Me pareció genial el documental sobre Janis Joplin, Little Girl Blue, que siguen dando en Centro Arte Alameda a las 21 horas y que también fui a ver el martes 19 de enero, cumpleaños de Janis, al Cine Hoyts de La Reina (pusieron el volumen un poquito bajo ¡esto es rock!).

El Festival In-Edit Nescafé Chile avisó que gracias a la imponente respuesta del público, se repetirán sesiones en el cine Hoyts La Reina y ¡el documental estará en cartelera del Centro Arte Alameda todo el verano!.

El título (Little Girl Blue o Pequeña niña triste) corresponde a una antigua canción de Rodgers y Hart (1935), que alguna vez cantaron Louis Armstrong, Ella Fitzgerald y Rosemary Clooney. Cuando uno escucha la versión de Janis Joplin, al final de la película, no puede evitar que le corran las lágrimas. En su versión, Nina Simone mezcla maravillosamente una canción infantil tradicional con el tema de Rodgers y Hart. Amy Winehouse hace una versión “a la Janis Joplin”; con el fin de conseguir una versión más concentrada, más fuerte, más impactante, Janis se salta el estribillo —el bridge—, canta dos estrofas, viene el intermedio musical, y canta una última estrofa, lo que ha sido muy discutido.

“Se está cantando a ella misma”, dicen en los comentarios de YouTube.

Me llamó la atención que los espectadores se quedaron hasta el final, emocionados, y vieron pasar todos los créditos. Creo que es un documental formidable. Tal vez un pequeño error es el enfoque que le dan a su partida de Big Brother and the Holding Company, la banda de San Francisco que la lanzó a la fama. Tal vez porque varios de los colaboradores principales del documental pertenecen a ese grupo –como el bajista, Peter Albin–, se ve como un despropósito su partida. Y, claramente, no es así. Janis Joplin estaba muy grande para Big Brother y necesitaba música más compleja.

“La psicodelia brillante pero destartalada de Big Brother parecía un obstáculo para un mayor éxito de Janis Joplin”, señala Mark Paytress en su excelente Historia del Rock. A fines de 1968, Janis abandonó la banda. “Como líder de su nuevo grupo, Kozmic Blues Band, que estaba más cerca del soul e incluía una sección de vientos, Joplin estaba de gira permanente, actuando en Woodstock y otros festivales. Intentó desintoxicarse, contrató a un buen grupo de músicos, la Full Tilt Boogie Band, y casi había acabado su cuarto álbum, Pearl”, afirma el autor.

Los propios músicos de Big Brother dicen en el documental que ellos saben que no tienen preparación y que tocan como les sale no más. Que no tienen formación y tienen un sonido “crudo”, lo que puede ser una ventaja, y a mucha gente le gusta; de hecho, a mí me gusta. ¡Cómo debe haber luchado Janis para conseguir que los músicos de Big Brother consiguieran la sutil versión del “Summertime”, de Gershwin, que incluyeron en “Cheap Thrills”! El documental muestra parte del proceso (agotador, por cierto).

Lo que queda claro es que Janis podía ser mucho más musical y mucho más completa. Dicho en pocas palabras, Big Brother le quedaba chico.

Con su afinación sorprendente, su timing perfecto y una potencia extraordinaria (la cantidad de armónicos que arroja llegaban de San Francisco a Los Angeles), ella iba evolucionando hacia el soul, hacia un sonido más complejo, más rico.

En el documental muestran cómo la impactó una presentación de Otis Redding, y cómo trató de “sacar” algunos de sus trucos de interpretación. Entonces, ella intenta imitar su sonido, incorporando bronces, y forma Kozmic Blues Band. Para colmo, se llevó también al guitarrista de Big Brother, Sam Andrew, lo que debe haber molestado todavía más a Peter Albin.

Otro pequeño error, imperdonable para mi gusto, es que cuando entrevistan al director del documental sobre el Monterey Pop Festival (1967), D.A. Pennebaker, éste comenta cómo se las arregló para filmar las reacciones de Mama Cass, de los Mamas and the Papas, mientras Janis Joplin cantaba el blues “Ball and Chain”, y no muestran todo el episodio de Cass con la boca abierta (literalmente). Todos han visto este video de Monterey, y acá dejan pasar la oportunidad.

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