Tonka en aguas tormentosas
Exclusivo Caras
Valiente, franca, osada. Aceptó nadar en aguas turbulentas y reveló secretos. La animadora de TVN, que lidera todos los ratings en su horario, habló de sexo, amor, fantasías, estigmas, matrimonio, hijos, los otros matinales y política.

La reina de TVN —porque su programa sigue ganando cada mañana— está iniciando un nuevo ciclo personal. Replanteó su alimentación, comenzó a leer sobre física cuántica, está trotando y se empeña en vivir cada día sin preocuparse más de la cuenta por el futuro, aunque dice tener certeza de lo que quiere en siete años más… Quizás estar casada y con hijos.
Hoy sus días comienzan a las 5:50 de la madrugada y nunca terminan antes de la medianoche. “Sueño con acostarme una vez a las diez, pero me acostumbré a dormir poco, por eso llego arrastrándome al viernes. Sé que me pongo una presión innecesaria, pero es mi fórmula. Así puedo compartir con mi pareja… El problema es que estoy a cada rato mirando la hora y no me relajo. Además, siempre estoy en conflicto, principalmente con mis prejuicios, miedos, inseguridades”.
—¿Quedan temores?
—Mis miedos pasan por no visualizar el mañana, aunque de todos modos trato de vivir sin planificar. Por ejemplo, no tengo decidido cuántos hijos quiero tener. Son cuestionamientos de presión social. No me da miedo lo que venga. En una época le temí a la muerte, pero hoy ya no.
—¿Qué la deprime?
—No puedo estar en un restorán y ver a un perro famélico afuera. Tampoco viajar a Cuba, darme la gran vida sabiendo que hay gente con hambre.
—¿En Chile no siente eso?
—Cuando paso por un paradero del Transantiago, y voy en un súper auto. Yo también tomé micro, pero ¿qué puede hacer uno para cambiar las cosas?
—¿En concreto qué hace?
—A la persona que trabajaba en mi casa le pago un sueldo ético. No sé cuántos candidatos y políticos pueden afirmar lo mismo. Aunque me esfuerzo por brindar ayuda siempre siento que no es suficiente, es como si estuviera en deuda. Me gustarían menos diferencias en el Chile 2010. Un país más justo.
—¿Vota?
—Me inscribí porque entré a trabajar en la televisión y pasé a ser un referente, pero pasé años siendo de los jóvenes no inscritos.
—¿Preferencia política?
—No me gustaría que por dar mi opinión política lo que diga en las mañanas se tiña de un color, no quiero que haya ruido en mi mensaje.
—Felipe Camiroaga lo ha hecho.
—El se puede dar ese lujo porque tiene una gran trayectoria. Yo no me he ganado eso aún. Tengo clara mi tendencia, pasa más por el candidato que por la coalición, mi elección de Presidente irá por ahí.
Hay cierto misterio en ella. Quizá porque aunque todos saben que tiene una relación hace seis años con Marco Antonio López, y que hoy viven juntos, lo que se comenta sobre ellos no pasan de ser puros rumores. Ella es estricta: no da detalles.
—¿Por qué ese misterio en torno a su pololeo?
—Más que secretos, tengo vivencias íntimas. Con Marco Antonio vivimos lo ordinario en forma extraordinaria, él no es mi secreto, es mi amor, el hombre que me llena y con el que comparto todo. Con él he aprendido que el sol se puede reflejar tanto en el océano como en una gota de agua.
—Es como su gurú también, cuando habla de fe… ¿se refiere a algún grupo espiritual?
—Nunca he meditado ni nada parecido, no soy seguidora de ningún grupo o gurú espiritual, no pertenezco a una secta ni a otro grupo, mi relación con lo espiritual pasa por mi conexión con Cristo. Con Antonio, el 2007, fuimos al matrimonio de una prima a Croacia y de ahí a Jerusalén, Galilea, al desierto de Negev, siguiendo el camino de Jesús…
“Me bañé en el Mar Muerto y casi muero. Me dio un shock alérgico gravísimo, se me hinchó la cara como un melón y si no es por un antialérgico que me dio Antonio a tiempo, las vías respiratorias se hubieran cerrado y no lo estaría contando. Viajé de urgencia a Jerusalén, menos mal que todo salió bien y la atención médica fue la correcta. Hay muchos comentarios desubicados sobre mi pareja, pero no me desvivo por desmentirlos. Si lo hiciera no terminaría nunca”.
—¿Es verdad que se casa el próximo año?
—Parece que no… Alguna vez me voy a casar con Antonio, no por algo especial sino por las ganas, porque llegó el momento. Jamás he andado con el traje de novia, de hecho me han pedido matrimonio antes, otras parejas, y la verdad es que no salté de emoción… Nunca fue un tema que me ilusionara.
—¿Se casará de blanco?
—Me puse tantos vestidos de novia cuando trabajaba como modelo… No sé, no creo.
—¿Y por la iglesia?
—Quién sabe. Me siento casada. Tengo ese compromiso. Para mí el matrimonio no vendría a crear el lazo que ya existe entre nosotros.
—Usted habló de congelar sus óvulos.
—Lo he pensado, pero no lo he hecho.
—¿Adoptaría?
—Tengo desarrollado mi sentimiento maternal al máximo.Y saber que le puedes cambiar la vida a otro con un acto de amor así es muy lindo.
—En el sexo, ¿qué tan osada puede ser?
—Todo lo necesario. Es algo tan común como la comida, es la clave entre hombres y mujeres.
—Entonces sabe lo que quiere y lo pide.
—Es que si hablo de mi sexualidad, estaría involucrando directamente a mi pareja, así que no puedo responder. En todo caso tiene un significado más íntimo, no sólo por el fin último del acto sexual.
—¿Alguna vez se ha disfrazado?
—Sí.
—¿Qué fantasías sexuales tiene?
—Le hago caso a los expertos. Dicen que es mejor que las fantasías queden como tales porque en el momento de la verdad… ¡cuac! Si uno es sano de mente, lo es sexualmente, no hay que cohibirse.
A fin de año termina su contrato con TVN. Está segura que renovará. Ni se imagina trabajando en otro lugar. Mientras estuvo enferma aprovechó de ver su competencia. “Por ejemplo, José Miguel Viñuela con Javiera Contador se han mimetizado, se parecen un poco. El día que los vi estaban con colores parecidos, se veían muy hermanables. El de Chilevisión nunca lo pude agarrar, parece que dura poquito. El del Trece tiene colores llamativos, Fernanda estaba accidentada, vi a Sebastián Jiménez, tienen unas tertulias, como el Buenos días… de antes”.
—Mientras estuvo enferma la volvió a reemplazar Katherine Salosny y subió el rating.
—Siempre es igual, hacen las comparaciones y es natural porque otra animadora trae novedad. No le encuentro más cuento a eso.
—¿Y cómo está su amistad con Felipe?
—Somos muy respetuosos, nos llevamos bien, ahora somos compañeros de dieta…
—¿Qué no haría nunca en televisión?
—Transar mis principios más profundos. No me acostaría nunca con un jefe —ríe fuerte—. No estaría dispuesta a pagar un costo familiar y de pareja.
—¿Se ha sentido usada por el medio?
—Todos los días, porque también está la parte oscura o más vulgar del trabajo: tienes que hacer esto porque te pago. Nos usamos diariamente, es una transacción donde todos ganamos.
—¿Imagina su futuro como empresaria?
—En realidad no. Siempre he pensado que podría irme a vivir a Hvar, la isla de mi mamá en Croacia. Lo digo idílicamente, pero no se si podré.






