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Personajes

La Doña Di Girólamo

Por: Lenka Carvallo

Fotos RODRIGO LÓPEZ PORCILE Producción Antonia Busquet y MarÍa Paz JimÉnez Locación CASAS DE LO MATTA

Una de las actrices más importantes de la escena nacional vuelve a las teleseries con La Doña, su primera producción en CHV. Y será nocturna, sólo para adultos. Cargada de erotismo, a los 54 años su cuerpo da vida a la mítica Quintrala. “¡Esta es mi revancha!”, dice defendiendo a las mujeres grandes en pantalla.

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Claudia Di Girolamo está en llamas con el personaje: pelo rojo, los ojos vibrantes, como si al encarnar a La Quintrala se le fuera la vida, totalmente apasionada por esta legendaria figura que le produce una fascinación irresistible.

Ataviada con trajes de época, apretados corset, una encendida peluca y la inseparable fusta, debutará en Chilevisión después de toda una vida en TVN, donde por dos décadas fue la principal figura. Con su pareja, Vicente Sabatini, realizaron producciones emblemáticas como La fiera, El circo de las Montini y Romané, entre tantas. En la cima del éxito, él se convirtió en director de producción del canal público, cargo que terminó abruptamente el 2009, lo que generó un profundo dolor en ella, quien tras dos años (finalizado su contrato) le siguió los pasos. “TVN fue como mi casa durante mucho tiempo, ahí viví, tengo un profundo cariño, pero no me olvido de lo que pasó”, enfatiza recordando la polémica salida de Sabatini.

Hoy aterriza en la estación de Time Warner, mientras en la industria televisiva se habla del regreso de la dupla imbatible. La Doña no sólo marca la primera producción de la actriz en CHV, también el debut de Sabatini dirigiendo una serie nocturna. En ellos el canal tiene puestas todas sus expectativas, con una inversión que supera los cinco millones de dólares y un lanzamiento al estilo de las grandes producciones norteamericanas.

Sentada en un sillón del Café Valdés, con un capuchino en la mano, la Di Girolamo parece inmune a la ola de especulaciones antes del estreno: “No siento esa presión. No puedo hacerme cargo de las expectativas, como que ésta sea mi primera teleserie en CHV, o la dupla con Vicente… Toda esa faramalla no la pesco. Además, estoy segura de que a la teleserie le irá increíble, es alucinante, el personaje, la época, la irreverencia, la sexualidad, la brujería, la magia… Una sociedad que se estaba formando, mestiza, entre indios y españoles, el arribismo enorme de la gente, la Iglesia Católica con sus inquisidores, realmente un país convulsionado”.

di-girolamo-texto-1Extrañaba trabajar con Sabatini. “En las teleseries que luego hice en TVN lo eché mucho de menos; tiene un rigor, una concentración, que te obliga a estar muy presente, a estudiar mucho. Y si bien es súper estricto, el resultado es maravilloso. No existe relajo, constantemente hay una idea, una intención, un sentimiento…”.

Por eso, el regreso de la emblemática pareja ha generado ruido, apareciendo distintos comentarios erróneos en algunos medios de comunicación como, por ejemplo, que la teleserie no había sido aprobada por los ejecutivos de CHV y que se postergaba para el próximo año… Ella es enfática: “Mentira, como tantas mentiras… Puede ser que nos tengan susto… Buscan destruir la imagen de un producto antes de que salga. No me sorprende, pero no puedo hacerme cargo ni distraerme con eso. Mi trabajo es serio y los televidentes evaluarán el resultado”.

—Por lo que cuenta, que le dieran este papel fue como si le encendieran una mecha…
—Sí, absolutamente, prendí altiro. Y le contesté a Vicente: no te preocupes, lo voy a hacer. ¡Y no quiero dobles! Porque ahí hay otra mentira: también dijeron que yo había pedido que alguien más joven hiciera las escenas de sexo…

—A propósito, ¿Vicente se complicó al comienzo con las escenas subidas de tono?
—Un poco, porque este lenguaje, el de los cuerpos que se tocan, que hacen el amor, que se muestran, que viven la sexualidad de esa manera, para él es algo nuevo. Además que nocturnas, que yo sepa, no había hecho…

—¿Hay celos?
—No, para nada. El nunca se ha dejado llevar por la posesión. Es súper generoso y me deja ser libre en el set. Y como ve que no tengo complejos… Porque no los tengo y, si los tuviera, me los callo (dice como pasando un cierre por sus labios)… ¡Mala cueva! Así soy, la mujer que ves acá, a los 54 años —insisto, sin complejos— y con este apetito sexual que me encanta. Me gusta que una mujer de esta edad sea retratada en toda su expresión, porque hoy todas tienen que andar piolas, por aquí o por allá, buscando para callado hombres en un bar, ¡no! Esta mina no, Catalina va y dice tú, a la cama… No le tengo miedo a eso, ¡jamás!

