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Personajes

‘Todo el mundo se siente con derecho a opinar de mí, es canallesco’

Horacio Saavedra

Por: CARAS

El hombre que dirigió durante 38 años la orquesta del Festival de Viña acusa asesinato de imagen. Dice que por ser estricto, disciplinado y de derecha se ganó incontables enemigos. El Chico Saavedra saca la voz y desclasifica los archivos de la Quinta Vergara.

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Horacio Saavedra (casado, cinco hijas) enfrentó un duro 2010. Después de casi cuatro décadas perdió la dirección de la orquesta del Festival y algunos de sus músicos lo denunciaron por graves fallas administrativas e incompetencia profesional. “La acusación me sorprendió, incluso me reí. Si tuviera problemas administrativos no podría seguir trabajando y estaría demandado. Y lo de incapacidad musical es un chiste. No entiendo el objetivo de hacer un daño así. Es un asesinato público. Pero el 98 por ciento de las personas con las que trabajé está agradecida de haber podido comprar sus casas y educado a sus hijos. Es un grupito chico… Si el objetivo era sacarme de Viña, lo lograron”, dice tranquilo mientras termina los arreglos para Mi nombre es, el nuevo reality de talentos de Canal 13.

Horacio Saavedra disponía de un presupuesto de 45 millones de pesos para la orquesta festivalera. A él le correspondía cerca de un 20 por ciento, y los músicos ganaban dos millones aproximadamente por seis días de trabajo. “Pero hay un sector que cree que los exploté, que los engañé, que me quedé con sus viáticos, cuando ellos eran freelance y yo no estaba obligado. También me acusaban de no tenerles un camarín decente; veían a los artistas con todo su despliegue y querían lo mismo. Desubicados. Yo los ayudaba y les adelantaba plata para que arrendaran un departamento entre varios y les saliera más barato. Mi contrato como productora es tan simple y transparente con el canal que me desliga de esas obligaciones. En 38 años nunca tuve un problema. Hasta dijeron que no pagaba las retenciones. Si fuera así, estaría preso. Mi error fue ser complaciente, confiado. Pero mi trabajo y vida es mucho más que Viña del Mar. Y el canal está en su pleno derecho de elegir. Lo licitó, presenté mi propuesta y no salió. Punto”.

—El director del Festival será la misma persona que armó la campaña en su contra a través de Facebook. ¿Cree que esto fue para sacarlo de Viña?
—Sí, claro. ¿Te cabe alguna duda? Aunque nadie es irreemplazable. No puedo pretender morirme en la Quinta. Además, después de ver como sacaron a Antonio (Vodanovic)… Porque no costaba nada organizarle una despedida, un homenaje. ¿Qué podía esperar yo? Lo que sí me sorprende es descubrir que tengo tantos enemigos a los que ni siquiera conozco. En Facebook opinaba cualquiera, puros anónimos. Todo el mundo se siente con derecho a hablar y opinar de mí, es canallesco. Son resentimientos paridos que no sé de dónde vienen, tal vez por razones políticas…”.

—¿Cree que de ahí viene todo?
—Lo he pensado. Durante mucho tiempo me acusaron de ser apitutado del régimen, a pesar de que llegué a Canal 7 en 1971, en plena UP.

—Se manifestó a favor de Pinochet.
—No, yo trabajaba con él porque me contrataban, como pude hacerlo con el Presidente Frei.

—Pero es de derecha.
—Siempre lo he sido, no es ningún misterio… En la etapa universitaria son todos comunistas. Después llegamos al sistema y nos aburguesamos… Pero eso no justifica el odio y la ofensa gratuita.

—¿Cómo lo afectó esta situación, se deprimió?
—Fue bien duro, gracias a Dios tengo una tremenda familia, y lo que más me gratifica es el cariño de la gente que me saluda en la calle, que respeta la trayectoria. Pero el daño es terrible. ¿Quién controla eso? Han pasado ocho o nueve meses desde que empezó; mandaron mails a todos los canales, a los diarios, a las municipalidades. Mala leche. Cuando tú tienes un problema con alguien lo demandas o lo enfrentas. Sin embargo, todavía estoy esperando.

—¿Por qué no contrató un abogado?
—No tuve los cuatro millones y medio que me pedían. Además, ¿qué le vas a sacar a un músico que no tiene más que su instrumento?

—Se dice que sacó a varios de la orquesta por indisciplina.
—Sí, claro. Muchos de ellos no pasarían ni un examen de pelo. Dejémoslo ahí…

Cuenta que siempre fue un director estricto, trabajólico, ordenado. Que renovaba a los integrantes de la orquesta constantemente. “Cuando tienes que dar examen todos los años para que te contraten nuevamente en Viña, un canal o un estelar, estás obligado a ir cambiando a los músicos. Primero, para actualizarte y, luego, porque no puedes arriesgarte a que alguien diga, por ejemplo, el saxofonista de Horacio Saavedra es marihuanero… No puedo tener músicos que después de comerciales vuelven con olor a trago. Y sin explicaciones, al otro año no los llevas nomás. Pero así te vas ganando enemigos”.

