Para muchos la llegada del invierno es sinónimo de una verdadera mudanza en el hogar, se guardan las poleras y se sacan las parkas y abrigos. En medio de ese proceso natural de cada año y que por desgracia aún no termino, aparecieron muchos recuerdos, entre ellos unas cajitas transparentes con algo de polvo encima y que formaban una perfecta y compacta unidad con una cinta magnética en su interior.

Los viejos y recordados cassettes TDK, Maxell y Sony que encontré por culpa del orden invernal, me trajeron una cantidad de recuerdos de aquellas viejas jornadas en que trasnochaba para grabar en una de esas cintas, el nuevo disco de Marillion, de Yes o Pink Floyd que se anunciaban como estreno en el trasnoche dominical de la vieja Radio Concierto. Cuántas veces conviví con los nervios y la angustia de que no quedara cortada ninguna canción al hacer el inevitable cambio de lado en un cassette de 60 ó 90 minutos.

Para muchos quienes ya cruzamos los 40 años, el cassette fue parte de nuestra vida juvenil, tener un walkman o personal stereo representaba no sólo un elemento diferenciador, sino también un grado de independencia que muchos agradecimos en años complejos en nuestro país, donde la música compensaba varios “malos ratos”.

Es inevitable que asocie esa época de los cassettes al rock latino, Bandhada, Aparato Raro, Los Prisioneros, Upa! o los experimentales Fulano o Electrodomésticos son hijos de esta generación del cassette, donde muchos usábamos el lápiz para adelantar o retroceder con el fin de ahorrar pilas.

Wp-Cassette-450En días en los que el vinilo ha vuelto en gloria y majestad , incluso en nuestro país, donde los discos de Los Prisioneros, Lucybell y Manuel García se pueden encontrar por 15 mil pesos, algunos apuestan también por un renacer de los cassettes.

Así lo creen al menos en Canadá, donde la empresa www.duplication.ca ofrece como uno de sus productos estrellas a los viejos y queridos cassettes.

“Hemos cambiado productos en función del estilo y la razón de la demanda”, explica Denise Gorman, una de las propietarias de la compañía con base en Montreal, Canadá y cuyo nombre original era Analogue.

Ahora están volviendo al mismo medio con el que todo empezó. “Los cassettes son ahora son una de nuestras principales atracciones en este momento” aseguró la ejecutiva.
Pero como www.duplication.ca era originalmente una compañía fabricante de cassettes, está bien posicionada para sacarle beneficios a la moda sin tener que invertir en nuevos equipos, reveló una nota publicada hace algunas semanas por BBC Mundo.

Y Gorman dice que “mientras las bandas quieran empaquetar su música, Analogue estará dispuesta a subirse a la próxima tendencia.”

Muchos aún guardamos nuestros cassettes por aquellos recuerdos que se nos vienen a la memoria alrededor de su tamaño y su sonido. Pero también como un símbolo de los años en que por fin nos sentimos libres para andar con nuestra música en la calle o en la micro, sin las ataduras de estar enchufados.

En tiempos del MP3, los Ipod o las descargas digitales, un poco de nostalgia nunca está de más, aunque muchos nos miren como idealistas. Por ahora yo cuidaré mis cassettes y mantendré limpios los cabezales del Deck, en una de esas también regresan como el viejo tocadiscos.

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