“Descubrí que tengo rabia frente a lo establecido… Hablo de una mujer mayor de 45, porque para una pendeja de 20 está todo permitido, como son tan bonitas. Pero que se te chante una mina de 54, en pelotas y se tire a un indio… ¡eso es!, es lo que yo quiero, que las espectadoras vean que ser mujer a esta edad no es una vergüenza ni un lujo: es un derecho. Tiene que ver con algo que he venido diciendo desde hace mucho tiempo: a los 45, 50 ó 60 años se está vigente, tienes mucho que hacer, que decir, con energía, voluntad, misterio, coquetería. Podemos ser muy seductoras”.

—¿Y qué las frena?
—Una mezcla. En televisión aquellas mayores de 40 empiezan a peligrar: las periodistas, las lectoras de noticias, comienzan de a poco a desaparecer. Y te preguntas: si no me quieren y tengo 45… ¿entonces no debería estar? ¡Tapa! Tenemos todo el derecho. Esta es mi revancha con lo que ha pasado en los últimos años en televisión.

—La Quintrala es vista con terror. Usted, sin embargo, habla de ella con admiración…
—Es que hay una gran ignorancia, yo también la tuve, pero después de estudiar, leer… Hablé con un sicólogo para ver en qué consistía esta personalidad, y te vas dando cuenta de que es una mujer que ha dejado en el camino muchas heridas y entiendes por qué tanto látigo, sangre, asesinatos, a qué se debe esta revancha con los hombres, por qué tiene que hacer lo mismo y empoderarse según sus propias leyes. Los latifundistas lo hacían exactamente igual: se acostaban con todas las indias, colgaban a los esclavos, le pasaban plata a la Iglesia, tenían arreglos con los políticos… pero como se trataba de hombres, entonces era legal. Y ella, por ser mujer, con ese carácter, esa rabia profunda, fue rechazada porque su comportamiento era considerado inmoral, no sólo para la época, hoy también.

—¿Y cómo es la mujer actual?
—Las jóvenes tienen más desparpajo en su sexualidad. Todas tenemos a la Catalina adentro, algo de amazonas, rebeldes, libres… Sin embargo, tampoco hemos cambiado tanto en estos 600 años, aún no somos capaces de liberarnos, de despercudirnos, más que por miedo, por flojera… Es falta de interés, el colmo de la anestesia. Ella fue una de las primeras feministas, una adelantada a la época, que desafiaba constantemente el comportamiento social, a las mujeres para que actuaran de una manera más honesta… Por eso admiro a La Quintrala: por ser rupturista, sexual, sensual, provocativa, contestataria, voluntariosa, mágica…

—¿Hay algo que ella tenga y usted no?
—Todo eso (ríe)… Es otro carácter. O sea, soy mujer de un solo hombre. Creo en la fidelidad profundamente, no está en mi naturaleza pensar en otra cosa. Pero la Catalina busca satisfacer su cuerpo, que es totalmente legítimo, un derecho que ninguna mujer debiera negar.

—Al principio usted aseguraba que le daba lo mismo lo que dijeran sus tres hijos (la sexóloga Raffaella y los actores Antonio y Pedro).
—Es cierto, lo que digan no me importa nada, sólo que lo hago estupendo (bromea).

—¿Y sus nietos?
—Tienen 10 años, no pueden verla. Pero la Raffa les mostró el spot y dijeron que no entendían cuál era el impedimento si no era tan violenta… Después concluyeron: ahhh, es porque hay mucho sexo… Son muy exquisitos… Pero, ¿por qué me va a importar?, si es un trabajo que hago con un amor, una pasión y una honestidad que de verdad es lo único que cuenta. Y el resto es anécdota, que yo muestre las pechugas o que tire con éste y el otro… lo que prevalece es cómo yo creo hay que ejercer este oficio, el resto da lo mismo.

