“Si alguien no viene a Chile en 40 años, no debe tener derecho a voto”
Don Francisco se pronuncia
Por más que se resista a hablar de política, opina. A días pocos días de Teletón, habla de su relación con Piñera y por primera vez se pronuncia sobre el voto de chilenos en el extranjero.

Una neumonía lo tiró a la cama, y lo dejó sin venir a presentar el programa oficial de la Teletón 2010 que, a juicio de Mario Kreutzberger (69), esta vez sí que está difícil: precedida por el terremoto y la gigantesca campaña solidaria Chile ayuda a Chile que reunió la histórica suma de 120 millones de dólares. “Ha sido un año vibrante: cambio de mando, mundial de fútbol, la epopeya de los mineros… ¡tenemos que terminar con broche de oro el Bicentenario!”, dice optimista-nervioso…
Ya cumplió 48 años en TV y 24 radicado en Miami donde conduce Gigantes Internacional, plataforma que lo tiene como el animador latino más importante, electo además Personaje Bicentenario.
A pesar de la distancia, sigue con un pie en Chile y llega a todos los momentos críticos: recorrió las zonas afectadas del sur por el terremoto y acompañó a familiares de los atrapados en la mina San José. Vive atento a lo que ocurre acá. Por mucho que se defina como apolítico y se resista a hablar del tema, termina opinando.
Por su peso y liderazgo le ofrecieron ser candidato presidencial de consenso para las elecciones del ’89, “pero no estaba preparado”, dijo hace unos meses a CARAS. Y por lo que representa, este año el gobierno finalmente accedió a ‘descongelar’ los fondos (16 mil millones de pesos) aprobados por Michelle Bachelet para la construcción del Teatro Teletón, y que en un comienzo frenó por el terremoto. Según fuentes de La Moneda, “no era conveniente entrar en disputa con el animador, ya que don Francisco, ¡es don Francisco!”.
Así como en un minuto fue crítico de la gestión de Canal 13, hoy no condena que la ex estación católica —ahora en manos del grupo Luksic— se rearme con ejecutivos y rostros de TVN. “Es la ley de la oferta y demanda, y no la de un canal en contra de otros”, resume.
De pasadita, admite que también está en el mercado, a pesar de su fidelidad de 48 años con el ex canal católico.
“A Piñera lo conocí jovencito; como ejecutivo del Banco de Talca”, cuenta sobre el mandatario. “Ya antes lo había visto cuando su papá estaba designado en Nueva York. A don José lo entrevisté muchas veces, y era panelista habitual de Sábados Gigantes. Con el Presidente éramos vecinos en Camino La Fuente… Muchas veces nos encontramos en el avión, en Miami…”. Le reconoce su labor en el rescate de los mineros. “Se arriesgó por encontrarlos con vida, aun cuando mucha gente creía que estaba equivocado, que no iba a funcionar, pero se la jugó… El manejo técnico, humano y comunicacional fue exitoso, y no es que lo diga yo, ¡el mundo entero lo ha admirado! Por primera vez en la historia de Chile estamos en el mapa de otra manera… Cuando me escuchan hablar o saben que eres chileno, lo primero que te nombran son los mineros”, cuenta.
—O sea, ya no nos reconocen sólo por Iván Zamorano y Pinochet.
—Los dos pudieron haber sido comentados, pero nunca a este nivel; diría que es similar a cuando se lanzó el Apolo 11 a la Luna.
—Los más críticos vieron cierto aprovechamiento político de Piñera.
—Eso se mide con los resultados: ¡ahí está la respuesta! Tiene un 63 por ciento de respaldo. ¡Punto! La gente admiró su manejo. Seguramente hay otras situaciones en que lo ha hecho bien, y lo supieron interpretar. Ha subido casi un 25 por ciento desde que asumió, ¡súper exitoso!
—¿Piensa que la reconstrucción ha sido lenta?
—Desconozco el tema; no puedo evaluar si ha estado bien o mal, espero que bien. A la Teletón le tocó hacer las escuelas; más de 300 fueron beneficiadas, inauguramos más de 100, y pretendemos llegar a 200 para fin de año. De eso sé. De lo demás no.
—¿Cómo ve a Piñera en La Moneda?
—Gobernar es el máximo honor a que puede aspirar alguien que quiere hacer algo por los demás. Creo que eso lo ha movido…
—Usted se veía bastante cercano a Lagos y a Bachelet.
—He tenido buena relación con todos los mandatarios porque, además de comunicador, hago cosas sociales y eso no admite tintes políticos.
—¿Ve a Bachelet como presidenciable 2014?
—Son elucubraciones que no me gustaría hacer…. Mi interés en la vida no es político, de lo contrario ya me hubiera dedicado a eso. He recibido ofertas, pero las rechazo.
—Tiene liderazgo, ¿no cree que es bueno usarlo para corregir errores, plantear lo que le parece?
—Lo tengo, pero no en esa área, no represento tendencias. Cuando participé en Chile ayuda a Chile fue un momento súper político: el país estaba asustado, mucha gente desamparada, con la Presidenta Bachelet saliendo y Sebastián Piñera entrando… Había que buscar una manera de juntarnos todos, y estuve dispuesto, igual que hace 32 años con la Teletón. Para eso sirvo, convoco, lo que no quita que tenga una posición y emita mis opiniones en privado.
