Gracias a mujeres como Miroslava Duma, Elena Perminova, Vika Gazinskaya y Ulyana Sergeenko, todas estilosas, bellas y creadoras de tendencias, la industria de la moda ha puesto sus ojos en la ex Unión Soviética. “Las rusas están de moda” es un título que se reitera en medios de todo el mundo. Revistas como Vogue, Tatler y Harper´s Bazaar experimentan allí un éxito sin precedentes. Y veinte minutos en las calles moscovitas alcanzan para llenar cientos de páginas de street style. Pero, en Rusia también pasan otras cosas en relación a la moda y la belleza. Es que el país quiere aparecer a la vanguardia en materia de inclusión, y cualquier industria es buena para lograr el objetivo. Allí se celebró, por tercera vez, el Miss Independent Beauty Contest, un concurso en el que sólo participan mujeres en silla de ruedas.

Bizarro para algunos, ejemplificador para otros, el certamen es bastante similar a las competencias tradicionales. Las concursantes se preparan y tienen un ejército de estilistas y maquilladores a su disposición. Las once finalistas cantan, hablan de sus talentos, bailan y desfilan ante un jurado compuesto por líderes de opinión y artistas locales. Hombres prolijamente vestidos de traje las acompañan en sus rutinas y las ayudan a deslizar las sillas.

Wp-Bey-193El objetivo de este concurso es “cambiar la percepción que la sociedad rusa tiene de las mujeres minusválidas” y está organizado por una fundación de padres con hijos con capacidades diferentes, que destina los fondos recaudados para financiar los juegos paraolímpicos de invierno. Olga Persyanova, una de las voluntarias que participó en su creación, es contundente: “La gente cree que debe sentir lástima por una persona que se traslada en silla de ruedas… tal vez lástima no sea la palabra… tal vez crean que es su destino. Nosotros estamos mostrando que el destino se puede modificar”. Y el mejor ejemplo es la sonrisa de Nursina Galieva, una rubia con piel de porcelana y ojos celestes, que resultó ganadora. Enfundada en un vestido burdeos con dorado, se mostró emocionada cuando le entregaron las flores y la corona de rigor. “Este concurso sirve para demostrar que nosotras también podemos ser espectaculares y hermosas”, dijo.

El concurso se realizó semanas después de que Elmira Abdrazákova ganara Miss Rusia 2013. La mujer, que se consagró como la más linda del país y ahora irá por la corona de Miss Mundo, recibió una catarata de críticas a través de las redes sociales por su ‘ascendencia étnica’. Hija de madre rusa y padre tártaro, dijo: “Vivimos en un país multiétnico y no veo que sea nada raro. Estamos en el siglo XXI, hay que ser más tolerantes”. Su mensaje, y el de Nursina, hablan de un nuevo capítulo en los parámetros de la belleza. Rusia avanza hacia un mundo más tolerante e inclusivo, y el mundo mira expectante.

>Otras fotos del concurso: http://nbcnews.to/197tctw