“Todos los que van a nuestro show bailan, cantan y hacen un viaje al pasado y, cuando salen, se sienten mejor”, dice John Acosta (48), el Barry Gibb de la banda homenaje a los Bee Gees que se tomará Santiago. Directo desde Las Vegas, el concierto es parte de una serie de tributos que, este año, visitarán nuestro país. “Hemos estado en Canadá, Filipinas y ya estuvimos en Chile hace unos años”, dice, y asegura que el público latinoamericano, por su calidez, es el que más sabe apreciar un show en vivo.

La aventura retro de Acosta empezó hace diez años. “Nací en Uruguay pero me crié en Canadá, y ahí empecé haciendo pequeños shows con mi grupo, relata. “Comencé a tocar canciones de Barry Gibb y mis amigos me dijeron ‘¡tienes que hacer un tributo!’”. La suerte lo acompañó: poco tiempo después, encontró una banda que homenajeaba a los Bee Gees y que buscaba a su vocalista principal. Instalado ahí, la agrupación hizo pequeñas giras locales hasta que se cruzaron con una oportunidad de oro: Las Vegas.

Judy Alberti, la legendaria directora de entretenimiento en Station Casinos de la ‘ciudad del pecado’ fue la que los escuchó y los invitó a convertirse en un show estable en sus escenarios. El resto es historia, dice Acosta. “Con espectáculos fijos en dos locaciones de Las Vegas, comenzamos con giras nacionales y luego gestionamos shows en el extranjero”. Uno de ellos, el que los traerá al salón del Hotel W y que será el primero de varios shows tributo preparados para este año con Barbra Streisand, Neil Diamond y Whitney Houston, entre otros.

Las entradas van desde los 60 a los 100 mil pesos, y Bee Gees Gold promete una experiencia estelar con éxitos estampados en la memoria colectiva como “You Should Be Dancing” o “Stayin’ Alive”. “Puedo garantizarles que se van a quedar con ganas de más”, dice Acosta, y con el ritmo inmortal de los setenta, no es difícil que así sea.