Una modelo de cabello platinado se llevó todos los aplausos de la última pasarela de Concept Korea. Abrió el show
con una camiseta en la que se leía I’m perfect. Era Maye Musk (69), la madre del fundador de los autos eléctricos Tesla conocido por sus excéntricos proyectos, Elon Musk.

La carrera de Maye no comenzó por estar emparentada con el multimillonario —que suma una fortuna de 20.5 billones de dólares, según Forbes—, sino mucho antes de que él naciera. A los 15 años modeló en Sudáfrica y desde ese momento intercaló su vida de nutricionista con los flashes de las cámaras. Con dos másters en Ciencias, tres hijos y seis nietos, mantuvo su perfil de modelo anónimo. Protagonizó grandes campañas para Target y la aerolínea Virgin America: “Nadie sabía que era yo, mi nombre no era conocido”, contó al Daily Mail.

No fue hasta 2011 que Maye Musk se lanzó al estrellato con una portada de New York Magazine en la que aparecía desnuda y embarazada —por un montaje en Photoshop— para acompañar un reportaje sobre la paternidad tardía. Luego las oportunidades llegaron solas: apareció en un videoclip de Beyoncé, el año pasado firmó con la agencia IMG Models —la misma a la que pertenece Gigi Hadid—, ha aparecido en la portada de Elle Canadá y ha sido fotografiada para Vogue y Vanity Fair. Y recientemente fue fichada como rostro de CoverGirl, una marca cosmética que se empeña en potenciar la diversidad en sus campañas. “Con los años desarrollas confianza y puedes manejar mejor los golpes. Modelo por mi edad, no trato de ocultarla y decir que tengo 50. Me siento orgullosa de cumplir 70”, confesó en su última entrevista.