‘No tengo complejos, me siento bien con mi cuerpo’
Leonor Varela al desnudo
Fotos Javiera Eyzaguirre Maquillaje y pelo Cristián Quitral
La actriz chilena que hoy participa en la nueva versión americana de Dallas, no dudó en quitarse la ropa para la portada de CARAS. Partió como una apuesta, que cumplió en el estudio de la fotógrafa Javiera Eyzaguirre. “Me saqué todo menos unos guantes de box… Y nos pusimos a jugar”.
Llega muy misteriosa al séptimo piso del Hotel Noi, el pelo recogido en un moño, anteojos ópticos extra grandes y de marco grueso que ella misma define como pernos. “Soy muy piola, por eso los llevo… (se ríe). Tampoco uso colores fuertes, no me gusta llamar la atención”, dice revolviendo un café con mucha espuma para reactivar energías al final de la tarde. No es para menos: desde principios de este año figura como rostro de Ripley y una vez al mes debe venir a Chile a participar de las campañas. “Es muy intenso”, reconoce una de nuestras actrices más internacionales. Nacida en Chile y criada en París, su residencia actual es en Los Angeles, en una casa en Santa Mónica a cuatro cuadras del mar que compró a los 30 años buscando armar una base. “Uno de los placeres más grandes fue tener casa propia… Llevo una vida tan nómade que el nido para mí es importante. Tuve que ahorrar; fueron años de trabajo. Pero este último mes sólo he pasado tres días allá… Y lo extraño, amo dormir en mi cama, descanso mejor que en ninguna otra parte”.
Pero su hogar tendrá que esperar, igual que el surf, uno de sus pasatiempos favoritos. Porque ahora Leonor tendrá que dedicarse de lleno a la filmación de la nueva versión de la mítica serie Dallas. Su rol será el de una ambientalista que busca hacer del rancho de JR una reserva… “Verás que los papeles se mezclan con la realidad”, se ríe ella, una ecologista acérrima en la vida real, dispuesta a llevar la causa al gobierno, realizar documentales y hasta participar en protestas. “No me basta hablar desde los medios, necesito manifestarme también en la calle. Para la protesta contra Punta de Choros partí directo después de filmar un comercial, maquillada, peinada ¡y de tacos!… Fue muy chistoso”, recuerda esta activa miembro de la ONG Océana.
EN SU LISTA DE CONQUISTAS FIGURA HASTA GEORGE CLOONEY, algo que ella no confirma ni desmiente. Sí fueron públicas sus relaciones con Billy Zane (a quien conoció en la serie Cleopatra) y Eric Balfour (Six feet under). Leonor es tajante en que no quiere hablar de su vida privada, pero de que está enamorada, está, porque dos veces interrumpió esta entrevista para contestar su Blackberry con un dulce hola amor…
Su carácter blanco o negro, todo o nada, catapultó su carrera. “Soy muy disciplinada, no sé hacer algo si no me gusta y no existe una entrega emocional. Con mis amigos soy igual; me abanderizo por ellos. Intensa… Capricornio: terrenal, trabajadora, dedicada, fiel, constante, terca… Cuando me pongo un objetivo, hago todo por lograrlo. Si se trata de un papel y me dicen que no, voy a tocar otras puertas hasta que me digan que sí. No puedes actuar en Hollywood si te quedas con un no por respuesta”.
El mejor ejemplo es su rol en Voces inocentes (2004), la película con la que obtuvo un Ariel (el Oscar latino) como la madre del escritor salvadoreño Oscar Torres, en plena guerra civil de 1980. “El productor no me creyó apropiada para el rol… Tanto insistí, que me dejó hacer la prueba de cámara. Y parece que funcionó (se ríe). Por terca”.
En Chile, Leonor se ha hecho fama por ser una mujer exigente, que no perdona detalle. “Soy puntual y súper cumplidora, nunca llego sin estar preparada. Las cosas hay que hacerlas bien. Y tengo mi equipo, trabajo con el mismo maquillador de siempre, que sabe como soy y que no hay que llegar tarde”.
—¿Será por eso que carga con el cartel de diva?
—Me río, da lo mismo, ¿qué puedo responder? Además, si fuera así de complicada acá no me contratarían tanto…
—Managers, por ejemplo, ha tenido varios…
—Sí, es que el tema en Chile no está tan desarrollado, hay pocos y las experiencias que he tenido no han sido buenas… Pero exigir eso acá es como comparar peras con manzanas, así es que prefiero hacer las cosas yo sola y entenderme directamente con los clientes.
—Llamó la atención que se bajara de Caleuche, la película de Jorge Olguín, después de tanto tiempo anunciando su participación…
—Y con mucha pena, porque fueron años de trabajo, pero tenía que hacerse ahora y estoy filmando Dallas… Además, había diferencias creativas con la productora y era más sano armarme camino a través de una serie norteamericana y dejar que el filme se haga bien sin mí. Les deseo todo lo mejor. En este medio hay que soltar las cosas cuando no se dan.
Lea la entrevista completa en CARAS del 28 de octubre.
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