‘Tanto como santo no, pero Felipe ya es leyenda’
Por LENKA CARVALLO GIADROSIC Fotos RODRIGO LÓPEZ PORCILE Asistente Camilo Melús. Producción Anahí Miralles Maquillaje Carla FIGUEROA Pelo Pato Araya Locación NOI HOTELS VITACURA
El accidente de su amigo la marcó a fondo. Asegura que vienen tiempos decisivos para el matinal y que nadie reemplazará a Camiroaga… Aunque ve en Doggenweiler y Elfenbein a sus herederos naturales. Sobre el impacto que esta trágica muerte causó en la TV denuncia: “hubo gente que se aprovechó de la situación”. Además, habla de su relación con Jorge Radic.

Esta entrevista está dividida en dos por un golpe brutal: la tragedia aérea en Juan Fernández, que terminó con la vida de 21 personas. Cinco eran miembros del equipo del Buenos Días a Todos, entre ellos Felipe Camiroaga, su amigo. Un dolor que Raquel apenas asimila y que además vivió para el aniversario de la muerte de su padre.
Con Camiroaga se conocían hace veinte años. Juntos en las buenas y en las malas, como cuando el animador estuvo prácticamente congelado en TVN, tras una serie de fracasos televisivos. O cuando ella vivió la dura y mediática separación de Hernán Calderón…
Compinches, la animadora conoció a varios de sus amores y también supo guardar muchos secretos, aunque entre broma y broma amenazaba con desclasificarlos. “Son cosas que me llevaré a la tumba, jamás se sabrán, ni siquiera cuando llegue el día en que escriba mis memorias”, advierte.
Está deshecha. “Son de esas tragedias que uno no se imagina; aún no logro asimilar que Felipe esté muerto”, asegura con los ojos llorosos.
Es su primera entrevista después de la muerte de Felipe. Pero el comienzo de esta conversación ocurrió un par de semanas antes, cuando recién llegaba de Miami y nada anticipaba el drama…
En South Beach tomó sol, se fue de compras y cumplió con casi todos los regalos de Navidad, siempre acompañada de su partner (se resiste a llamarlo pololo), Jorge Radic. Pero el viaje terminó mal. Un equipo de Primer Plano no dejó de grabarla. Indignada, y de regreso en Santiago, en el set del Buenos Días a Todos dejó clara su molestia: “Me gustaría seguir a Pablo Morales (gerente de producción y contenidos de CHV), es un hombre con muchos secretos…”.
—¿A qué se refería?
—El lo sabe perfectamente. Me imagino que si contrataron a una persona para que me siguiera, debió estar al tanto… ¿Le gustaría que le hicieran lo mismo? Ley pareja no es dura. Pero ya no me han molestado más, parece que acusó recibo…
“Me acuerdo perfecto de ese viernes. Fue un día muy especial; él entrevistó a Nick Vujicic (el líder motivacional discapacitado) y quedó muy impresionado. Estaba contento porque se iba a Juan Fernández. Chao, me tengo que ir rajado; tenemos que despegar antes de que en la isla nos toque el viento fuerte… Fue lo último que me dijo…”.
—¿Cuándo supo que se había caído el avión?
—Venía del doctor con mi hijo cuando me avisaron; nos vinimos al canal y poco a poco empezaron a llegar las noticias. Pero yo tenía la esperanza… Para mí Felipe era como Rambo y siempre tuve fe en que podría haber sobrevivido… Me lo imaginaba con Cubillos dentro de una cueva, flaco, barbón, alimentándose de piel de foca y ratones, ¿no ves que él comía esas cosas? Qué terrible —reflexiona—, todavía no me convenzo… Cualquiera de los que trabajamos en ese estudio podía morir, menos él… Ha sido un golpe muy fuerte…
“La semana del accidente los programas de farándula le dieron duro. No nos olvidemos: dijeron que se teñía el pelo, que tenía miedo a envejecer, que se había puesto unas inyecciones de esas que usaba Cecilia Bolocco. Puras estupideces. Incluso él desafió a los opinólogos para que comprobaran en un laboratorio si tenía el pelo tinturado… Pero estaba en otra, había comprado una casa que le entregarían en octubre. Lo veía pleno. Se atacó de la risa cuando inventaron que se había casado en secreto… No estaba ni ahí”.
—Se rumoreó que había vuelto con Fernanda Hansen, que pasaron las vacaciones juntos…
—Te lo digo bien sinceramente, jamás salió ese tema. Todo el mundo hablaba y así se lo comenté fuera de pantalla. A ver —me contestó—, ¿yo he dicho que volvimos? Dime dónde fue eso… Me quedó todo claro. Y cuando lo fui a entrevistar a Chicureo, vi que tenía su vida hecha; estaba acostumbrado a estar solo, le gustaba compartir con los amigos, se entretenía con sus animales. Le mencioné: tú no necesitas a nadie aquí. Además que siempre comentaba: cuando una mujer empieza a traerse la muda y me deja el cepillo de dientes en el baño, ¡termino inmediatamente!
—Según Mauricio Correa, Felipe quería hijos.
—Lo estaba pensando. Yo le decía ¡no, aprovecha, si los hijos son unos cachos!… ¿Estás segura?, me contestaba.
—Pero quiso adoptar una niñita…
—Sí, eso dijo cuando fue a Haití. Quería compartir lo que tenía. Pero nunca me confesó que quería tener hijos ahora ya.
—A lo mejor su decisión pasaba por encontrar a la mujer correcta…
—Tal vez, pero no hablaba de su vida personal. Le echábamos tallas y contestaba con otra. Igual se notaba que siempre andaba en algo, porque hablaba por teléfono, chateaba sin parar, anda a saber tú… Imagínate, un hombre fantástico, buenmozo, las tenía todas. Y coqueto. A veces nos desfilaba sus abrigos, regio, con su pañuelito medio ordinario en el cuello y que no sé qué significaba… o quién se lo habrá regalado, porque nunca se lo sacaba.
Porque, según Raquel, muchos han hablado de Felipe como si lo conocieran de toda la vida, “cuando con suerte han estado unos meses con él”. Y agrega: “Te voy a ser muy sincera, fue tanta gente a dar el pésame, que empiezas a pensar, ¿con qué cara esta persona viene a hablar bien de Felipe cuando lo destruyeron en ese canal? Como si nosotros nos olvidáramos. Muchas veces él emplazó a los ejecutivos de CHV. Pero, para que veas, hasta el set llegó el director ejecutivo de esa estación, Jaime de Aguirre. Solo faltó que apareciera Pablo Morales. Ahí me paré y dije, la verdad es que esto no lo soporto. Ahora afirman que puede cambiar la televisión (comenta irónica)… Ojalá, y que esto nos enseñe a tratarnos con respeto”.
—¿Qué es lo más duro que tuvo que enfrentar Felipe en este acoso de la farándula?
—Seguimientos, descalificaciones de opinólogos de cuarta, que después del accidente cambiaron completamente. Sin ir más lejos lo destruyeron la última semana. A lo mejor era envidia. Así es que cuando empezó a llegar esta gente y trataban de hablar en pantalla yo decía, ¿será cierto, lo sentirán realmente? Me imaginaba a Felipe mirándolos desde arriba y diciendo: ¡éste que no entre! Estoy segura que no habría dejado hablar a varios.
Lea la entrevista completa en CARAS del 16 de septiembre.
Vea el video de esta producción.
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