“No pidan que sean la raja, ¡Es lo que hay!”
Coco Legrand y los candidatos
Por: Paula Palacios y Rodrigo Barría
Prepara una nueva y política obra que estrenará a fin de año. Y con CARAS revisa la campaña presidencial y caracteriza a los candidatos. Destaca el fenómeno MEO y advierte: “Los jóvenes nos van a sorprender”.

Coco Legrand da los últimos toques a su nave espacial. Será un aparato que secuestró a un profesor de historia de 62 años, comunista, quien al volver comienza a analizar un país muy distinto del que se fue. La obra —que piensa estrenar a fines de año— será el regreso de Legrand al humor político. Y tendrá el tono de decepción, resignación y hastío que él percibe en el ambiente.
Cuando se le pregunta por política, Coco resulta tan hermético como Don Francisco: no da señales de sus preferencias, pero cuando dispara, lo hace de manera feroz y sin contemplaciones.
—El escenario político, ¿es para reír o llorar?
—Para reflexionar, porque la democracia se transformó en partidocracia, plutocracia, en demagogia o en dictadura… Los partidos ya no son bloques que defienden una ideología, se transformaron en conglomerados de intereses mundanos.
—¿Lee política, le interesa…?
—Cuando hay noticias importantes, no puedo vivir alejado. Pero sé que es un terreno radioactivo: la gente puede interpretar mal una broma.
—¿Por eso nunca ha manifestado su postura?
—Es que estoy comprometido con las personas. Sería tirarme boleadoras a los pies. Disminuiría mi público, necesito un abanico abierto.
—¿Algún candidato que lo motive?
—Todos hablan mal de ellos, pero no caen del cielo. Vienen de familias, escuelas y universidades chilenas. Son elegidos por nosotros. Lo que vemos es nuestro mejor esfuerzo. No les pidamos que sean la raja, ¡es lo que hay! ¿Quién les enseña a ser Presidente? Llegan a improvisar, y cuando algo han aprendido, los cambian por otro que no sabe ni una huevada, ¡y vuelta a improvisar!
—Como motoquero que es, ¿que moto sería Eduardo Frei?
—(Piensa un momento) Una de viaje. Una Harley Davidson para caminos largos.
—¿Piñera y MEO?
—Piñera una deportiva como la Aprilia, por lo veloz y rápida. Marco, una todoterreno.
—¿Qué explicación tiene para MEO?
—Los jóvenes ven en él una imagen distinta del político tradicional. Como dice Beltran Russell: Todo cambio depende del hombre irracional. Y es eso lo que quiere él. Tenemos que estar dispuestos a cambios profundos.
—¿Es una razón del estancamiento de Frei?
—No. Trabajar en alianzas implica que todos tienen que llevar agua a su molino. Los políticos no permanecen estáticos, sí algunos estíticos…
—Pero su charla a los dirigentes DC por algo fue. ¿Los vio muy desmotivados?
—Acepté ir porque estaban en un momento difícil. Les hablé cómo el humor humaniza y acerca. Somos seres sociales, de caricias, pero cuando crecemos, nos dividimos por ideales, atacamos y destruimos. En los partidos, en el trabajo y con la familia pensamos que teniendo más care culo, como de bacteriólogo, vamos a hacer mejor evaluados, y eso te aleja de las personas.
—¿Cree que un candidato con humor logra mayor adhesión?
—Obvio. La gente pone más atención a ver en qué minuto va a salir con la talla.
—¿Qué políticos tienen humor en Chile?
—Hay personajes distendidos, como Lavín, que da la sensación de paz, con cara de abuelita de campo. ¿Viste que él mismo fue a sacar sus cartelitos de propaganda en Valparaíso porque estaba fuera de plazo? Hasta me dio pena el huevón, fíjate. Igual se aprovechó de un resquicio legal, pero después agachó el moño.
—Entre tantos graves, ¿extraña al ministro Vidal?
—Me llamaba la atención que le encantara tener la razón. Eso y rascarse la espalda deben ser dos goces tremendos. Nunca lo escuché decir disculpe, parece que me equivoqué…
—¿Ha tenido ofertas para ser candidato?
—Sí, de todos lados y lo agradezco, pero como dice la Biblia, el que sirve a dos amos, a los dos sirve mal. No tengo el alma para la política.
—¿Recomienda a los jóvenes inscribirse?
—Sí. Estamos viviendo cambios profundos: primero, segundo y tercero yo, cuarto mi sombra. Hoy se disfruta, sin compromisos. Yo escucho mi música en un iPod y que los demás se jodan. Sopa para uno, departamentos de solteros, ¡todo proporcionado! Hoy no me puedo comunicar con mis hijos porque dicen que soy un viejo al pedo…
—¿Por qué el humor chileno es tan blando con el mundo político? No les sacan la cresta…
—En mi caso, amplifico la realidad, no es llegar y decir Juan Pérez es un desgraciado. Muchas veces los políticos, salen absueltos de situaciones que nadie quiere tocar. Pero se olvidan de algo: las mejores hamburguesas son de vacas sagradas.
—¿Qué época es mejor para hacer humor: democracia o dictadura?
—En democracia, aunque cuando las cosas están limitadas, el humor también entrega otros caminos.Hay que pensar que en democracia, cinco votos de proxenetas y traficantes de cocaína tienen más valor que dos votos de premios Nobel.
—¿Piñera debiera vender sus empresas?
—Insisto: el que sirve a dos amos, a los dos sirve mal. No lo digo yo, es ‘palabra del Señor’…
—¿Y usted no es un Piñera del humor…?
—No. Yo soy emprendedor, no empresario… Hay algunos que quieren más y más y, como los globos, se inflan hasta reventar. Mi teatro lo creé para no ser un chupamedias de la TV. Y no quiero tener 80 más. El que me quiera ver, que venga.
—¿Qué pronóstico tiene para diciembre?
—Creo que habrá segunda vuelta.
—¿Pero quién pasa: Frei o MEO?
—No sé, pero creo que la juventud nos va sorprender con su votación. Y las almas desencantadas se van a sumar a ese cla

