El vínculo de Alemania con Chile no es algo nuevo. El sur de nuestro país, tiene mucho de los paisajes germanos y por ello llamó la atención de miles de inmigrantes que encontraron en nuestras tierras un oasis para escapar de la agitada Europa, de las primeras décadas del siglo XX.

Nuestro fanatismo por la cerveza también nos une a los germanos, lo mismo el gusto por los embutidos, los lomitos y el chucrut.

Hoy Alemania se hace nuevamente cercana, por la gran presencia de futbolistas chilenos en la Bundesliga, el campeonato de fútbol alemán de Primera División: Vidal, Aránguiz, Vargas, Albornoz, Marcelo Díaz, Jara son parte de uno de los torneos más atractivos del planeta y eso giró las miradas hacia ciudades antes lejanas del común de los chilenos, como Münich, Hamburgo, Hannover o Leverkusen.

Pero Alemania, tiene un lado musical que es muy interesante de descubrir. En los últimos años, una gran camada de bandas y solistas salieron a conquistar al público cantando en su propio idioma, lo que parecía difícil por lo complejo que resulta su pronunciación.

No obstante, el alemán se abrió paso y bandas como Tokio Hotel cautivaron a los adolescentes europeos e incluso alcanzaron el estatus de fenómeno mundial, llenando estadios y arenas. El rock alemán, nos regaló bandas que hasta hoy son símbolo de una tradición musical que da para estudio. El caso más emblemático, el de Kraftwerk, considerados los verdaderos padres de la música electrónica. También nombres como Boney M, Nena con su inolvidable 99 Luftballons o Scorpions permanecen en nuestro disco duro. En otro estilo no se puede olvidar a Can, Tangerine Dream, Popol Vuh, Eloy o Die Toten Hosen.

En Chile, muchos recuerdan la presencia de Rammstein en el Estadio Bicentenario de La Florida el 2010. Una verdadera catarsis de dos horas, en un espectáculo que atacaba, sin piedad, los cinco sentidos.

Hoy que nuestros ojos y oídos vuelven a estar pendientes de Alemania, los invito a descubrir la música de Silbermond, de la localidad Bautzen. Con cuatro discos de estudio en el cuerpo y varios Dvd’s en vivo, son una interesante mezcla de pop con pasajes melódicos y algo de rock. La voz de Stefanie Kloss su cantante, es inconfundible y muy interesante. Durch die nacht, Krieger des lichts y el clásico Symphonie son algunas de sus canciones más conocidas.

Y hablando de vocalistas, aparecen tres bandas recomendables: Juli, oriundos de Giessen, cerca de Francfort, con un sonido muy similar al The Cranberries.
Wir Sind Helden, otra interesante apuesta y cuya popularidad se debe en gran medida al discurso social de sus letras que abordan la dura realidad de la juventud germana, sobre todo la que creció en lo que fue la Alemania Oriental.
El caso de Die Happy es diferente. Su cantante Marta Jandova, es de origen checo, pero con residencia en Alemania desde muy joven. Su sonido es muy variado, con un rock muy potente amparado en el sonido de las guitarras, pero con trabajos unplugged de real calidad, donde se puede apreciar mucho mejor, el sonido de la banda, cuya particularidad además, es que cantan en inglés.

Un par de recomendaciones más para que descubran la música alemana del siglo XXI: El dúo Rosenstolz, muy interesante de escuchar sobre todo en vivo, donde se conectan muy bien con sus fans. La austriaca, radicada desde el 2005 en Alemania, Christina Sturmer, el cantante de soul Xavier Naidoo, Annett Louisan, con una propuesta muy bella que mezcla el pop, la chanson y la balada.

Hay mucho por descubrir en un mercado que marca tendencias no solo en el deporte y la economía, también en la música, donde las diferentes regiones del estado Federal aportan para hacer de Alemania, un gigante que siempre despierta para sorprendernos.

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