La fortuna de Papi Silvio
Hijos de Berlusconi en guerra
Un patrimonio de más de seis mil millones de euros (sobre 4 mil billones de pesos) es el botín en juego tras el divorcio de Berlusconi y su última mujer. Los dos hijos del primer matrimonio, Marina y Pier Silvio, se enfrentan ferozmente a la joven Bárbara, en una lucha que no perdona lazos sanguíneos.

“Si mi padre se comporta como un hombre justo e imparcial, no habrá guerra alguna”, advirtió Bárbara, tercera en la ‘línea de sucesión’ del hombre más rico de Italia.
Pero en estos últimos meses, fuertes declaraciones cruzadas entre los herederos dejan ver que la batalla arde: por un lado están Marina y Pier Silvio (hijos del premier con Carla Elvira Dall’Oglio) y, por otro, Bárbara, la mayor de los otros tres que tuvo con Verónica Lario, su segunda mujer. Bárbara afiló los colmillos y no oculta su intención de dirigir Mondadori, la gigantesca editorial que controla Papi Silvio (como le llaman en Italia) y que hoy lidera la polémica Marina, calificada como la mujer más adinerada de la península y número puesto en los encuentros sociales.
“Desde siempre mi padre ha pensado que cuando esté preparada yo me haré cargo”, amenazó Bárbara. Y quedó la hecatombe. Cuando cumplió 18, pasó a formar parte del Consejo de Administración de Fininvest (grupo que maneja el imperio empresarial de la familia y del que Marina es presidenta), y junto a sus dos hermanos menores, Eleonora y Luigi, maneja un patrimonio de 315 millones de euros (226 mil millones de pesos) a través del holding Quattordicesima. Y lo curioso, es que además es fundadora de la Onlus Milano Young, organización no lucrativa que se dedica a promover la ética empresarial.
“El conflicto de intereses debe ser regulado en Italia”, aseguró la rebelde Bárbara durante una conferencia en la Universidad Bocconi de Milán. Palabras que dichas por la hija de il Papi —con varios procesos abiertos por corrupción— toman un significado más que especial.
La relación entre Bárbara y Marina se vino abajo tras el divorcio del premier y Verónica Lario. Después de los escándalos en Villa Certosa —la veraniega residencia que fue escenario de escandalosas fiestas con prostitutas—, Bárbara se puso al lado de su madre y no dudó en criticar públicamente la deplorable actitud de su padre en fiestas y sus ventilados affaires.
“UN POLÍTICO NO PUEDE PERMITIRSE LA DISTINCIÓN ENTRE VIDA PÚBLICA Y PRIVADA”, aseguró Bárbara. “Los representantes políticos son escogidos para gobernar y hacer prosperar la comunidad. Pero se espera, además, que salvaguarden los valores de esa comunidad”, agregó. Las críticas en su propia familia no tardaron y una de las más duras fue Marina: “Lo que han intentado hacer con mi padre en estos meses es indigno y vergonzoso. Todo esto me ha enseñado aún más su grandeza, calidad humana y la enorme distancia entre él y quien ha intentado destruirle”. Barby acusó el golpe.
Con 43 años, Marina mantiene un físico espectacular, en parte gracias a su afición por la cirugía estética y los carísimos tratamientos de belleza que se realiza. Siempre anda impecable con su look Prada.
En diciembre pasado demostró que sí es el brazo derecho de Silvio al pasearse con él por Venecia, donde Berlusconi tiene intención de comprar una casa. Marina cuenta con el apoyo incondicional de Pier Silvio, vicepresidente de Mediset, el imperio mediático del premier. “Han sido meses de sufrimiento. Pienso en los jueces, los periódicos… un clima que me hace daño a mí y aún más a mi hermana, que representa al holding de la familia”, aseguró éste. Respecto del futuro reparto de la dote con sus hermanastros, Pier Silvio siempre ha evitado pronunciarse y sólo repite: “Lo que decida mi padre estará bien”. Y Marina, intentando zanjar el tema ante la arremetida de Bárbara, lanzó: “La herencia no está sobre la mesa porque mi padre goza de óptima salud y, en cualquier caso, la decisión le corresponde única y exclusivamente a él”.
Papi Silvio se vio obligado a aparecer públicamente, hace dos semanas, para tranquilizar a su prole, asegurando que será “un padre equitativo” a la hora de repartir la herencia tras el divorcio con Lario.
Pero como si fuera poco que sus cinco hijos se peleen públicamente la fortuna, los tres mayores protagonizan escándalo tras escándalo con su vida privada. De tal palo…
A sus casi 40 años, Pier Silvio anunció que tendrá un hijo con la presentadora de televisión y ex velina de uno de sus canales, Silvia Toffani. No será el primero, pero al menos este sí es planificado. Cuando tenía sólo 20, nació Lucrezia Vittoria producto de su relación con la modelo Emanuela Mussida. De la niña, poco o nada se sabe. “Ha sido muy complicado —reconoce él—. Yo era demasiado joven y no fui un padre objetivamente presente. Pero he madurado y desde que mi hija creció nuestra relación mejoró”.
A PIER SILVIO LOS PROBLEMAS JUDICIALES LO PERSIGUEN COMO A SU PADRE. Actualmente está siendo investigado junto con él, acusado de fraude fiscal y apropiación indebida en un caso de compra y venta de derechos televisivos. La Fiscalía deberá decidir ahora si existen suficientes pruebas.
Su gran apoyo es Marina. “La persona que más me ha ayudado siempre ha sido ella”, declaró. Pero la vida privada de la mujer italiana más influyente del momento no tiene nada que envidiarle a la de su hermano. Habitual en desfiles de moda y fiestas del jet set, hace unos meses, unas fotografías en las que aparecía en evidente estado de ebriedad y con un pecho al aire salieron a la luz pública.
El 2008 Marina se casó con el ex bailarín del Teatro della Scala, Maurizio Vanadia, con quien comparte su vida y dos hijos hace casi diez años. El día de la ceremonia, todos los medios esperaban con morbosa curiosidad el encuentro entre Carla Dall’Oglio y Verónica Lario. De ese sabroso enfrentamiento no existe testimonio gráfico.
Según el periodista Filippo Astone, autor del libro Negocios de familia, que analiza las generaciones de las grandes dinastías económicas italianas, el futuro de los cinco hijos de Silvio dependerá del acuerdo de divorcio al que lleguen el primer ministro y su ya ex mujer (Lario).
“Berlusconi jamás ha revelado cómo tiene pensada la sucesión ni ha hecho público ningún testamento. Por eso Verónica vigila constantemente, preocupada de que sus hijos puedan quedar en la sombra”, agrega el escritor. En la sombra o no, lo cierto es que incluso los menores, Eleonora (24) y Luigi (21), ya son consejeros de administración de la financiera Mediolanum, rol que les aporta un buen resguardo económico.
Una hoguera de vanidades y ambiciones que recién comienza, mientras il Papi intenta apagar las llamas declarando en la prensa: “Nadie resultará afectado o discriminado. Seré un papá equitativo”, descartando la ya indesmentible guerra. Entre los Berlusconi, nadie pierde tajada.

