Los hologramas llegaron para quedarse. La noche del domingo recién pasado Las Vegas se vistió de gala para recibir a un popurrí de artistas y celebridades entorno a una nueva versión de los premios Billboard 2014, y lo que parecía otra noche más de música masterizada y pop en exceso, se superó con creces gracias a una escena pocas veces vista: Michael Jackson en el escenario cantando y bailando Slave to the rhythm, un holograma que por momentos nos hizo pensar en la resurrección. Claramente la impactante aparición no era coincidencia.

El 13 de mayo recién pasado se lanzó el segundo disco póstumo de Jackson titulado Xscape, el cual ya se alza en el ranking como uno de los más vendidos en Estados Unidos, gracias a su exitoso primer hit Love never felt so good junto a Justin Timberlake, uno de los artistas más galardonados en esta versión de los premios.

Según el sitio web de Billboard, la preparación del increíble holograma que revivió al creador de Billie Jean –quien falleció el 25 de junio de 2009–  fue de medio año, lo que incluyó la planeación, grabación y coreografía, y contó con 16 bailarines y 5 músicos en escena. Para lograr la anhelada perfección se necesitó de la ayuda de los coreógrafos y hermanos Talauega, quienes trabajaron en la gira de 1997 History con Jackson, y de la dirección de Jamie King, encargado del show Circo del Sol inspirado en el rey del pop. Como resultado de esta asociación, se generaron por computadora los movimientos del holograma –como el clásico moonwalk–, y se usaron como referencia los vestuarios y el escenario utilizado en el exitoso disco Dangerous. Finalmente, la sumativa de estos ingredientes dio vida a la impresionante presentación en los BBMAs.

Un dato importante a destacar, es que los productores vieron por primera el show tan sólo 8 días antes de la presentación oficial, por lo que la apuesta tecnológica de los Billboard Music Awards fue confirmada sólo algunos días antes.

Calificada de impactante y majestuosa, la aparición de Michael Jackson no fue el primer holograma creado para representar a un ídolo musical. Cómo olvidar el día en que Celine Dion cantó con Elvis Presley en un especial de caridad del recordado programa de talentos American Idol en 2007. En esa ocasión, el rey del rock and roll revivió para interpretar junto a Dion su éxito de 1968, If I can dream, canción con la que llegaron al número 1 en iTunes. El sorprendente show sin duda ayudó a recaudar los 76 millones de dólares que finalmente se recolectaron esa noche.

El rey del pop, o el del rock and roll. Da lo mismo. Presentaciones únicas que gracias a la avanzada tecnología son posibles, y que pocos fanáticos olvidarán, pero que más temprano que tarde se masificarán. No se extrañen si un día no muy lejano The Beatles hace un tour mundial y sus tickets se agotan en un par de horas. Todo, gracias a la magia de los hologramas.

> Revisa la presentación del holograma de Michael Jackson en los Billboard Music Awards 2014