Hace algunas semanas, la ciudad de Valparaíso recibió a uno de los proyectos musicales más interesantes que hoy se escuchan en Argentina. Se trata de la banda Paloma del Cerro, cuya sonoridad musical, transita por una fusión de sonidos que mezclan el folklore, la electrónica y el hip hop entre otros géneros. Una verdadera “experiencia” para quienes han tenido la ocasión de verlos en vivo o de escuchar su disco “Gozar hasta que me ausente”. Aquella experiencia les valió una nominación a los Premios Gardel 2012.

Vía Skype conversamos con Paloma Kippes, su carismática vocalista, quien no sólo aporta la voz en esta banda, sino que además ofrece una interesante visión sobre la música como terapia-sanadora.

¿Cómo fue el paso de tu banda por nuestro país?

Estuvo muy bueno, fuimos a Chile 12 días y tuvimos ocho toques (recitales), casi no descansamos nada y cada toque más precioso que el otro, hubo gente que nos seguía por Valparaíso, Viña y Santiago. Incluso, una familia el día que tocamos en “el clan” en Santiago, vino del sur a vernos.
El público chileno tuvo una respuesta muy buena, sinceramente no lo esperábamos, era nuestra primera vez en ese país. El proyecto es bastante nuevo, tiene un año y medio recién. La primera noche había gente que se sabía los temas.

¿Cómo nació Paloma del Cerro, considerando que tu como Paloma Kippes estuviste dedicada a otra cosa antes?

La primera vez que conocí Chile fue yendo a una PPM (Pre Production Meeting) en mi antiguo trabajo de productora publicitaria. Traté de escuchar lo que mi corazón decía, no me gustaban ni los tiempos de la publicidad ni los tratos. La música siempre estuvo conmigo, en la secundaria, en la facultad y mucho no me animaba porque no había ido al conservatorio. En un principio, me daba miedo soltar todo, pero confié. Me gusta cantar, estudio canto hace mucho y empecé a armar el disco, todo el know-how de producción me sirvió para producir este proyecto.

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¿Por qué deciden ponerle ese nombre a la banda?

En nuestro folklore hay muchas palomas, Paloma Bumbuna, Palomita blanca y una vez , un coplero llamado Raúl Tarifa, me dijo ,”vos tenés que ser Paloma del Cerro” y lo dijo con tanta convicción que le dije, “Te lo tomo Tarifa”. Me gusta que evoque el cerro, la cadencia del subir y bajar de la copla.

Paloma del cerro tiene un color musical , una estética especial, mezclando diversos estilos.

Gerardo “Grod” Morel, que es el productor de Paloma del Cerro y con quien hice música siempre, viene del “palo” de la electrónica, acaba de ganar un premio muy importante en Buenos Aires, del centro cultural Borges.  Y yo nací en capital, el beat electrónico está arraigado en mi sangre, pero he viajado mucho por Latinoamérica y he vivido la riqueza cultural de nuestro continente y pensé, esto hay que unirlo, vivimos el 2013, la tecnología está en todas las casas de familia, de hecho yo hago clases de canto a chicos de escasos recursos y les pregunto cómo escuchan música y me sacan sus celulares. Hay un punto donde la tecnología nos está atravesando a todos con internet, nos pueden escuchar en cualquier punto a través de las redes sociales, de eso se trata esto.

¿A quiénes toman como referentes musicales?

Es bien dispar todo, desde Nina Hagen, alemana loca, que a mi me gusta mucho, Luzmila Carpio de Bolivia, Yma Sumac peruana, también muchas grabaciones de indios de la Amazonia, de Argentina, me gusta escuchar la música que si está hecha del corazón, es hipnótica. Bela Fleck, música Africana, etc.….trato de abrirme , porque cuando uno se cierra pierde información
De Chile me encanta Violeta Parra y todo lo que es el folklore altiplánico del norte de Chile y Argentina, además de las melodías del sur de Perú. Respeto por lo que ha hecho gente como Pedro Aznar.

En tu faceta de Paloma Kippes trabajas en talleres de sanación a través de la música. ¿De qué se trata eso?

Los talleres son un gran regalo a mi vida porque también fue animarme a darlos sintiendo el canto desde la experiencia personal.
Mucha gente me dice: yo no sé cantar, yo no puedo cantar y en realidad todos nacemos con este instrumento. El cantar espanta los malos espíritus dicen nuestros nativos del norte, yo creo profundamente en eso.
Empecé a estudiar como enseñar el canto desde el cuerpo, no desde la cabeza, algunos me dice “desafino”, pero yo pregunto desafino con respecto a qué, quién da el patrón. Cuando escuchas las culturas originarias, lo más rico es cuando pegan en el borde de la afinación.
Hoy todos los discos pasan por el Melodyne, que es este programa que afina, lo interesante está en un cantante que se la juega, pero por algo original.

En la dinámica actual de la música, ¿cómo lograron entrar al mundo de las redes sociales?

Es como un lugar donde se genera un contacto más directo, sin fronteras, justo hace unos meses me pidieron “Gozar hasta que me ausente” para usarlo en Colombia. La red social tiene esa cualidad tan benéfica, hay un cambio en el negocio musical y nosotros tenemos que estar abiertos al cambio, hoy ya hay computadoras que no vienen más con cd-players, la gente escucha música en su celular.

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¿Y tras el éxito del primer disco, habrá un segundo?

Está en el horno, se está cocinando, tengo cinco temas al 80% y otros cinco que están en proceso. Hay algo parecido, mantenemos lo del culto al baile, la alegría y la reflexión, tiene formato de banda que el primero no tenía,  hicimos una “chacarera step” y fusionando, cambiando de tempos, jugando con el universo magnífico de la música, sin encasillarnos, hacemos lo que nos gusta.
El primer disco es multi-target, le gusta mucho a los niños y a la gente grande y me parece que fue muy bueno eso, que no se quede en un target.  Si se lo pones a un niño, lo baila, lo canta. Pero también está el cariño con que tratamos el folklore y que también genera respeto.

¿Próximos proyectos?

En algún punto dijimos después de Chile y Córdoba , vamos a focalizarnos en cerrar el disco, pero también es cierto que nos encanta salir a tocar. El 24 de agosto tenemos un show y ya hay fechas cerradas para los próximos meses. Seguramente vamos a volver a Chile antes de fin de año.

>Paloma Kippes se diversifica, podemos verla como actriz en Imágenes Paganas, el filme sobre Virus y Federico Moura y también a full con sus proyectos en la música y los talleres. Ojalá su crecimiento musical permita que podamos apreciarla por ejemplo en un escenario como Olmué, cita ideal para mostrar su talento.

>Revisa el video de Curandera Curando:

 

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