Ladies first es una de las consignas que por estos días manda en materia de innovación hotelera. Del universo total de huéspedes en el mundo, se estima que cerca del 60 por ciento son mujeres. Con estos datos en mano varias cadenas hoteleras crearon en Estados Unidos y Europa el concepto de hoteles Female Friendly, donde el servicio está orientado a las necesidades femeninas, ofreciendo desde hoteles sin el acceso a hombres, hasta otros con las comodidades para hacerlas sentir regaloneadas. Un buen ejemplo es el Crowne Plaza Hotel de Bloomington, Minessota, donde hay pisos exclusivos para mujeres, el baño cuenta con una amplia gama de los mejores productos de belleza, además de amplios espejos, secadores de pelo profesionales y flores frescas todos los días. 

Lo mismo ocurre en el piso 17 del Bella Sky de Copenhague, donde las huéspedes son recibidas con tonos rosados; el Naumi en Singapur y el Georgian Court de Vancouver, que luego de lograr un éxito rotundo con su Orchid Floor, ya está preparando sus instalaciones para una segunda planta. 

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En Sudamérica, el nuevo Hyatt Place ha tomado la consigna como leitmotiv. Ubicado casi en la esquina de Américo Vespucio con Avenida Vitacura, es el primer Hyatt Place —una de las 9 marcas de Hyatt Hotels Corporation— en instalarse en Sudamérica (sólo en Estados Unidos existen 193). Con una inversión de 25 millones de dólares, su apertura está proyectada para las próximas semanas, cuando entre a competir con la amplia oferta de hoteles cuatro estrellas de la capital, segmento que ha crecido enormemente en los últimos cinco años, de la mano de la expansión económica del país. “Nos diferenciamos del resto en dos aspectos: con tecnología de punta y con nuestro servicio, orientado netamente a la comodidad de los huéspedes y sus necesidades particulares”, asegura Sergio Ortiz, gerente general.

Su opción por las mujeres está encarnado en el programa Women’s Experience, uno de cuyos sellos distintivos es la pulcritud: las habitaciones cuentan con ropa de cama blanca y prescinden de cojines, pieceras y accesorios que pueden acumular polvo. Pensando en que muchas mujeres  viajan solas, la seguridad se convierte en un factor fundamental. Es por ello que, al realizar la reserva, son ubicadas automáticamente en las habitaciones intermedias: ni al final del pasillo, ni al lado del ascensor, además de ser atendidas sólo por mujeres en caso de pedir comida o algún servicio personalizado. Los productos del baño fueron creados especialmente, dejando atrás el concepto de champú o crema de hotel, con ingredientes de alta calidad, exquisitos aromas y dermatológicamente testeados. Otro plus es el servicio de entrega privado, donde se pueden solicitar artículos femeninos (desde laca, esmaltes de uñas, hasta plancha para el pelo) y otros como cables y revistas. 

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Su lado tecnológico es otro atributo. Las 140 habitaciones y 20 suites, con 29 y 53 metros cuadrados, respectivamente  —al igual que el gimnasio y la piscina temperada— cuentan con una vista privilegiada a la ciudad, especialmente a la Cordillera de los Andes, además de una estación de trabajo, Wi-Fi sin costo, TV LED de 46 pulgadas con internet e IPTV, iHome y servicio de impresión remota.

Además, hay WiFi 100 MB en todo el hotel, incluso en el ascensor. Desde la habitación se pueden subir documentos a una página definida, para luego —mediante una clave— imprimirlo. El servicio es compatible en muchos lugares del mundo. Y como los documentos permanecen en la nube por 48 horas, pueden ser recuperados desde lugares remotos, por ejemplo para hacer una presentación en otro país. “Es un hotel con tecnología de punta. 100 por ciento en beneficio del huésped, muy amigable. Ideal para la gente de negocios que necesita estar siempre conectada y por supuesto, también para las familias con niños que quieren utilizar una consola y estar siempre online”, asegura Sergio Ortiz.

Un restorán con cocina abierta las 24 horas y su opción por la sustentabilidad en su construcción completan la oferta de este hotel online y con vocación por las mujeres.