—Se supo de su molestia cuando el gobierno frenó los fondos para la construcción del Teatro Teletón, aprobados por Bachelet.
—No podía estar contento, pero las razones tenía que aceptarlas; ocurrió el terremoto.
—¿Cómo logró convencer a Piñera?
—En julio nos reunimos, fui a invitarlo a la Teletón, y tocamos el tema. Muy grato, muy amable; de paso me invitó a la celebración del Bicentenario. A la salida me preguntó por el teatro, le expliqué que no se trataba de uno nuevo, sino de reconstruir el antiguo que ha sufrido varios amagos de incendio, había que demolerlo. Le dije que por muchos años ha sido símbolo de unidad nacional.
—Por estos días se discute el proyecto de ley de voto de chilenos en el extranjero, ¿cuál es su postura?
—Los que viven fuera y tienen alguna relación con Chile deben tener derecho… Ahora, si alguien no viene a Chile en 40 años, no debe tener derecho a voto; lo más probable es que incluso cuente con doble o triple nacionalidad y ninguna relación con el país: no conoce sus problemas reales, qué pretenden los candidatos…
—¿Voto obligatorio o voluntario?
—Tiene que ser voluntario. El que tenga interés en sufragar, lo hará aunque esté en Tumbuctú.
El 20 de noviembre estará en Chile para afinar los detalles de la Teletón 2010 del 3 y 4 de diciembre, y que este año pretende recaudar más de 16 mil 500 millones de pesos.
“ESTAMOS SIN RECURSOS”, revela y explica: “El 2009 no hubo Teletón, nos hemos gastado los fondos de dos años, por lo que la meta debemos pasarla largamente. Además de mantener la obra, parte del dinero irá a la construcción de cuatro centros de rehabilitación en Copiapó, Valdivia, Coihaique y Calama”.
Y la grúa televisiva de fin de año fue un dolor de cabeza adicional para la organización del evento, ya que atrasó a los canales en nombrar a sus figuras. Kreutzberger es enfático: “Por mucho que exista competencia, al final debe primar el deseo de hacerlo lo más unido posible, que todos participen”.
—Rafael Araneda es el más complicado: ya no es de TVN, y CHV cerró su lista de animadores.
—Tenemos convenios con los canales, pero creo que reinará la calma y cordura. Gracias a la TV se puede transmitir la Teletón que, a su vez, le aporta imagen de solidaridad.
—Alguien tendrá que ceder…
—No, habrá que llegar a acuerdos. Cuando se cede, alguien gana y otro pierde.
˝Las grúas televisivas no existen porque entonces deberían llamarse así las del retail, de los bancos… Es la ley de oferta y demanda, así funciona Chile. No es la grúa de un campo contra otro; simplemente uno ofreció condiciones que a los trabajadores les interesaron más”, sostiene.
—¿No concuerda, entonces, con que al 13 se le acuse de desleal, de desmantelar a TVN?
—La TV no es una isla. No se puede plantear así. Si a una persona le hacen una mejor oferta, una oportunidad de desarrollo profesional, irse no constituye deslealtad.
—¿Y qué pasa con los códigos entre empresas de un mismo rubro?
—Deben estar todos los que sean ofertables y respetables dentro de lo comercial…
—¿Cómo ve el futuro del 13?
—El canal fue y es una gran marca. Tuvo años difíciles porque la TV chilena cambió; pertenecía a la Universidad Católica, lo que no siempre le acomodaba; no tenía la gente adecuada. Ahora han hecho una combinación que puede funcionar: un grupo de prestigio como los Luksic que se hace cargo y su norte será hacer algo bueno, de calidad, ¡si esto es una empresa! A los Luksic los conozco bastante, no somos amigos, pero admiro lo que han realizado.
—¿Qué errores no se deben repetir?
—Pasado, presente y futuro no corren en TV. Hay una dinámica constante: de la vida, tecnología, nada de lo que pasó ayer tiene que ocurrir ni influir mañana. El ritmo de los negocios es por día, no por historia.
—¿POR QUÉ NO COMPRÓ EL 13?
—No estoy en condiciones económicas. Tampoco tengo la organización para manejarlo y nunca me lo han ofrecido…
—Se especuló que era posible comprador…
—Pura jaita nomás…
—¿Está usted a la venta?
—Soy un profesional de la tele y como todos estoy ahí…
—¿En qué condiciones partiría?
—No podemos hablar de partida ni de llegada porque soy un actor ausente, vivo en EE.UU. En los últimos años he podido hacer un saludo de programación hacia Canal 13, no por falta de interés, sino de tiempo. Las propuestas que me hagan deben apuntar a ello. Para resolver si me movería o no, debo tener primero una oferta concreta… pero he sido estable, cumplí 48 años en el canal.
—En un momento fue muy crítico de su gestión, ¿pensó en irse?
—No fui tanto… Hice notar lo que pensaba podía ocurrir. Y opiné públicamente, pero me di cuenta de que en mi rol de animador, de empleado, no me correspondía hacerlo. Desde entonces, todo lo que pensaba lo dije en forma interna.
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