No movían las caderas como Elvis. Pero algo inquietó a los padres al minuto de sintonizar a las estrellas inglesas por las que sus hijas se volvían locas: el “colérico” peinado que agitaban John, Paul, George y Ringo. “Son pelucas”, aseguraban los adultos sobre el look del cuarteto que debutaba en tierras de Norteamérica en El Show de Ed Sullivan. Pero el impacto real de esa performance superaba la anécdota estética que recogía la prensa al día siguiente. Ese 9 de febrero de 1964, a las ocho de la noche y con la canción All my Loving, se hacía historia en la música y la cultura global. No había retorno: partía la Beatlemanía. La cultura pop abría un nuevo episodio.

Los británicos esperaban el éxito. Sabían que había una buena respuesta a sus canciones al otro lado del Atlántico. Nunca esperaron que hubiera más de 50 mil peticiones formales para verlos en esa primera presentación en los estudios de la CBS de Nueva York. Menos que la Gran Manzana detuviera su ritmo para verlos por la televisión. Y no se exagera. Tuvieron una audiencia superior a los 73 millones de espectadores.

Para conmemorarlo, nuevas imágenes de ese momento fueron rescatadas en un documental de la cadena CBS, que se unió al Grammy. Una previa a la transmisión de un concierto especial para el próximo domingo 9, donde estrellas de este siglo —Alicia Keys, Maroon 5, Eurythmics y John Legend— actuarán en un espectáculo titulado La Noche que Cambió a Norteamérica. Bueno y, de paso, al mundo.