—¿Y qué conversaciones ha tenido con Raffaella? ¿Habló con ella para preparar su rol?
—Me he acordado mucho de la Raffa, de su especialidad como sexóloga. Me la imagino con La Quintrala de paciente, qué le diría, cuál sería su postura. Eso es súper interesante.

“La Quintrala quiere ser santa, pero cuando la engañan reacciona como una bestia y se desata la violencia. Una revancha que no la deja nunca, ¡pobre mujer! Pero ella no quiere compasión y se levanta”.

—En eso se parece a usted, empoderada, contestataria. Por algo Delfina Guzmán le puso la mujer metralleta.
—Sí (se ríe), es verdad.

Esa fuerza también la ayuda a interpretar a Kika Ferragut, la jefa de un cartel de narcotraficantes que da vida en Prófugos, la primera serie que HBO realiza en Chile y que se estrena el 5 de septiembre. “Es un personaje súper potente, una sobreviviente, que se ha hecho a punta de balazos y, por lo tanto, su respuesta es muy agresiva, no tiene miedo ni lo concibe. Su proyección de vida son cinco minutos, y lo que hace es defenderse, sobrevivir a punta de combos, patadas, lo que sea”.

Para prepararse Claudia vio innumerables videos con detenciones de familias de narcos. “Y lo interesante es que siempre hay un parentezco: familias precarias, sin educación, que han sobrevivido a una pobreza enorme… Es un mal social, algo que nosotros hemos hecho mal. Lo mismo que ahora vemos con los jóvenes protestando en las calles, con estos niños tapados enteros, que hacen barricadas y se meten a las tiendas. Ahí sientes que el inconformismo, la rabia, la impotencia de generaciones es enorme. Por eso es tan importante este movimiento, hay que cambiar la educación en Chile”.

—Pero también hay críticas a los dirigentes por la intransigencia…
—No me parece, son muchos años de injusticia en la educación, también en la salud. Los aplaudo. Además, sus líderes son brillantes, exponen con una claridad y sensibilidad que impresionan.

—Este es un problema que se arrastra por décadas, ¿hace algún mea culpa como simpatizante de la Concertación?
—Cuando no te dejan legislar, cuando la mayoría del Congreso es de derecha… si ni siquiera se ha podido cambiar la Constitución.

—Claro que tampoco se fiscalizó el lucro en las universidades, incluso figuras políticas participaron de forma transversal de este negocio. ¿No debieron ser más drásticos los anteriores gobiernos?
—Sí, pero más allá de si no se pudo, fueron incapaces o no hicieron lo suficiente, lo interesante de este movimiento es que no apunta a la derecha ni a la izquierda, sino a un derecho que es básico, legítimo y por eso tiene tanta adhesión. Y la clase política no está viendo el problema, no entiende y da unos argumentos antiguos. Al gobierno actual le tocó la suerte de solucionar este asunto, y no lo ven… Si persiste esta incomunicación, el afán de no escuchar, simplemente no vamos a llegar a ninguna parte, las movilizaciones se eternizarán y es problable que después se pliegue la salud, que es otra carencia importante. Hay mucho descontento, sensación de engaño… En otro ámbito, la Iglesia tampoco ha cambiado, sigue dictando lo que tú debes o no hacer, a pesar de que tienen tejado de vidrio. Ellos trajeron a Chile la Inquisición, donde los que morían en la hoguera eran, entre tantos otros, homosexuales y brujas. ¿Quiénes son hoy marginados?: los mismos. Y las que antes eran las brujas hoy pueden ser las que viven su sexualidad libremente, sindicadas por las propias mujeres como ‘sueltas’.

‘Begoña tiene 
todo mi apoyo’

Enemiga de la farándula y de los rumores, si hay algo de lo que Claudia Di Girolamo huye es de los chismes de la televisión. Sin embargo, hay un tema que, aunque con límites, aborda de forma excepcional. Breve pero contundente: la situación que vive Begoña Basauri mencionada por la prensa como la supuesta causante de la separación de Felipe Braun y Mane Swett.

Basauri y la Di Girolamo se conocen desde sus tiempos en TVN. Begoña también es cercana a los hijos de Claudia.

—¿Qué le parecen las versiones que han surgido a raíz de este caso? A usted la toca personalmente…
—No voy a opinar, me parece una falta de respeto enorme lo que ha pasado, lo único que voy a decir es que Begoña tiene todo mi amor y mi apoyo. Es un lujo de actriz y un privilegio tenerla en cualquier elenco. Cuenta con mi respaldo en este momento.
Vea el video de esta producción.

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