Si quisiéramos hablar sin rodeos de Fauna Primavera, deberíamos partir por un reconocimiento: prácticamente desde su origen, el festival antes conocido como Primavera Fauna ha debido convivir con ciertas mochilas. Una de ellas se refiere a este como un evento que apunta a una cierta élite, no necesariamente social, pero tal vez sí musical y tendencial. Alternativo, indie… hipster, en definitiva.

Con algo de prejuicio y otro tanto de información parcelada, muchos de los que lo ven desde afuera se convencieron de que este es un espacio donde la cultura Instagram y la moral #hayqueir, a veces se imponen al simple goce de encontrarse de frente con bandas y solistas. Sin embargo, el paso de los años ha dado cuenta de una organización que ha ido tomando nota de estos aspectos, hasta llegar a esta edición —el próximo 10 de noviembre en Espacio Broadway— en la que sandías caladas, joyitas y apuestas, parecen mezclarse en justo equilibrio. En lo alto, como siempre, figuran nombres afincados en la música alternativa y el sonido de vanguardia, pero que desde ahí han buscado un alcance que excede por mucho a las etiquetas.

lorde

Qué mejor ejemplo que Lorde, el plato fuerte de esta octava versión. La neozelandesa arribará por segunda vez a Chile ya no como una adolescente prodigio de futuro incierto, sino como una promesa que luce cada vez más consolidada. Prueba de ello es la recepción a su segundo disco Melodrama, calificado por la publicación británica NME como el mejor álbum de 2017. Los norteamericanos MGMT son otros que también muestran un interesante desarrollo: tras haber conquistado los rankings y la crítica en 2007, con un disco que unánimemente fue calificado como el mejor de esa temporada (Oracular Spectacular), el dúo entró en una espiral de experimentación que escribió su más reciente capítulo hace solo unos meses, con el esperado álbum Little dark age, su primer LP en cinco años. Así, con cuatro producciones a cuestas, en su repertorio hoy conviven tracks de espesura y complejidad, junto al imperecedero influjo pop de singles como Kids y Time to pretend. Pero en estas horas previas, uno de los fichajes más celebrados ha sido At the Drive-In. Los estadounidenses, liderados por el también Mars Volta Omar Rodríguez-López (hoy productor de Mon Laferte), concretarán su debut en Chile, donde sacudieron a un importante núcleo de seguidores gracias a una fórmula rockera que, además de fuerza y electricidad, abre espacios a la experimentación. Y aunque ha pasado un tiempo, la épica del regreso sigue impregnando al grupo, reunido por primera vez en 2012, tras once años de distanciamiento, y nuevamente en 2016. De ese último retorno nace el disco In•ter a•li•a (2017).

mgmt

Death Cab for Cutie, en tanto, también debutará en nuestro país tras dos décadas de un recorrido que, a inicios de este siglo, los tuvo en lo alto de una escena indie entonces emergente, con peak en el disco Plans, de 2005. Una temporada de halagos similar a la que hoy viven los norteamericanos Deerhunter, la argentina Nathy Peluso y, a escala local, la chilena Rubio, chapa con que Fran Straube decidió salirse del formato banda de Miss Garrison y Fármacos, para recalar en una electrónica envolvente y gélida. Su contraparte podría estar en Dengue Dengue Dengue, otros que acuden a las máquinas, aunque para releer sus raíces peruanas. Javiera Mena (en plena promoción del disco Espejo), Warpaint y Nina Kraviz son otros de los que completan la nómina del próximo 10 de noviembre en Espacio Broadway, lugar al que se retornó en 2017 tras una fallida experiencia en Las Condes y Huechuraba, y donde se anuncian una serie de complementos para los asistentes. Los más relevantes vendrán de la mano de los chefs Lele Cristóbal (Café San Juan) y Benjamín Nast (De Patio), quienes se encargarán de poner el sello de autor a un nutrido sector de comidas, y de ratificar que este 2018 Fauna Primavera no quiere ser solo un festival, sino una completa experiencia.