Aplausos para comenzar y aplausos para terminar. En la presentación de la colección prêt-à-porter para la primavera-verano del próximo año, el director creativo de la casa de moda florentina, Massimiliano Giornetti, escribió el verano con la “F” de Ferragamo. Una propuesta femenina, de diseños fluidos y festivos, funcionales y de caída suave y delicada, para una colección sobria y sofisticada.

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El primer aplauso se lo llevó la tenista italiana Flavia Pennetta, reciente ganadora del US Open, quien llegó luciendo un favorecedor vestido rojo Ferragamo de encaje, y acompañada de su guapo novio, el también tenista Fabio Fognini. Naturalmente su lugar estaba en el front row junto a Leonardo Ferragamo, la socialité italiana Gabriella Dompe, Dylan Frances Penn y Hopper Penn –francamente impresionante el parecido que tienen con sus padres, los actores Sean Penn y Robin Wright–, y la infaltable Suzy Menkes de Vogue que con su look inconfundible no se perdía detalle de la pasarela.

De pronto el silencio y el interior blanco de mármol de Carrara del Palazzo Mezzanotte, donde se realizó el desfile, se transformó con la música y el trinar de los pájaros, en un día soleado de verano perfecto para ver la propuesta de diseño de la casa florentina. Vestidos de largo midi, de líneas limpias, con plisados y grandes vuelos –algunos en la parte superior y otros en la parte inferior de las creaciones–, daban un volumen, un ritmo y un movimiento de mucha fluidez al paso de las modelos. Detalles como los pliegues y los lazos definían con gracia las figuras femeninas realzando su atractivo.

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Sorprendente fue la inclusión de largas capas para acompañaban vestidos strapless, en un dúo veraniego inusual pero siempre ligero y elegante, acentuando el lujo del look.

La estrella de la tarde fue el algodón más fino, junto con la seda que se mezcló con plumas y encajes en algunas de las creaciones. La paleta cromática tenía una oferta para todos los gustos: desde los siempre elegantes blanco y negro, hasta el naranjo brillante, pasando por el mostaza, amarillo, celeste, rosa y verde.

Y siendo la colección de Salvatore Ferragamo, los bolsos y zapatos concitaron naturalmente la atención de los invitados. Sensualidad y sofisticación en las nuevas sandalias de punta cerrada, abiertas en el talón, de taco medio y con delicadas amarras para atarlas al tobillo o a mitad de pierna, mezclando lujosos materiales como la piel de cocodrilo y finos cueros de ternero, con los detalles en metal que le identifican. Los bolsos, por su parte, se transformaron como siempre en “objeto de deseo”, desde el tradicional sobre geométrico, al cofre, que es una verdadera joya en sí misma, pasando por los modelos “boxy” (en cuatro tamaños distintos) y el bolso-balde en cuero o piel de cocodrilo en vibrantes colores veraniegos.

Si le preguntan a Massimiliano Giornetti, el verano del 2016 viene con balance, armonía y el toque necesario de seducción a la italiana. Un cerrado aplauso de los invitados que ya apuntaban los modelos que querían lucir en la próxima temporada estival.