“Londres es una de las pocas ciudades donde la gente aún se viste bien”, fue el enfático comentario de Tom Ford al terminar el desfile de su colección primavera verano 2014. Natalie Massenet debe haber estado feliz al escuchar a Ford, pues solo unos días antes en su discurso para inaugurar la Semana de la Moda londinense, la nueva presidenta del British Fashion Council había afirmado que la meta era consolidar la ciudad inglesa como la capital de la moda, industria que supera en cifras a la automotriz.
Wp-LFW-193

El show de Tom Ford en Londres fue un buen comienzo. El americano había declarado no tener intenciones de mostrar sus creaciones en semanas de la moda. Sin embargo, cambió de opinión y eligió la capital inglesa por su admiración al estilo británico. El minimalismo no es lo de Ford. Con el tema Wicked Game de Chris Isaak y una pasarela de espejos las modelos encarnaron a la mujer poderosa que es la musa inspiradora del modisto más cool. “La mujer que lleva mi ropa es una mujer que puede romperte el cuello con sus piernas. No hay nada más poderoso en este mundo que una bella mujer”. En el público, esa mujer era representada por Cate Blanchett, quien comentaba los outfits con Colin Firth.

La nueva generación de probado talento Made in Britain tambien estuvo representada. Erdem, el más codiciado, mostró un cambio radical con una colección en blanco y negro, dejando atrás los coloridos estampados de temporadas pasadas mientras un pianista tocaba música clásica sobre la pasarela. Christopher Kane, el niño maravilla llegado de Escocia (cuya marca acaba de ser adquirida por el grupo Kering, dueño de Gucci, Saint Laurent y Balenciaga entre otros) deslumbró con sus diseños: una verdadera clase de biología con estambres, estigmas y pétalos sobre los populares tonos agua y pastel. Ahí estuvieron para aplaudirlos Carine Roitfeld, Alexa Chung y la primera dama Samantha Cameron.

Tal vez sea por la llegada del nuevo príncipe George, pero durante los cinco días que duró la última London Fashion Week las pasarelas se llenaron de colores generalmente usados por recién nacidos: amarillo pastel, celeste pálido, verde agua y rosa. Y flores. En el caso de Burberry, la marca británica por excelencia, éstas fueron literales. En el apoteósico finale del desfile de su línea Prorsum cayeron pétalos desde el cielo. Es que en palabras de su creador, la colección se inspiró en la “English Rose”. Christopher Bailey ha sido el responsable de inyectar la tradicional marca con modernos toques que la han llevado mucho más allá del clásico trench y el particular escocés blanco y beige que fueron por años su marca de fábrica. Según el diseñador, se trata de un homenaje a Gran Bretaña: “Me inspiré en el florecer de la rosa inglesa, que cambia de tonalidad a medida que se abre. Utilicé encaje inglés hecho en una pequeña fábrica en Nottingham y cashemira de Escocia”. Los clásicos cardigans se transformaron en suaves abrigos y el único signo del impermeable que ha hecho famoso a la casa fue la corta capa transparente que llevó Cara Delevigne al cierre del show.

Wp-LFW-450-2

Como siempre, la front row de Burberry Prorsum es la que convoca a más celebridades y esta vez no fue la excepción. Allí estaban, entre muchas otras personalidades fashion, la It Girl neoyorquina Olivia Palermo, Anna Wintour, la cantante Paloma Faith, Alexa Chung y Kevin Systrum, socio fundador de Instagram, la red social más usada durante las semanas de la moda. Convertido en billonario tras el traspaso de su creación a Facebook, Kevin disfrutó de su primera visita a Londres y de las bambalinas del mundo de la moda. Soportó estoicamente los flashes sentado entre los rostros de la firma, la actriz Sienna Miller y la popular modelo Suki Waterhouse.

Nadie dudaba de que Styles asistiría… Los rumores que lo vinculan sentimentalmente con Delevigne fueron tan potentes como la lluvia que acompañó en forma casi permanente la semana fashion. El monstruo de ojos verdes —como llaman al joven de 19 años—, corrió a saludar a su amiga al backstage apenas finalizó el show. Allí jugaron y se intercambiaron el pasamontañas negro con el que Delevigne, traviesa como acostumbra, se paseó por fiestas y desfiles. De hecho, no sería extraño que el accesorio de la marca Black Score se transformara en objeto de deseo entre jóvenes fashionistas, al igual que las camisetas con slogan que puso de moda durante el verano europeo. Por lo pronto, ya fue usado por Georgia May Jagger, Rita Ora y Jourdan Dunn, amigas inseparables de Cara.

Tan omnipresente como la modelo fue Anna Wintour, la famosa editora de Vogue. Dicen que su relevancia en estas pasarelas de Europa se debe a su amistad con Massenet, la nueva presidenta del British Fashion Council, entidad organizadora del evento. Anna no sólo asistió a los más importantes desfiles sino que prácticamente no se perdió ninguna fiesta. Estuvo en la organizada por la Vogue británica en el restorán Balthazar, en el cóctel de inauguracion de la primera flagship store de Tom Ford en Londres y se la vio con David Beckham en la inauguración de la tienda Belstaff en Bond Street, rodeada de motociclistas y despojada de esa aura distante que siempre la acompaña. Al parecer, después de compartir primera fila con el futbolista y su hija Harper durante el desfile de Victoria Beckham Nueva York, la editora se ha transformado en una admiradora más del deportista.

Wp-LFW-450

A pesar de las fiestas, algunas hasta altas horas de la madrugada, los shows continuaron uno tras otro en diversos puntos de la capital. El de Vivienne Westwood, nombrada dama del imperio británico por su rol en la industria de la moda inglesa y su emblemática línea Red Label es siempre uno de los más esperados. La diseñadora se caracteriza por usar la pasarela más allá de la moda, y poner de manifiesto sus luchas sociales y ambientales. Esta vez el show comenzó con la danza de la modelo Lily Cole vistiendo un vaporoso diseño color tierra de Westwood. “Es una metáfora a los refugiados por cambios climáticos y su desesperación”, contó en el backstage. “Al igual que el maquillaje de las modelos representó la cara asustada de un animal bajo las luces”.