Una tras otra avanzan glamorosas, marcando cada paso al ritmo de la música. Todas son altas, delgadas… rubias y de ojos claros. Características que se repiten una y otra vez en los desfiles más connotados del mundo. Al parecer, la moda es ser blanca, o al menos eso es lo que puede apreciarse en las principales colecciones del rubro. Las maniquíes de color se quedan en la banca, esperando que la diversidad racial por fin llegue a las pasarelas.

Una situación que alarmó a algunas de las exponentes más célebres del modelaje. Naomi Campbell, Iman y Bethan Hardison decidieron dejar de ser simples espectadoras e, indignadas, crearon una cruzada por la igualdad. Diversity Coalition es el nombre de la campaña que lanzaron para motivar la inclusión de una mayor variedad de razas en los desfiles. “La diversidad en la que vivimos, el mundo en el que nos encontramos, no es lo que se muestra en la pasarela”, asegura Iman, desalentada frente a las cifras que confirman sus palabras. Según arrojó el diario estadounidense The Mirror, en la semana de la moda de Nueva York en febrero de 2013, solo el 6 por ciento de los diseños se mostró con modelos negras. La gran mayoría de las pasarelas prefirió las exponentes blancas, que llevaron la delantera con un 82,7 por ciento. Las latinas, en tanto, quedaron en el último lugar, después de las asiáticas, con tan sólo un 0,3 por ciento de presencia.

 

Wp-pASARELA.NAOMI

Marc Jacobs, Victoria Beckham, Calvin Klein, Donna Karan y Rodarte son algunas de las marcas que conforman la polémica lista. Contrariadas, las protagonistas de la coalición enviaron cartas a los gobiernos de las principales capitales de la moda a nivel internacional exigiendo igualdad. “Sin importar la intención, el resultado es racismo. No estamos diciendo que los diseñadores lo sean, sino que la actitud en sí lo es”, aseguran en la misiva, que también entrega consejos, tales como contratar modelos negras en todas las temporadas —no sólo en primavera/verano— y contactarse ellos mismos con las agencias en busca de exponentes de color.
Pero, como era de esperarse, las respuestas de la industria fueron prácticamente nulas. “En los castings no hay suficientes aspirantes negras. Estamos dispuestos a incluirlas, pero simplemente no tenemos mucha opción”, aseguró la diseñadora Alice Temperley, una de las pocas que se dio la molestia de enfrentar las críticas. Sin embargo, la realidad dice algo distinto. Según sostiene el trío propulsor de la campaña, los creadores no tienden a contratar modelos negras, porque consideran que no venden lo suficiente. “Ser modelo siempre es más difícil para las que no somos blancas. Además, los maquilladores y estilistas muchas veces no saben cómo abordar nuestra piel o nuestro cabello”, afirma Naomi Campbell, para quien la propia experiencia es su más clara arma de lucha.

Wp-Pasarela-450-11

En agosto de 1989, la supermodelo apareció en la portada de Vogue París, siendo la primera mujer afroamericana en hacerlo. Pero el camino hasta alcanzar dicho peldaño no fue fácil. Sólo lo consiguió luego de que su amigo y mentor, Yves Saint Laurent, amenazara con retirar toda su publicidad de la magazine después de que ésta se negara a incluir a Campbell, o a cualquier otra modelo negra, en la portada. Historia similar tuvieron que vivir Iman y Bethan Hardison, célebres por ser unas de las primeras maniquíes de color en alcanzar la fama.

Hoy, las fundadoras de Diversity Coalition asisten a programas de televisión, dan charlas y entregan todo tipo de información al respecto. Además, cuentan con el apoyo de otras modelos, quienes también luchan por la diversidad racial. Tyra Banks y Jourdan Dunn son algunas de las que se han unido a la causa, tomando la tarea de la igualdad en sus propias manos. “Lo que queremos, es que las modelos negras, o de cualquier raza, sean evaluadas por su talento, belleza y desplante. No por su color de piel”, asegura Campbell, quien continuará trabajando hasta que las pasarelas se transformen en un espejo de la variedad cultural en la que vivimos.

+ voces contra el racismo en las pasarelas