prostitutas que el propio Gallegos ponía a disposición de Micky, de testigos que vieron las golpizas que le propinaba al niño y de la distancia que él mismo estableció entre el pequeño y su madre. El hecho es que cuando el artista tuvo edad suficiente para tomar sus propias decisiones se alejó del padre y siguió su carrera en solitario. El distanciamiento se produjo entre 1986 y 1987. La madre del cantante desapareció justo en 1986.

“TRES PERSONAS ME ASEGURARON QUE FUE ASESINADA. Entre ellas, su tía Adua Basteri”, asegura José Juan Arias. “Me dijeron que Marcella se encontró en Madrid con Luis Gallegos y que él la mató con la ayuda de un hermano, que pertenecía a la mafia”, afirma el empresario en su libro.

En 1986 Marcella estaba en Pisa, donde pasó seis meses con su tía Adua. De allí salió a España para encontrarse con su marido, Luis Gallegos, supuestamente para firmar unos papeles. Después de eso nunca más se supo de su paradero, al menos públicamente.

En el 2004, el programa español Salsa Rosa entrevistó a Ana María Reig, quien dijo haber sido amiga del matrimonio Gallegos-Basteri. Según declaró Reig en la televisión, Marcella habría sido asesinada por órdenes de Luisito Rey, crimen que él mismo le confesó unos meses antes de que muriera, muy arrepentido. “Estaba desesperado y lleno de remordimiento. Me dijo que nada más realizada la llamada, intentó abortar la orden. Sin embargo, no fue posible”, Reig comentó además que las razones de la drástica decisión se cruzan con el alcohol y las drogas: “Cuando Luis Miguel empezó a ganar dinero puso todo lo que tenía a nombre de su madre y años después se alejó de su papá”, afirmó. Si la tesis es cierta, el quiebre de Luis Miguel con su padre como manager coincide con la fecha de la desaparición de su madre.

ASENSI SERÍA LA PIEDRA DE TOPE. El rol del manager actual del artista sería determinante en las decisiones que toma Luis Miguel. Según José Juan Arias, “el tipo lleva 20 años manejando su vida, no le permite ver a su familia materna, lo mantuvo separado de su hija Michelle por 15 años y ahora está haciendo lo mismo con Aracely Arámbula, dejando que sus hijos se críen lejos de su padre”, asegura con respecto a que Luis Miguel y la madre de los pequeños Miguel y Daniel están separados y que tienen un millonario acuerdo económico.

luismi300Después de investigar siete años por su cuenta, Arias se puso en contacto con la oficina del cantante el 2000. “Primero hablé con el director de su compañía disquera en Puerto Rico y a partir de entonces mi contacto fue una secretaria de nombre Stephanie, quien me solicitó enviara un fax con información y algunas fotos mías. He hecho lo que la gente que trabaja con Luis Miguel me ha pedido. Me dijeron que él estaba de gira y que su manager, Alejandro Asensi no le había querido comunicar lo que estaba pasando… tenía miedo de que abandonara todo y saliera a buscarme”, reafirma el puertorriqueño.

Hubo dos episodios que le confirmaron al empresario boricua que él es el padre del cantante. “En esa misma época un par de personas se presentaron en la barbería a la que siempre voy y recogieron mi cabello. Al principio no entendí para qué, pero a poco andar me di cuenta de que era para realizar una prueba de ADN”, explica. Al tiempo —según relata— el mismo Luis Miguel se le presentó en un bar de Puerto Rico. Estaba disfrazado con barba y peluca. “Mis amigos amenazaron con quitarle el disfraz para descubrirlo, así que preferí abandonar el lugar. El me siguió por bastante rato. Seguramente lo hizo porque no aguantó las ganas de verme personalmente y comprobar si realmente éramos parecidos físicamente”, dice.

Luis Miguel podría ser arrestado. Así lo corrobora Carlos Piovanetti Rivera, el nuevo abogado de José Juan Arias. “Como el cantante no vive en Puerto Rico, la ley nos obliga a publicar un edicto y enviárselo a la dirección que nosotros tenemos registrada en California. En ese documento, que le fue enviado con fecha 12 de abril de 2010, estamos solicitándole formalmente que se realice un examen de paternidad. El tiene tres caminos a seguir: pedir una prórroga para responder la demanda, contestar las alegaciones e ir voluntariamente a hacerse el examen, o negarse. Si no quiere realizarse la prueba, el tribunal —que tiene jurisdicción, pues Puerto Rico es un Estado asociado de Norteamérica— tiene la posibilidad de acusarlo por desacato, lo que es un delito y podría ser arrestado”, explica. Si ese fuera el caso los tribunales modificarían su partida de nacimiento: “si no hace nada se le puede decretar en rebeldía. Se hace una vista ante el tribunal, se revisan las pruebas, determinan si procede y dictan sentencia, obligando al registro demográfico de Puerto Rico a corregir el acta de nacimiento y Luis Miguel Gallegos pasaría a ser Luis Miguel Arias Basteri”.

Micky y José Juan Arias nunca se han encontrado, jamás han conversado. El empresario no sabe si será posible algún día. “Sé que soy su padre. Lo que me motiva es darle mi apellido a él y a mis tres nietos. Además, quiero limpiar mi reputación porque no soy un embustero. También me gustaría conocerlo, pero sólo si él quiere. Dejo todo en sus manos… no puedo forzarlo. No sé cómo se sentirá tener una relación con él… ya que nunca lo tuve, difícilmente lo puedo extrañar”, aclara.

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