Cuando se es la actriz española más internacional del mundo, el tiempo ciertamente escasea. Pero Penélope Cruz (44) lo busca y lo encuentra cuando son cosas que le apasionan, como trabajar con Javier Bardem, su marido, “aunque no muy seguido”, ha dicho; compartir con sus hijos Mateo y Luna, participar en beneficencia, movilizar a millones de mujeres con su activismo en el #MeToo, y por ahora ser el rostro de una marca que desde siempre la ha acompañado. Se trata de la grandilocuente y muy francesa Chanel. Y es que la actriz ganadora del Oscar por Vicky Cristina Barcelona debuta nada menos que como la primera española en ser embajadora de la marca. Hoy en la campaña de la colección Crucero 2018/19, fotografiada por el icónico Karl Lagerfeld.

Boinas, hombros afuera y una mirada hacia el horizonte ilustran una sola cosa –navegar en el Mediterráneo–. Cómo no, si el propio diseñador ha dicho: “Mi primer recuerdo no es de un barco, sino del sonido de un barco”. Para la colección Crucero 2018/19, Penélope Cruz se presenta en el centro del escenario como la imagen e inspiración de la campaña. Habiendo aparecido frente a la cámara para algunos de los mejores directores de cine, la actriz ahora se aleja del escenario de películas y se sumerge en el sofisticado mundo Chanel.

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A medida que Penélope Cruz da vida a las últimas creaciones de Karl Lagerfeld, su confiada elegancia brilla. Ya sea con prendas de punto o con una chaqueta de tweed, mira al espectador directamente y llama la atención con su presencia innegable. En otros momentos, el lente de Lagerfeld atrapa a Penélope mirando a otro lado, tal vez momentáneamente perdida en el ensueño, un recuerdo de viajes pasados o imaginando su próximo destino. Toma tras toma, Penélope Cruz nos recuerda que el viaje en sí es un placer. Suaves rayas veraniegas anuncian la calidez del sol, vestidos de noche sin espalda recuerdan largas noches bajo las estrellas; cardigans y boinas anticipan una refrescante brisa marina. La actriz, adornada por el toque perfecto de Karl Lagerfeld, está lista para todo lo que su expedición aguarda.

Pero la relación de Penélope con Chanel no es de ahora, lleva varios años. De hecho, muchos recuerdan la primera vez que asistió a un desfile de Chanel. Fue 1999 y desde entonces la hemos visto en numerosas ocasiones vistiendo diseños de la maison: en los Oscar, los Goya o en el Festival de Cannes, donde ha seleccionado numerosos vestidos vintage y de alta costura de la marca. La última durante los premios Emy 2018 hace unas semanas, cuando llevó un vestido blanco de plumas con el que eclipsó al resto de los invitados. También en el cine la hemos visto desfilar con creaciones de la casa. En Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar (1999), lució un espectacular diseño negro decorado con cadenas doradas de Chanel. Para ella es un nuevo sueño hecho realidad. “Es una marca icónica y Karl es un genio. He estado siguiendo y admirado todo lo que hace desde que era una niña, por lo que es un gran placer trabajar con él. Es el rey de la moda y la sesión de fotos fue realmente muy interesante; estar frente a su cámara es una aventura”, ha confesado la actriz.