No cabe duda que moda y estilo son palabras que están en boca de todos.Si bien ambas conviven dentro de un contexto estético, no son sinónimos entre sí.

Reflejo de esto es una frase de la icónica Lauren Hutton que siempre me gusta citar: “La moda es lo que te ofrecen cuatro veces año los diseñadores. El estilo es lo que tú eliges”. Honestamente me parece una opinión absolutamente cierta y acertada.

Es importante comprender que la moda siempre está relacionada con las tendencias y lo que las grandes firmas proponen como “lo que se lleva” en un momento determinado. Como dice el gran Karl Lagerfeld: “La moda es ahora y mañana, a quién le importa el pasado”, dejando en claro así que la moda se refiere a lo que está en boga.

En su lado opuesto está el estilo, el cual habla de atemporalidad, de identidad y de algo propio. Aquí el carácter de unicidad que nos defina es clave. El estilo es aquel que nos permite expresar una marca personal, es la manera en cómo comunicas tus valores, preferencias, personalidad, entre otras cosas.

Hay varias frases que reflejan lo anterior de un modo pragmático, por mencionar algunas; “La moda se puede comprar. El estilo se debe poseer” de Edna Woolman Chase o “La moda cambia, pero el estilo resiste” de la visionaria Coco Chanel. Ambas hablan de la importancia que tiene el estilo y de como éste es algo que se logra a través del tiempo, no de un día para otro y que es algo estable a través del tiempo.

Con lo anterior no quiero que vayan a interpretar que el estilo es mejor que la moda o algo parecido. Ambos no son comparables y cada uno por sí mismo es absolutamente necesario. La moda por ejemplo es muy importante en los adolescentes coma una vía para descubrir su identidad, y también para quienes somos más adultos, ya que nos ayuda a refrescar nuestro look y sentirnos más a gusto. Por su lado el estilo es fundamental como medio para expresar quiénes somos.

Personalmente, como Psicóloga y Consultora de Imagen, uno de mis mayores desafíos es impulsar a mis clientes a descubrir su propio estilo a partir de ellos mismos para que sean capaces de expresarlo a través del vestuario. Esto es clave para que exista una congruencia entre cómo nos sentimos internamente y cómo queremos ser vistos en la esfera externa, algo que a todos nos preocupa a través del vestuario.

La invitación es a no caer en la trampa de la moda, a adoptarla teniendo en mente nuestra propia identidad y gustos, y a desarrollar un estilo consistente con lo que queremos ser y proyectar.

Comentarios

comentarios