De la pasarela a la calle, y viceversa. Cada temporada hay un desfile que se unge por sobre los demás marcando pauta en múltiples aspectos: color, silueta, texturas, géneros.

Este verano llega teñido del binomio blanco y negro, mucho beige, amarillo y pura geometría. ¿La razón? Basta con mirar las imágenes del desfile de Louis Vuitton spring summer 2013 en París para encontrar la respuesta.

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Este verano la pauta viene marcada por las creaciones de Marc Jacobs para la lujosa firma francesa. El evento, creado por el arquitecto Daniel Buren fue el punto de partida de esta fiebre por los cuadros que experimenta la moda actual.

Será un verano de inspiración matemática, de eso no caben dudas, y los años sesenta volverán a recobrar su esplendor. Así se vio en la elección de los pelos pixies y los maquillajes de época.

Una propuesta que destaca por lo simple, y que tiene al mundo entero rendido a sus pies.