La semana pasada, y a casi 27 años de su estreno, la canción “November Rain” de Guns N’Roses anotó otro hito en su bitácora: Se transformó en el primer clásico en superar la barrera de los mil millones de reproducciones en YouTube. 1.000.000.000. Así de larga se lee hoy su cifra de visionados bajo el player de la plataforma.

Puede que, así como así, no suene a gran cosa para quienes han sido nacidos y criados en la era digital, pero basta escarbar un poco en esa lista de 120 videos para lograr entender el logro: Amén de un dominio absoluto de lo musical por sobre otra clase de contenidos (apenas un par de videos infantiles escapan a esa norma), son los hits de la última década los que gobiernan la nómina.

Además de “Despacito” en el número uno, nombres como Wiz Khalifa, Ed Sheeran, Bruno Mars, Justin Bieber, Maroon 5, Taylor Swift y Katy Perry imponen allí sus términos, mientras que en el resto de esta “lista 1000″ el abanico se amplía en protagonistas, pero no en patrones.

Adele, Major Lazer, Calvin Harris, Sia, Fifth Harmony y buena parte de la escena latina urbana, con figuras como J Balvin, Shakira y Enrique Iglesias, son otros de los que se cuelan en este universo, inaugurado recién en 2012 por el “Gangnam Style”. También hay espacio para uno que otro “one hit wonder”, como Gotye o Carly Rae Jepsen. Es decir, sólo éxitos juveniles de los últimos cinco años. Diez, cuando mucho.

Pero no hay que escandalizarse. Mal que mal, YouTube es una plataforma nueva (nació recién en 2005) y monopólica, lo que naturalmente lleva a sobre representar los gustos de quienes más minutos disponibles tienen para exponerse a videos (es decir, la última generación, y las siguientes en orden decreciente). De ahí que en esta lista no figuren Madonna, Michael Jackson, los Beatles, Elvis Presley, Pink Floyd, Abba o las canciones de “Grease”, por mencionar algunas.

¿Pero por qué sí “November Rain”? La explicación inmediata está sin dudas en el regreso del núcleo original de Guns N’Roses, anunciado en 2016. Ese año, Axl Rose y Slash protagonizaron una de las reuniones más esperadas, pero también más impensadas de la música popular, y prueba del entusiasmo despertado es la tendencia en el registro de visitas del videoclip: A lo largo de 2017, el promedio de reproducciones fue de 560 mil por día. Es decir, más de 200 millones sólo durante esa temporada.

Pero lo claro es que esa efervescencia no la produciría cualquier reunión histórica e improbable. Si Morrissey y Johnny Marr decidieran reflotar a The Smiths, por ejemplo, seguro que “Ask” no estaría ni cerca de entrar en la lista que hoy discutimos.

Para ello, además, se requiere haber encendido un fuego de popularidad de tal magnitud, que aún un cuarto de siglo después pueda seguir encendido. Y Guns N’Roses lo hizo: Mal que mal, discos como “Appetite for Destruction” y “Use your Illusion” anotan ventas que superan los 30 y 40 millones de copias, lo que los ubica largamente entre los más vendedores de la historia.

Pero incluso ese antecedente y el del retorno pueden no ser tan excluyentes. ¿Dónde más fijar la mira, entonces?

Pues en el propio video. Quizá el logro hoy es de “November rain”, y no de “Patience” o “Welcome to the Jungle”, porque el de aquella canción remite como pocos a la época dorada del videoclip. Esos tiempos en que dotar a los temas de un correlato audiovisual, era parte esencial en la promoción de cualquier single, por lo que había que invertir e innovar.

El clip de “November rain” costó un millón y medio de dólares, lo que lo ubica entre los más onerosos de todos los tiempos, con una serie de excentricidades en el desglose: Además de las intrínsecas (ser un sencillo de nueve minutos de duración y moral barroca), cuenta con una iglesia en un descampado construida especialmente para la ocasión (sólo ahí se fueron 150 mil dólares), los solos de Slash fueron captados desde un helicóptero, se contrataron 1500 extras para la toma en el teatro, la modelo Stephanie Seymour fue velada en un ataúd de 8 mil dólares, y así suma y sigue.

Un hito irrepetible, tras el remezón en la industria discográfica a principios de siglo. Una ventana hacia una época magnificente que no regresará, pero que dejó verdaderas pachotadas audiovisuales como ésta.

Nadie sabe cuál será el próximo clásico en lograr los mil millones en YouTube, impulsado por el ventarrón de la nostalgia, pero una cosa es segura: No será una pieza cualquiera, sino una con tantos argumentos como este inolvidable sencillo de los Guns N’Roses.

 

Comentarios

comentarios