Dicen que lo que se hereda no se hurta y Leonor de Habsburgo es la mejor prueba.

A sus 23 años, la nieta de Fiona Campbell-Walter, famosa modelo de los cincuenta que fue musa de Cecil Beaton y Truman Capote; logró en un desfile lo que a la mayoría de las maniquíes le toma años de sudor, dietas y lágrimas. Todo empezó cuando los diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana la invitaron a cerrar la última Semana de la Moda de Milán.

Aunque la noble, recién egresada de Derecho de la London Business School, tenía sus dudas, terminó convertida en la principal atracción de la pasarela montada en el exclusivo bar Martini. Poco y nada sirvió que a su lado caminaran lady Amelia Windsor (nieta de los duques de Kent) o las hermanas Theodore y Melusine Ruspoli, hijas del príncipe Di Cerveteri, ella fue la monarca indiscutida del evento.

Ese fue el fin del bajo perfil y el nacimiento de una nueva etapa influencer.