LINDA vs. SALMA
La pelea entre dos top por la fortuna de François-Henri Pinault
Por Mariola Montosa
El escándalo se destapó el 1 de julio. Tras años de misterio y especulaciones en torno al padre del hijo de la modelo Linda Evangelista, por fin se hacía público su nombre, y se trataba nada menos que de François-Henri Pinault, el marido francés y multimillonario de Salma Hayek. La noticia no surgió en forma casual, sino porque la top ahora reclama en los juzgados una pensión alimenticia para la crianza del pequeño Augustin, pero, tras el shock del mundo del cine y de la moda, poco importó el asunto del dinero. Había interrogantes que urgían respuesta.

Teniendo en cuenta que el niño tiene apenas once meses más que la hija del matrimonio, ¿es que acaso le fue infiel François-Henri a la mexicana? ¿Sabía la actriz de su existencia o se ha enterado ahora? ¿Fue ése el motivo de su enigmática ruptura hace tres años? ¿Y por qué la supermodelo negó en 2007 que el francés fuera el padre de su hijo?
Muchas preguntas y pocas respuestas. Sí se sabe, sin embargo, cuando empezó todo. Fue en 2005. François-Henri (49 años) se había divorciado de su mujer y la madre de sus dos hijos mayores, y acababa de suceder a su padre, el empresario François Pinault, al frente de PRP, un conglomerado de empresas que abarca firmas de moda como Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga y Alexander McQueen; la marca Puma o el imperio Fnac, entre otros.
Con su renovado estatus, y un cierto aire de playboy culto, Pinault empezó a pasear su soltería por las pasarelas y pronto fue vinculado a mujeres despampanantes como la mismísima Nicole Kidman, antes de su noviazgo con Keith Urban. En octubre de ese año lo fotografiaron con la maniquí hablando en una fiesta. Evangelista, una de las supermodelos de los ’90, había retomado su carrera tras abandonarla en 1998. Luego de su ruptura con el futbolista francés Fabien Barthez, salió con el heredero estadounidense Max Leroy, quien murió en un accidente de motos en octubre. Si la modelo y Leroy ya habían roto o si François-Henri se convirtió en su paño de lágrimas, no se sabe. Pero sí que a finales de 2005 estuvieron juntos. De hecho, fueron fotografiados en escenas cotidianas como ir de compras.
Se calcula que la top quedó embarazada a mitad de enero del 2006. A los pocos días, la pareja terminó, sin él saber, y tal vez ella tampoco, que tendría un hijo. Según han confesado fuentes cercanas a Salma, su marido no se enteró hasta el octavo mes de embarazo. Para entonces, él y la mexicana ya eran novios. Se habían conocido a finales de abril de ese año —tres meses después de la ruptura con Linda— en Venecia, en una fiesta organizada por la familia Pinault. Los presentó la madrastra del empresario.
Linda tuvo a Augustin en octubre y contó que el padre era un “arquitecto de Nueva York” del que no quiso decir su nombre. Dos meses después, Salma quedaba embarazada, lo que anunció con bombos y platillos en marzo de 2007, agregando que también se casaría. Tuvo a Valentina en septiembre, pero un año más tarde, en julio de 2008, la pareja terminó. ¿Fue acaso por la noticia de la existencia del pequeño Augustin? Cercanos a Salma afirman que ella supo del niño desde el principio, mientras la mexicana siempre ha explicado que el motivo de la separación fue la distancia física, ya que ella vivía en Los Angeles, y él en París. De hecho, el matrimonio recién pudo concretarse en 2009, después de pasar por arduas pruebas.
La modelo reclamaba una pensión en forma confidencial pero, al no llegar a un acuerdo, habría amenazado con sacar el caso a luz, como ocurrió el 1 de julio. Ese día, los abogados tenían previsto reunirse en el Juzgado de Familia de Nueva York, pero la top apareció acompañada de un jefe de prensa. Al rato salió la noticia en el New York Post. Semanas después, en una citación en la que no estuvo Pinault, el abogado de Evangelista acusó al millonario de haberle pagado “cero” dólares durante los más de cuatro años de vida del niño.
François-Henri, que hasta entonces no se había pronunciado, decidió contar su versión. Lo hizo en la edición francesa de Elle y reveló un dato que dio vuelta la historia: “Mi hijo se llama Augustin Evangelista Pinault, le reconocí en 2007”. Es más, “siempre que es posible, hago que participe en mi vida familiar en Estados Unidos o en Francia, especialmente con su hermana Valentina. Está totalmente integrado en mi familia”.
Sus palabras concuerdan con las fuentes de Salma, recogidas en la web perezhilton.com, que cuentan que la modelo no lo dejó someterse a las pruebas de paternidad hasta un año después del nacimiento, es decir, en 2007.
El empresario, considerado por su mujer como “el mejor padre”, también explicó que ya entonces le ofreció pasarle una cantidad de dinero similar a la que reciben sus dos hijos mayores. Pero en ese momento ella no quiso aceptar la ayuda. Ni tampoco develar el secreto. Justo en las fechas en las que Pinault se sometió a las pruebas, el Post se hacía eco del hecho. La top lo negó.
¿No quería él que se hiciese público, no quería ella o no querían ambos? ¿Por qué Linda no aceptó la ayuda entonces y ahora, en cambio, la reclama? Y si el niño pasa tiempo con su familia paterna, ¿por qué no hay ninguna imagen pública con ellos? Salma, François-Henri y Valentina son fotografiados a menudo con los hijos mayores del francés, Françoise y Mathilde, ambos preadolescentes.
¿Y QUÉ ES LO QUE PIDE AHORA LINDA? EN CONCRETO, 46 MIL DÓLARES al mes en concepto de manutención, 7.500 mensuales para gastos de vacaciones, 80 mil al año para costear niñeras las 24 horas y 175 mil anuales para los choferes/guardaespaldas. ¿Excesivo? Tanto, que hasta el juez del caso quedó “atónito” al escuchar la cifra, contó el abogado de François-Henri. Además de desestimar automáticamente los 7.500 dólares para las vacaciones, declaró a los medios que era seguramente “la mayor solicitud de pensión en la historia del Juzgado de Familia”.
Pero la modelo no lo ve así. Primero, porque la fortuna familiar de los Pinault está avaluada en siete mil millones de dólares. Segundo, porque quiere para Augustin los mismos lujos de Valentina, que según ha contado el abogado de Linda, tiene un fideicomiso a su nombre en Los Angeles valorado en 12 millones de dólares. Y tercero, porque su trabajo como maniquí le impide cuidar a su hijo la mayor parte de tiempo.
Si es verdad que Salma esperaba a un hombre “que tuviera más huevos que yo”, François-Henri no podría ajustarse mejor a sus deseos. Poderoso, ha cerrado importantes acuerdos desde que está al mando de PRP y hoy lo llaman el nuevo rey del lujo, con permiso de Bernard Arnault, presidente del gigante LVMH, el otro conglomerado, también francés, de empresas de moda.
Y como todo multimillonario que se precie de tal, tendrá que repartir su herencia entre hijos de diferentes relaciones. Incluyendo, tal vez, los deseos astronómicos de Linda…
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