‘Bielsa está súper inflado’
René Orozco de espalda a hinchas y ‘viudos’...
Fotos Diego Bernales
Empieza severo: “El fútbol chileno está muerto”. Sigue punzante: “Mayne-Nicholls era un dictador”. Y termina desafiante: “¡¿Qué se tienen que meter los hinchas…?!”. El ex jefe de la U y una pasión que no se apaga.

A los 80, René Orozco mantiene una vitalidad incombustible. Dos señales nítidas de su energía: el paso seguro por la empinada ladera de su sitio de casi seis mil metros cuadrados en Camino El Alba y una lengua filosa, directa, que no se anda con ambigüedades, atajos, ni echa mano a eufemismos con tal de decir lo que piensa.
Y para que quede claro, parte con su propia casa y familia: “Apenas puedo mantener este terreno porque pago un millón 800 mil pesos en cada cuota de las contribuciones. Los únicos que van a cosechar el oro son mis hijos que, por supuesto, no ponen nada para pagarlas. Como decía un médico amigo: cuando muera, todos vamos a pasar a mejor vida”.
Se para de su silla. “Vamos al Monte de los Olivos”, comenta mientras se arrima a la parte más alta del predio. “Acá vengo a meditar, no a predicar”, aclara mientras mira con orgullo el paisaje.
Vive hace 40 años en esta miniparcela de Las Condes. Aquí, el nefrólogo ha pasado sus días más felices, siempre cerca de la tierra, plantando, regando y cosechando. Será doctor pero, también, un agricultor frustrado. Orozco, más que en hospitales o estadios, habría estado a gusto en algún sureño predio entre montañas, con animales y cosechas varias.
—¿CÓMO SE PUEDE EXPLICAR AL HINCHA del fútbol que Harold Mayne-Nicholls haya perdido la elección en la ANFP?
—Pero, ¡si tenía que perder, pues! No había otra posibilidad. Se puso en medio de una pelea de tipos que van tras el dinero. El defendía su arco, pero el otro estaba cubierto de oro. Además, los clubes están con deudas y el campeonato local no vale nada. ¡No va nadie a los estadios! Los equipos dependen de la plata que reparte el CDF y Mayne-Nicholls la entregó en partes iguales hasta a clubes de la Primera B que no sigue nadie.
—¿Entiende la molestia de los hinchas con el resultado?
—¿¡Qué se tienen que meter si ellos no son los dueños de los clubes?! A mí me votaban, para bien o mal, pero los socios participaban. ¿Sabes ahora quién elige a los que mandan? La plata. ¿O crees que toman en cuenta a alguien que tenga dos o tres acciones de Azul Azul o Blanco y Negro? Mandan los dueños de las acciones. Los hinchas van a lamentarse siempre; sin embargo, no tienen nada que decir porque no protestaron en su momento contra la ley de sociedades deportivas anónimas. Son tontos, no supieron lo que se venía.
—La elección se definió por platas…
—Espérate, hubo algo anterior…
—¿Qué?
—Que Mayne-Nicholls era un dictador, pues. No le hacía caso a nadie. Y su directorio, arroz graneado, sólo acompañamiento. Además, administraba la ANFP desde lejos, por internet. ¿O crees que pasaba todos los días en la ANFP? Se ganaba la plata en la FIFA, como empleado de Blatter. Ahí ya hay una incompatibilidad enorme. Es lo mismo que ser jefe de Naciones Unidas y, al mismo tiempo, presidente de Chile. ¡Córtala poh! ¿Cómo iba a votar contra quien le paga 20 o 30 mil dólares mensuales? La primera incompatibilidad ética la tenía Mayne-Nicholls.
—Bueno, pero el punto central fue la repartición de las platas del CDF. Mayne-Nicholls era partidario de una entrega igualitaria entre clubes…
—Tiene que ser proporcional… la mayoría de los suscriptores quiere ver a la Católica y Colo-Colo. San Luis o Palestino no son lo mismo, así es que no pueden recibir lo mismo. Lo que pasa es que Mayne-Nicholls se consiguió los votos de la Primera B porque les dio 600 millones a cada uno. Compró votos. Hay maneras y maneras de comprar. Tenía que caerse.
—Varios clubes que le habían prometido apoyo cambiaron su voto a última hora.
—Típico. ¿Cuándo el chileno ha sido definido? Se esconde cuando hay que esconderse. Si todos los grandes “héroes” que pelearon contra la dictadura estaban debajo de sus camas. Otros se fueron por temor a sus vidas, cosa que entiendo. Y los que pelearon contra el régimen fuimos nosotros. Claro, después llegaron todos estos grandes filósofos del marxismo. Fernando Flores, ministro de Allende, se fue a Estados Unidos y volvió millonario…
Ya a primera hora tiene leída la prensa. Sale poco, salvo para hacer trámites, echar un vistazo al centro de diálisis de su mujer y darse una vuelta por su antigua consulta médica.
Va a comer afuera los sábados junto a un matrimonio amigo, al Due Torri en Borderío. Ve televisión —especialmente noticias y viejas películas de vaqueros—, escribe respecto de temas que le interesan y mira partidos de fútbol, ojalá con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, como protagonistas. Hace cinco años que no pisa un estadio.
—¿Cree que el gobierno intervino para que Mayne-Nicholls perdiera la elección?
—Claro que intervino, no necesariamente llamando por teléfono, pero sí por los hechos. Si le ofrece mil millones a un club para mejoras en sus estadios justo antes de una elección, ¿qué está haciendo?
—¿La intervención también se explicaría por los encontrones de Mayne-Nicholls y Bielsa con el Presidente Piñera?
—Todo influye. El que le falta el respeto a Dios se va al infierno. En este caso ha sido terrenal. Había una cuenta pendiente, lógico. Nadie va a La Moneda a faltarle el respeto al Presidente. No soy partidario suyo, pero si uno decide ir, entonces saluda como caballero. También estuvo el error de haber invitado a la ex Presidenta Bachelet a la concentración de la selección en Sudáfrica. Ese fue un despropósito de Mayne-Nicholls.
—¿Por qué la gente tiene tan buena opinión del mandato de Mayne-Nicholls?
—Por la selección, pero claramente fue magnificada. En el Mundial pasamos de fase, jugamos un fútbol ofensivo y apenas tres goles, uno de los cuales fue de rebote. Casi lo mismo que con Nelson Acosta en Francia, que fue más barato además. Mira el campeonato chileno: los clubes grandes van con ocho puntos de ventaja y después quedan cuatro abajo. Eso refleja la irregularidad y calidad de los jugadores que tenemos. El fútbol chileno está muerto.
—¿Qué impresión tiene de Jorge Segovia?
—No lo conozco. Sé que es un negociante de la educación superior. Y a mí me cargan los dueños de universidades con fines de lucro.
—¿FUE REVOLUCIONARIO LO DE BIELSA?
—Es buen entrenador, pero está súper inflado. Acuérdate que el 2002 lo eliminaron en la primera fase del Mundial. ¡Y con los jugadores que tiene Argentina!
—¿Qué le pareció la conferencia de prensa que dio en la previa a la derrota de Mayne-Nicholls en la ANFP?
—¿Cómo puede hablar dos horas 17 minutos? Y los imbéciles ahí escuchándolo… Mira, ni a un Premio Nobel lo escucho dos horas 17 minutos. ¡Peor que Fidel!
—¿A quién le gustaría ver como nuevo DT de la selección?
—Prefiero un chileno, como Manuel Pellegrini, por un tema de identidad.
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