—Usted se ha mantenido en este medio por 45 años, trabaja en los principales programas de TV y vive muy bien, una realidad distinta a la de su gremio. ¿Pudo haber generado resentimiento?
—Pero no todo lo que brilla es oro. Empecé a los 16 años. Desde que llegué de Temuco en 1963 nunca he parado de trabajar. Nadie me regaló nada. Y algo de talento debo tener, ¿no? Si no existe oído, aunque estudies toda la vida, estás sonado. La base es la responsabilidad, las explicaciones no valen, tienes que llegar con tu trabajo bien hecho y que suene bien, o no te contratan más.

ESTA SERÁ LA TERCERA VEZ QUE VERÁ EL FESTIVAL DESDE SU CASA. “Estuve dos años fuera por razones políticas, llegó la alegría y me pegaron la patada. ¿Pero sabes? No pasó nada, nadie se murió porque yo no estaba”.

Este 21 de febrero quiere encender el televisor y concentrarse en los aspectos que le interesan, como el sonido de la orquesta, las nuevas cortinas, las oberturas; “fijarme en qué se está haciendo mal y comprobar si el cambio se justifica”.

—¿Cómo lo hará el nuevo director?
—El no es director, no es arreglador, es baterista. Pero si se rodea de personas idóneas no tiene por qué fallar.

—¿No es un riesgo para CHV haberlo contratado a él, considerando que éste es el primer Festival del canal?
—Con ese criterio uno podría decir que la apuesta de la animadora también es muy riesgosa… Pero ellos creen en sus decisiones. Ojalá les funcione.

—Este año tampoco estará el Bafochi, que tradicionalmente se encargaba de las oberturas.
—Es complicado, porque movilizar a 500 personas sobre el escenario no es fácil, muy pocos lo pueden hacer. Al parecer es el sistema de trabajo que tiene la organización porque lo mismo pasó con la iluminación, cambiaron a Pat Henry.

—Otra decisión importante fue nombrar a Alex Hernández (director de Yingo) como cabeza del Festival y no a Juan Pablo González (Talento chileno), que tenía más experiencia en este campo.
—Conozco mucho a Juan Pablo, él era el primer candidato. Es extraño que gente con experiencia no haya tenido desde un principio esta tarea. En Chile somos así.

“VIÑA SE TRANSFORMÓ EN UN PROGRAMA DE TV y con un presupuesto acotado”. El mismo fue testigo de cómo las enormes orquestas se fueron reduciendo. Hasta que llegaron a ser 22 integrantes. “Ese fue el límite que permití. Menos que eso, no”.

—Según CHV éste será el Festival más caro, con seis millones de dólares sólo para artistas.
—No creo casi nada de lo que sale publicado; me consta que cada uno da las cifras que le convienen…

—Convendrá en que Sting es un lujo…
—Sí, pero a lo mejor él tenía ganas de volver después de tantos años e hizo un buen precio.

—Pasando a otro tema, ¿qué le parece Rafael Araneda como conductor?
—Tiene experiencia, acá no lo han visto animando como en México, me gusta mucho. Pero me quedo con el tradicional. Con Vodanovic o César Antonio Santis, formales y glamorosos.

El fiato con Antonio Vodanovic era en extremo fino. “Por eso la coordinación con Sergio Lagos resultó tan compleja. Era un ‘loco lindo’, pero no tenías cómo seguirlo. También fue complicado con Montaner porque la gente no lo quería. Es terrible cuando pifean a alguien. Vinieron artistas mundiales que la Quinta nunca respetó. El monstruo no es muy educado en eso”, reflexiona.

“LE AGARRÉ EL TRASTE A VODANOVIC EN PLENO ESCENARIO. Nunca lo había dicho, pero la verdad es que yo partí con ese chiste. No hay nada que descoloque más que estar ante miles de personas y que alguien te toque el queque… De ahí Antonio lo tomó como cábala. Y cuando Mike Patton (vocalista de Faith no more) lo supo, hizo lo mismo. Pero era un chiste, una broma, y se fue agrandando hasta convertirse en un mito urbano”, dice con su tradicional sonrisa. “Muchos cantantes me lo agradecen, porque doy la impresión de estar relajado aunque esté quedando la escoba. Me pasó con Rocío Jurado, Nydia Caro, Albert Hammond… Bien inseguros ellos. Pero los que más me lo agradecen son los humoristas: se quedan en blanco y uno trata de ayudarlos desde abajo soplándoles lo que sigue. Es que te involucras…”.

—Al principio se habló de la Bolocco para animar esta versión.
—Era el sueño de muchos, pero Cecilia no debe ser barata. El problema este año es que es un canal empresarial, para qué estamos con cosas, mandan las lucas. No pueden perder plata, como lo hacían los otros canales que a cambio obtenían imagen para el año. Si empiezan a licitar todo, optan por lo más barato, hay otro criterio.

—Usted Horacio no toma, no fuma, ¿no se desbanda nunca?
—Me tomo un vinito o un pisco sour de vez en cuando, para los asados, pero me mareo. Así es que evito ir a los cócteles y a estas recepciones porque hago el loco. No fumo, no salgo de noche a bailar… Soy muy re fome.

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