‘Sí, soy una amiga especial de Menem’
Exclusivo: Luisa Albinoni, actriz y ex vedette
Tiene 58 años. Fue actriz, cantante y ex chica en películas de Porcel y Olmedo. Nunca se casó ni tuvo hijos. Conoce a Menem hace años, aunque jamás fue más allá. “No es mi estilo tocar lo ajeno”, aclara a CARAS. Aunque ahora Carlos Saúl está solo…

Menem estará a punto de ingresar a los 80, pero si hay algo que resulta imparable en el ex presidente es su capacidad de seducir… Enamorado eterno, romántico sinfín, padre y abuelo de niños de la misma edad, sigue conquistando como si fuera un adolescente envalentonado.
El divorcio de Cecilia Bolocco parecía uno de sus últimos pasos en cuestiones amorosas. Pero no. Su nueva conquista es Luisa Albinoni, una conocida actriz, cantante y ex vedette trasandina. Desde su casa, en las afueras de Buenos Aires, conversó en forma exclusiva con CARAS y despejó dudas de una relación que ha impactado en Argentina.
—Empezó muy joven su carrera artística…
—Y sí. La verdad es que comencé como modelo a los 15. También cantaba, tenía un grupo folclórico con mi hermano. Pero a mí me gustaba la actuación así es que ingresé a la facultad. Estaba haciendo teatro independiente cuando me llevaron al cine y a la televisión.
—¿Y sigue trabajando?
—Acabo de terminar la temporada en la obra Acaloradas. Me encantó mi papel: una menopáusica maravillosa. También estoy con unos proyectos para la TV.
—He leído que es muy celosa de su edad…
—No, para nada. Al contrario, si uno ha vivido cada cosa en la vida, no hay problema. Lo que pasa es que muchos que han estado conmigo durante años resulta que ahora, cuando dicen su edad, son más jóvenes que yo. Entonces casi por respeto a ellos no la digo. Pero te cuento con mucho orgullo que el 17 de enero cumplí 58.
Luisa y Carlos Saúl se conocen hace años. Los presentó Pepe Parada (productor artístico que fue manager de Albinoni) y Gerardo Sofovich (afamado y polémico animador de la TV trasandina). Era la época de Menem gobernador de La Rioja, cuando se aprestaba a dar el salto a la Casa Rosada.
Durante años la relación se mantuvo como una amistad sincera y cercana. Luisa ha confidenciado que sólo fueron amigos porque él siempre estuvo en pareja y a ella, recalca, eso de ser amante nunca le atrajo. Lo que no ha aclarado, eso sí, es si quiso en silencio a Carlos Saúl todos estos años.
“Carlos es interesante, por su físico y por su inteligencia. Es una de las personas más intelectuales que he conocido en toda mi vida y, definitivamente, eso es lo que más me atrae de él. Es todo un caballero, con mayúsculas. Además, hace ocho años que vivo sola y ya me cansé de tanta soledad. Quiero volver a enamorarme y, hasta donde yo sé, el ex presidente Carlos Saúl Menem ya no tiene compromisos, por lo que es libre de hacer lo que quiera y con quien quiera. Siempre me gustaron los hombres maduros y protectores y Carlos tiene esas dos cualidades”, confesó hace unas semanas a la revista Semanario, desatando un impacto de proporciones.
Fue en los años ’70 cuando Luisa Albinoni concretó una carrera ascendente. Todo partió cuando la entonces muchacha trabajaba en la obra Aquí no podemos hacerlo. Un día aparecieron dos productores buscando chicas lindas para incorporar a las películas de Jorge Porcel y Alberto Olmedo. Luisa era una rubia hermosa, pero de aspecto inocentón, lo que terminó de encantar a los buscatalentos que la reclutaron de inmediato.
La mujer, poco a poco, se hizo conocida al lado de los dos más grandes monstruos del humor trasandino. Y fue también Gerardo Sofovich quien, a inicios de los ’80, la acercó al mundo de la TV. Uno de los roles más recordados por los argentinos fue el que Luisa hizo en La peluquería de Don Mateo, un afamado programa nocturno que tenía 60 puntos de rating y donde la actriz interpretaba a la chica del arbolito. “Era una muchacha bastante pícara. Le contaba a su mamá, de manera inocente, que encontraba ‘cosas’ atrás del árbol. En realidad era una pillina, bastante atrevida, pero lo contaba desde un aspecto cándido, para nada agresivo”, recuerda Luisa.
—La fama de las actrices de entonces es diferente a la que hoy logran las chicas de la TV…
—Lo que pasa es que antes había que pasar por distintas etapas para lograr el reconocimiento del público. Además, había otra cosa muy distinta: no se mostraban los trapitos sucios.
De hecho, sólo después de que murió Porcel Luisa Albinoni se animó a confesar que había tenido una relación amorosa con el humorista. “Duró casi seis años y la terminé porque él no definía situaciones y yo no me bancaba ser la segunda”, confesó alguna vez.
Luisa Albinoni dejó en claro su carácter fuerte cuando el año pasado se enfrentó duramente con Hebe de Bonafini, la histórica líder de las Abuelas de Plaza de Mayo, quien se encargó de criticar ácidamente a las vedettes y artistas que trabajaron en los medios durante los años de dictadura militar. “Yo me saqué fotos con todo el mundo. Me debo haber sacado fotos con narcos, ladrones. También con Alfonsín y Menem”, respondió Luisa. Y siguió: “Señora Hebe, putas hubo siempre, en las oficinas, en el gobierno… Cada uno vive como puede”.
Luisa nunca se casó ni tuvo hijos. Quizá por eso hace tiempo quiere adoptar.
—Lleva años intentándolo…
—¡Seis! Ha sido todo muy burocrático, pero no pierdo las esperanzas.
—¿Y por qué aún no ha resultado?
—Quizá porque he sido ‘del ambiente’…
—Nunca se casó…
—Creo que mi carrera lo impidió. Además, a veces los hombres se asustan con ciertas mujeres. Y cuando estás más grande, te pones más exigente.
La lealtad y cercanía de Luisa con Carlos Saúl se ha mantenido inalterable todos estos años. Incluso cuando el ex mandatario estuvo detenido en Don Torcuato, hasta donde Luisa llegó a visitarlo. El tema es que desde hace poco más de un año la relación se ha ido estrechando. Se visitan con frecuencia y se acompañan. Albinoni también ha dicho, dejando en claro el grado de cercanía que tienen: “Es guapo, romántico y fogoso”.
—Con Menem son amigos hace tiempo…
—Hace más de 20 años. Siempre fui sólo su amiga porque no es mi estilo tocar lo ajeno. Te diría que hace un año o un año y medio lo empecé a ver con más frecuencia. Estamos compartiendo más cosas, conversaciones y comidas con amigos.
—Okey, pero no es simplemente una amiga…
—Bueno, sí, soy una amiga especial, lo cual tampoco quiere decir que me vaya a casar con él. Pero mirá, el que debería hablar es él…
—¿Conoció a Cecilia Bolocco?
—No, nunca tuve el placer de conocerla. En ese tiempo Carlos estaba en pareja y, como ya te decía, no es mi estilo tocar lo ajeno.
—¿Es verdad que en Navidad Menem le regaló rosas rojas?
—Sí. Y es algo a lo que le doy mucho valor.

